miércoles, 30 de junio de 2010

El globo descansa en julio

Lo digo en la columna de la derecha y lo repito aquí por si alguien no se ha enterado.

El globero mayor necesita descansar un poco, pero promete volver con ímpetu nuevo el jueves 1 de agosto, como siempre a las 6,20 de las madrugada. Ese día desaparecerán las estrellas y el búho despertará,

Rezad un poco por mí, porfa...

El partido

Esto es lo que pasó


Primer Centro Internacional para la Defensa de la Vida Humana

Juan José Panizo, conocido empresario asturiano y principal promotor de CIDEVIDA me envía la información que publico a continuación. Ahora que llegan las vacaciones y las carreteras se abarrotan de vehículos que van de norte a sur y de sur a norte, pienso que no estaría de más hacer un alto en Tordesillas.




Más de quinientas personas participaron en Tordesillas el domingo pasado en la inauguración del Centro Internacional para la Defensa de la Vida Humana (CIDEVIDA) y en su primera exposición permanente que explica los datos de la ciencia sobre el origen de la vida humana, así como las soluciones que pueden encontrar las embarazadas con problemas para llevar adelante su embarazo. Los asistentes provenían de toda la geografía española, con autobuses organizados desde Sevilla, Asturias y Madrid. Acudieron representantes de numerosas asociaciones defensoras de la vida y de la maternidad y personalidades del mundo de la ciencia.

Intervino en el acto el Presidente de la Diputación Provincial de Valladolid, D. Ramiro Ruiz Medrano, y cortó la cinta inaugural Doña Mª del Milagro Zarzuelo, Alcaldesa de Tordesillas, junto al Presidente del CIDEVIDA, D. Agustín Martínez Represa.

El Dr. Oscar Elías Biscet, prisionero en las cárceles de Cuba por su defensa de la vida, envió una carta de apoyo al CIDEVIDA. Asimismo, varias personalidades que no han podido acudir personalmente a la inauguración han enviado mensajes de apoyo a esta iniciativa pionera en el campo de la Defensa de la Vida Humana. El acto terminó con una comida tradicional “espicha asturiana”.

Uno de los elementos de la exposición permanente que más éxito ha tenido, desde el momento de la inauguración, es un pequeño habitáculo que reproduce el interior de un útero donde se recrean los sonidos y el ambiente en el que se desarrolla el embrión humano.

Esta iniciativa es pionera en Europa y permanecerá abierta en los próximos años, hasta que se consiga que las leyes civiles defiendan eficazmente la vida del concebido no nacido.

La exposición tiene en cuatro grandes espacios: lo que dice la ciencia, lo que enseña la historia, el holocausto y los motivos para la esperanza. CIDEVIDA en los próximos meses pondrá en marcha un centro de documentación, un centro de estadística, un centro de atención del síndrome post aborto, una exposición itinerante, “el jardín de los ausentes” y actividades escolares.

La exposición permanente del CIDEVIDA, en la Iglesia de San Juan Bautista de Tordesillas (Valladolid – España), estará abierta todo el año conforme al siguiente horario de martes a domingo de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00 (de 18:00 a 21:00 en verano). Los domingos por la tarde permanecerá cerrada. La entrada es gratuita.

Durante el acto se presentó el Himno por la Vida, compuesto para la ocasión por Carlos Andrés Sánchez y el coro del Colegio Miravalles de Pamplona.

martes, 29 de junio de 2010

Después del partido


Hoy no haré consideraciones como el otro día sobre la humildad. Kloster, enfundado en una bandera de España y con la cara pintada de rojo y amarillo improvisó una canción que comenzaba así:

Una tacita de caldo
sentará de maravilla
a don Cristiano Ronaldo
de parte del Guaje Villa.

Y si necesita tila
porque el chico se indigesta.
Compre tila Capdevila.
Se la dará Andrés Iniesta.

Pero aplacemos la fiesta,
¡vamos, vamos!,
que nadie se eche la siesta,
Pujol, Piqué Sergio Ramos,
que ahora viene Paraguay
y si nos amodorramos
ay, ay, ay




Saber de pájaros

El supermicrovídeo que hoy nos regala Alfonso dice una gran verdad: quien no sabe de pájaros no sabe nada importante. Claro que el personaje de la peli se pasa tres pueblos, porque sí que hay que enseñar al ignorante. Es preciso descubrir a los que van cabizbajos por la vida ese bullicio de colores que sobrevuela sus inclinadas cabezas.

¿No dijo Jesús "mirad las aves del Cielo"?

A ver lo que os parece este texto de la Sagrada Escritura:

Si al caminar encuentras casualmente un nido de pájaros en un árbol o en el suelo y la madre incubando sobre los polluelos o los huevos, no capturarás a la madre que está sobre las crías. Dejarás a la madre y podrás quedarte con las crías, para que te vaya bien y vivas mucho tiempo (Deuteronomio, 22, 7).


En la solemnidad de San Pedro y San Pablo

El año pasado en esta misma fecha publiqué una breve reflexión sobre estos dos Apóstoles. Hoy pensaba hacer otro tanto, pero me he encontrado con esta homilía del Santo Padre pronunciada ayer por la tarde en la Basílica de San Pablo Extramuros.

Las dos columnas


Queridos hermanos y hermanas

Con la celebración de las Primeras Vísperas entramos en la solemnidad de los Santos Pedro y Pablo. Tenemos la gracia de hacerlo en la Basílica Papal dedicada al Apóstol de los Gentiles, recogidos en oración ante su Tumba. Por ello, deseo orientar mi breve reflexión en la perspectiva de la vocación misionera de la Iglesia. En esta dirección van la tercera antífona de la salmodia que hemos rezado y la lectura bíblica. Las dos primeras antífonas están dedicadas a Pedro, la tercera a san Pablo, y dice: “Tu eres el mensajero de Dios, Pablo apóstol santo: anunciaste la verdad en el mundo entero”. Y en la Lectura breve, tomada del discurso inicial de la Carta a los Romanos, Pablo se presenta como “llamado el Apóstol, y elegido para anunciar la Buena Noticia de Dios” (Rm 1,1) La figura de Pablo – su persona y su ministerio, toda su existencia y su duro trabajo por el Reino de Dios – están completamente dedicadas al servicio del Evangelio. En estos textos se advierte un sentido de movimiento, donde el protagonista no es el hombre, sino Dios, el soplo del Espíritu Santo, que empuja al Apóstol por los caminos del mundo para llevar a todos la Buena Noticia: las promesas de los profetas se han cumplido en Jesús, el Cristo, el Hijo de Dios, muerto por nuestros pecados y resucitado para nuestra justificación. Saulo ya no existe, existe Pablo, aún más, existe Cristo que vive en él (cfr Gal 2,20) y quiere llegar a todos los hombres. Por tanto si la fiesta de los Santos Patronos de Roma evoca la doble tensión típica de esta Iglesia, a la unidad y a la universalidad, el contexto en que nos encontramos esta tarde nos llama a privilegiar la segunda, dejándonos, por así decirlo, “arrastrar” por san Pablo y por su extraordinaria vocación.

El Siervo de Dios Giovanni Battista Montini, cuando fue elegido Sucesor de Pedro, en plena celebración del Concilio Vaticano II, eligió llevar el nombre del Apóstol de los gentiles. Dentro de su programa de actuación del Concilio, Pablo VI convocó en 1974 la Asamblea del Sínodo de los Obispos sobre el tema de la evangelización del mundo contemporáneo, y casi un año después publicó la Exhortación apostólica Evangelii nuntiandi, que se abre con estas palabras: “El compromiso de anunciar el Evangelio a los hombres de nuestro tiempo, animados por la esperanza pero, al mismo tiempo, a menudo, turbados por el miedo y por la angustia, es sin duda un servicio hecho no sólo a la comunidad cristiana, sino también a toda la humanidad” (n. 1). Impresiona la actualidad de estas expresiones. Se percibe en ellas toda la particular sensibilidad misionera de Pablo VI y, a través de su voz, el gran anhelo conciliar a la evangelización del mundo contemporáneo, anhelo que culmina en el Decreto Ad gentes, pero que permea todos los documentos del Vaticano II y que, antes aún, animaba los pensamientos y el trabajo de los Padres conciliares, reunidos para representar de modo más tangible que nunca la difusión mundial alcanzada por la Iglesia.

No hay palabras para explicar cómo el Venerable Juan Pablo II, en su largo pontificado, desarrolló esta proyección misionera, la cual – hay que recordar siempre – responde a la misma naturaleza de la Iglesia, la cual, con san Pablo, puede y debe repetir siempre: “Si anuncio el Evangelio, no lo hago para gloriarme: al contrario, es para mí una necesidad imperiosa. ¡Ay de mí si no predicara el Evangelio!” (1Cor 9,16). El Papa Juan Pablo II representó “en vivo” la naturaleza misionera de la Iglesia, con los viajes apostólicos y con la insistencia de su Magisterio sobre la urgencia de una “nueva evangelización”: “nueva” no en los contenidos, sino en el empuje interior, abierto a la gracia del Espíritu Santo que constituye la fuerza de la ley nueva del Evangelio y que renueva siempre a la Iglesia; “nueva” en la búsqueda de modalidades que correspondan a la fuerza del Espíritu Santo y que sean adecuadas a los tiempos y a las situaciones; “nueva” porque es necesaria incluso en países que ha recibieron el anuncio del Evangelio. A todos es evidente que mi Predecesor dio un impulso extraordinario a la misión de la Iglesia, no solo – repito – por las distancias que recorrió, sino sobre todo por el genuino espíritu misionero que le animaba y que nos dejó en herencia en el alba del tercer milenio.

Recogiendo esta herencia, pude afirmar, al inicio de mi ministerio petrino, que la Iglesia es joven, abierta al futuro. Y lo repito hoy, cerca del sepulcro de san Pablo: la Iglesia es en el mundo una inmensa fuerza renovadora, no ciertamente por sus fuerzas, sino por la fuerza del Evangelio, en el que sopla el Espíritu Santo de Dios, el Dios Creador y redentor del mundo. Los desafíos de la época actual están ciertamente por encima de las capacidades humanas: lo están los retos históricos y sociales, y con mayor razón los espirituales. Nos parece a veces a nosotros los Pastores de la Iglesia revivir la experiencia de los Apóstoles, cuando miles de personas necesitadas seguían a Jesús, y Él preguntaba: ¿qué podemos hacer por toda esta gente? Ellos entonces experimentaban su impotencia. Pero precisamente Jesús les había demostrado que con la fe en Dios nada es imposible, y que pocos panes y peces, bendecidos y compartidos, podían saciar a todos. Pero no había – y no hay – sólo hambre de alimento material: existe un hambre más profunda, que sólo Dios puede saciar. También el hombre del tercer milenio desea una vida auténtica y plena, tiene necesidad de verdad, de libertad profunda, de amor gratuito. También en los desiertos del mundo secularizado, el alma del hombre tiene sed de Dios, del Dios vivo. Por esto Juan Pablo II escribió: “La misión de Cristo redentor, confiada a la Iglesia, está aún muy lejos de su cumplimiento”, y añadió: “una mirada en conjunto a la humanidad demuestra que esta misión está aún en sus inicios y que debemos empeñarnos con todas las fuerzas en su servicio” (Enc. Redemptoris missio, 1). Hay regiones del mundo que aún esperan una primera evangelización; otras, que la recibieron, necesitan un trabajo más profundo; otras aún en las que el Evangelio echó raíces durante muchos siglos, dando lugar una verdadera tradición cristiana, pero en la que en los últimos siglos – con dinámicas complejas – el proceso de secularización ha producido una grave crisis del sentido de la fe cristiana y de la pertenencia a la Iglesia.

En esta perspectiva, he decidido crear un nuevo Organismo, en la forma de “Consejo Pontificio”, con la tarea principal de promover una renovada evangelización en los países donde ya resonó el primer anuncio de la fe y están presentes Iglesias de antigua fundación, pero que están viviendo una progresiva secularización de la sociedad y una especie de “eclipse del sentido de Dios”, que constituyen un desafío a encontrar los medios adecuados para volver a proponer la perenne verdad del Evangelio de Cristo.

Queridos hermanos y hermanas, el reto de la nueva evangelización interpela a la Iglesia universal, y nos pide también proseguir con empeño en la búsqueda de la unidad plena entre los cristianos. Un signo elocuente de esperanza en este sentido es la costumbre de las visitas recíprocas entre la Iglesia de Roma y la de Constantinopla con ocasión de las fiestas de sus respectivos santos patronos. Por esto acogemos hoy con renovada alegría y reconocimiento la Delegación enviada por el Patriarca Bartolomé I, al cual dirigimos el saludo más cordial. Que la intercesión de los santos apóstoles Pedro y Pablo obtenga a la Iglesia entera fe ardiente y valor apostólico, para anunciar al mundo la verdad de la que todos tenemos necesidad, la verdad que es Dios, origen y fin del universo y de la historia, Padre misericordioso y fiel, esperanza de vida eterna. Amén.

[Traducción del original italiano por Inma Álvarez

lunes, 28 de junio de 2010

Nouvelle cuisine


Cae en mis manos el primer poemario de una joven autora, cuyo nombre he olvidado instantáneamente, que cultiva un extraño género hecho de frases entrecortadas, sílabas inconexas, signos de puntuación arbitrarios y puntos suspensivos; muchos puntos suspensivos que se deslizan como gotas de agua hasta formar un charco al sur de las páginas impares.

El que me ha prestado el libro, se interesa por mi opinión, y yo, con toda sinceridad y cierta indelicadeza, le digo que me ha recordado la historia de un cocinero mediocre que, por ver si alguien le hacía caso, se pasó a la nouvelle cuisine sin saber freír un huevo.

-O sea que no lo has entendido -concluye Luis-.

-Debe de ser eso.

Debería haberle dicho que, cuando uno lleva medio siglo leyendo poesía en castellano, resulta arriesgado pensar que no entiende de estas cosas. Quizá el problema de esta autora es que la entiendo demasiado bien.


Los lunes, publicidad

¿Alguien entiende este anuncio? Siempre me han producido cierto terror estos seres clónicos que se nos presentan con el mismo gesto. Si encima llevan una Coca-cola, el terror se convierte en pánico.




domingo, 27 de junio de 2010

Los vagos

Dice don Enrique que el smv levantará polémicas entre los globeros. Yo espero que nadie se ofenda. Puede que haya vagos simpáticos, pero ahora que comienza el verano, no me resisto a dar un toque a los que ya tienen las vacaciones a la vista. Sólo digo que ojalá aprovechemos el verano para leer cosas interesantes y no me refiero precisamente a los folletos de la agencia de viajes. AS



sábado, 26 de junio de 2010

Desde El Salvador

En abril de 2006 vinieron a Molinoviejo cincuenta y tantos muchachos centroamericanos Yo, que andaba por allí, les enseñé la casa y la ermita, tan llenas de recuerdos del Fundador del Opus Dei.

Hoy, con motivo de la fiesta de San Josemaría, me escribe Giovanni (creo que era el director del grupo) y me envía unos vídeos que han elaborado los alumnos del Colegio Lamatepec de El Salvador.

Inspirados en May Feelings, algunos se decidieron hacer uno para promover el rezo del Santo Rosario. Éste:



Otros prefirieron hablar de la Confesión:




Y otros, del Santo Padre:




Por último, algunos abrieron esta página de facebook, a la que estamos todos invitados.

La humildad del vencedor

Solemos pensar que los que triunfan corren el riesgo de la soberbia, mientras que los derrotados pueden aprender más fácilmente a ser humildes. En mi opinión ocurre exactamente lo contrario.

Lo he pensado al contemplar las reacciones de los chicos que vienen al colegio para recibir las calificaciones de fin de curso. Los que sacan sobresalientes, casi nunca alardean. Esconden la notas pudorosamente como si temieran molestar los que han corrido peor suerte. En cambio los suspendidos…, cuánta arrogancia: cualquiera diría que los profesores deben pedirles perdón.

Hoy, al terminar el partido de fútbol de España contra Chile, Kloster me lo ha vuelto a recordar:

—Colega, ha llegado el momento de la humildad. Demos palmaditas en la espalda de los derrotados.


viernes, 25 de junio de 2010

Encomios e injurias


Iglesia de San Antón (Bilbao)

Querido
Juan:

Escribiste un comentario a una de mis entradas sobre "La soledad" y lo rechacé después de pensármelo un minuto. Como nos conocemos desde hace años, traté de contestarte personalmente a la dirección de correo que guardo en mi ordenador; pero algo ocurre y mis mensajes "rebotan".

Sé que sigues mi globo. Así que te respondo aquí.

Muchas gracias por tus inmerecidos elogios y por tus igualmente inmerecidos insultos. Ni los primeros ni los segundos van a impedirme dormir esta noche con el sueño —más bien ligero— de todas las noches. Sin embargo, al leer tu mensaje, he vuelto a preguntarme con pena: ¿por qué nos cuesta tanto dialogar, discrepando o no, sobre cuestiones concretas sin recurrir a las alusiones personales?

¿Qué importa que yo sea inteligente o tonto, sacerdote o laico, viejo o joven, vasco o extremeño? Me he limitado a expresar una opinión bien meditada, y tú me respondes alabando a regañadientes lo que llamas mi ingenio y la sutileza de mi pluma, para, a continuación, ironizar sobre mi fe e injuriarme con palabras que…, no parecen tuyas.

Por un momento —lo confieso— he sentido la tentación de afilar aún más mi pluma y lanzártela como un dardo; pero enseguida he rectificado.


Querido amigo: respóndeme, si quieres, a lo que te he escrito. Explícame, si tienes la bondad, en qué me equivoco y por qué. Te aseguro que me gustaría seguir charlando y pensar que eres mi amigo.


Los encomios y las injurias ya están olvidados. Volvamos a empezar.


Con todo cariño

EM

jueves, 24 de junio de 2010

Otra vez Raquel


He hablado aquí varias veces sobre Raquel. Ella lo sabe y no le importa. Al contrario, se ríe y dice que así a lo mejor le sale un novio.

—Como a Belén Esteban, que es más fea que yo y ahí la tiene…

Raquel es la mendiga más joven de la zona. Hace un par de años le regalé una muestra de perfume que me dieron en la droguería, y desde entonces casi somos amigos, a pesar de que desaparece de vez en cuando. En estos casos yo me hago la ilusión de que ha encontrado un trabajo algo más digno.

Raquel tiene un hijo de cinco años, que se llama Pedrito, que está medio tutelado por el Ayuntamiento desde que su padre fue a la cárcel. Ahora, Pedrito vive con una tía casada, pero de vez en cuando aparece también con su madre.

El caso es que anteayer Raquel volvió a su puesto de mendiga con un embarazo más que evidente.

—Oye —le dije— no sabía que estabas esperando un niño…

—Es que me ponía el vestido de disimular, y además usted no se fija en nada.

Ya no pude pararla. Me dijo que va a ser niña, que ya se llama Coral, porque ella ya le ha puesto ese nombre; que su padre es un “descoordinado”; que está muy contenta porque, con el embarazo, le dan más limosna y, cuando nazca la niña, seguro que encuentra algo, porque sabe hacer cuentas y presentarse bien.

—¿Y bautizarás a Coral?

Me miró con cara de asombro y en voz baja me explicó:

—A Pedrito nadie me lo quería bautizar.

—Bueno, Raquel, ya hablaremos.

miércoles, 23 de junio de 2010

Otra de parquímetros


Después de varios intentos fallidos logré detener el coche a veinte metros de la consulta del dentista, en la zona verde, donde el tiempo máximo de estacionamiento es de una hora. Inmediatamente comprendí que necesitaba llegar a un acuerdo con el controlador de los parquímetros.

Apareció junto a mi coche en ese mismo instante. Era un tipo alto y musculoso, de unos cuarenta años. Lucía una barba larga y espesa, una coleta generosa y un extenso tatuaje en el brazo izquierdo.

—Mire —le dije—. Voy a ir al dentista que hay en ese portal. Se trata de una revisión rutinaria y me ha dicho por teléfono que acabaremos en media hora; pero no me fío. Ya sabe usted cómo es esta gente.

El controlador asintió sin decir una sola palabra.

—Imagínese que salgo de la consulta dentro de hora y media todo dolorido, con el labio anestesiado, y me encuentro una multa en el parabrisas… Sería el colmo, ¿no le parece?

El muchacho reflexionó un momento y, tras dedicar unos cuantos epítetos irrepetibles a los dentistas en general, declaró:

—No se preocupe, caballero. Aunque esté dos horas no le denunciaré. Ya verá usted la factura del sacamuelas; eso duele más que una multa.

Hora y media después salí a la calle sin dolores ni traumas especiales.

—¿Qué tal le ha ido? —me preguntó el controlador—.

Traté de poner un gesto creíble de sufrimiento, pero sin demasiado éxito.

—No se preocupe, caballero. Usted es legal. Algunos nos tratan como si fuéramos vampiros que van chupando la sangre de los que se pasan del tiempo; pero si nos explican las cosas… Me alegro de que le haya ido bien.

En el momento de poner el automóvil en marcha, me di cuenta de que ni siquiera había pagado la primera hora.

* * *
Supongo que la anécdota no tiene moraleja, pero es lo único que me ha pasado hoy..., aparte del embarazo de Raquel, una de las mendigas de mi barrio, de la que hablaré mañana.

Espero que nadie me diga que hemos estafado al Ayuntamiento.


martes, 22 de junio de 2010

Tres flores


Dani
Morcillo, biólogo, ornitólogo, fotógrafo de la naturaleza, profesor de el Colegio Erain y habitual lector y colaborador de este globo, me anuncia hoy el nacimiento de su tercera niña. Y para dejar claro lo guapas que son las tres, ha puesto esta entrada en su blog. Yo no me atrevo a añadir nada más.

¡Muchísimas felicidades!

Nombres


—¡José Luis, ven aquí ahora mismo!

La mujer se había puesto de pie en la terraza de la cafetería y miraba hacia unos niños que jugaban a pocos metros.

—¡José Luis! ¡Te he dicho que vengas!

Estaba realmente enfadada la buena señora, pero ninguno de los niños parecía sentirse aludido. Al fin apareció José Luis; era un perrito blanco con un lazo en el cuello, que se echó dócilmente a los pies de su dueña.

—¡Que no te lo tenga que repetir…!

Kloster entonces me dijo al oído:

—Espero que a su hijo no le haya puesto nombre de perro.

—¡Qué cosas tienes!

lunes, 21 de junio de 2010

Los lunes, publicidad

Aunque no lo parezca, es un anuncio de Pantene. Y vale la pena verlo.



La mano que mece la cuna

He oído a muchos padres quejarse de que sus hijos ya no les hacen caso, de que sus hijos no heredan sus valores: dejan de ir a Misa; salen hasta muy tarde, etc. Querría hoy decir a todos esos padres desilusionados que, aunque todo eso sea verdad, siguen siendo los padres de esos chicos y su poder sobre ellos sigue siendo enorme. Un padre o una madre siempre tendrán una gran influencia, más de lo que parece, sobre sus hijos. AS



Los lunes, publicidad

No es que sea un gran anuncio, pero, francamente, no dejas de sorprenderme que haya que hacer publicidad contra el "cambio climático"





domingo, 20 de junio de 2010

La soledad (y IV)

Águila calzada
Hay aves gregarias, como los buitres, las grullas o los abejarucos, que necesitan volar siempre en compañía. Y hay aves anacoretas, como el águila real o el roquero azul, que dominan, solitarias, su territorio.
¿Y el hombre? Aristóteles dijo que es un “animal social”; Pero Kloster, tal vez por llevarle la contraria, ha explicado en clase que es también animal de soledades. El encuentro con los demás nos hace humanos; el encuentro a solas con nosotros mismos nos descubre la presencia escondida de Dios.



sábado, 19 de junio de 2010

La soledad (III)


Cuando vengo al campo, siempre me acuerdo de Cucho, aquel perro grande y cariñoso que vivió mi adolescencia y escuchaba mis poemas con sumo respeto.

Cucho fue capaz de hacerme sentir el calor de la mejor compañía sin perder ni un instante el gozo de la soledad.



La soledad (II)


Cuando veo a los chicos y chicas de bachillerato con esos hilos blancos que les salen de las orejas, enchufados a la música interminable de un artefacto minúsculo, pienso que aún no han aprobado la asignatura más importante: la ciencia de la soledad y del silencio.

El día en que la dominen serán plenamente humanos.



viernes, 18 de junio de 2010

La soledad


Escribe Thomas Wolfe que la soledad es el mejor remedio contra la vanidad.

San Gregorio piensa en cambio que el aislamiento nos hace vanidosos y engreídos porque nadie nos lleva la contraria.

Kloster, que lleva una semana sin más compañía que las aves, dice que sigue siendo tan humilde como siempre.

—Me resultaría muy difícil mejorar en esta virtud —asegura—; no conozco a nadie tan humilde como yo.

Yo coincido con los tres.


jueves, 17 de junio de 2010

Acordes de primavera


A punto de recibir al verano, Riaza parece decidida a estrenar la primavera.

Después de tanta lluvia, el sol se tiende al sol para enjugarse los chorretones de niebla que se le han pegado a la garganta. No tiene buen color el sol de junio. Se conoce que le ha sentado mal el mes. Hoy le he visto estornudar detrás de una nube gris, un nimbo harapiento que se alejaba hacia el Este.

Doy un paseo por el pueblo. En la plaza, un señor muy cortés, pulcramente vestido, me pregunta si soy el párroco de Riaza. Dice que vive a pocos kilómetros de aquí, en un pueblecito de 5 habitantes.

—Espero que al menos os llevéis bien.

—No crea, también tenemos nuestros conflictos —contesta sonriente—.

Me cuenta que ha venido a Riaza porque quiere entregar a la Parroquia algo de ropa antigua.

—Digo “antigua”, pero no vieja —matiza—. La aceptarán de buen grado.

Habla así el buen hombre, con un lenguaje tan aseado como su traje o su camisa blanca.

Entramos en la iglesia. Una señora reza el Rosario en la primera fila, pero Antonio, el párroco, no aparece por ninguna parte.

—Estará en su casa —le digo a mi amigo—. Pregunta en esa droguería…

Y, cuando señalo con el dedo la tienda en cuestión, me deja un beso en el dedo pulgar.

Me quedo un rato en la iglesia y preparo junto al Sagrario la meditación de mañana. Entra una brisa insolente por la puerta semiabierta. Al salir de nuevo a la Plaza, el sol se ha vuelto a cubrir con un edredón de cúmulos blancos que presagian la llegada del buen tiempo.

miércoles, 16 de junio de 2010

Lamento por "la roja"



La llamábamos la roja
(y no era Pilar Bardén).
Ahora dicen que está coja,
que hasta Suiza nos sonroja.
Pues qué bien.

Se nos ha roto la fiesta,
Silva, Alonso, Xavi, Villa
Sergio Ramos, Pedro, Iniesta…
Fue a la hora de la siesta
de Casillas.

Desde Riaza donde escribo
y donde tengo mi asiento,
he encontrado un buen motivo
para decir que no vivo,
de contento.

Nunca estuve con la roja,
(tampoco con la Bardén).
Por eso no me acongoja
si la roja se deshoja.
Pues qué bien.

Dicen que la roja es buena
que tiene arte y hechuras;
que sería una gran pena
caer en una chilena
o en Honduras.

Pero no mola la roja
La roja no mola nada,
se descompone y se afloja,
se nos raja y se acongoja
derrotada.

Si la color te mudaran
y te llamases La azul,
este globo te apoyara
sobre todo si jugara
mi Raul.

Laura Antonelli


Recuerdo muy bien a Laura Antonelli. Era bellísima, famosa y rica. En los años 70 se convirtió en lo que ahora llamarían un “mito erótico”. Ella contribuyó a conseguirlo exhibiendo su cuerpo sin el menor pudor en todas las pantallas del mundo.

Con la madurez, llegó el declive de su carrera. Además, una operación de cirugía estética de terribles consecuencias y una condena por posesión de cocaína acabaron definitivamente con su imagen pública. Sin trabajo y sin ingresos, terminó en la indigencia.

Según parece, tras diez años de miseria absoluta, el actor Lino Banfi la visitó en su casa y se le «encogió el corazón» al ver a una anciana sola y desfigurada, que sobrevivía con poco más de 500 euros y se alimenta gracias a la parroquia y algunas almas caritativas. Banffi denunció la precaria situación de la actriz en las páginas de Il Corriere della Sera, y solicitó que se aplicara una disposición legal de 1985 que prevé conceder una pensión vitalicia a figuras de la cultura o el deporte para que no se vean desposeídos de todo. El Gobierno de Berlusconi, en efecto, respondió positivamente al requerimiento y le otorgó una ayuda cuya cuantía no se ha hecho pública.

Hoy leo en un diario digital el final de la historia: Antonelli, agradecida, rechaza la limosna estatal. Prefiere vivir retirada de todo en la pobreza. Confiesa no encender la televisión desde hace veinte años:

—Sólo escucho Radio María y rezo —ha declarado—. La vida terrenal ya no me interesa Hace años que estoy muerta y me gustaría ser olvidada.

martes, 15 de junio de 2010

El cuco congelado

Riaza a vista de cuco
Estoy en Riaza de nuevo. Las previsiones meteorológicas no son muy favorables. Podéis verlas en la columna de la derecha de esta página. De momento, lluvia, niebla y una amenaza de nieve, al menos en las montañas vecinas.

Al llegar me recibe el canto de un cuco congelado que se ha refugiado en el jardín para protegerse de este curioso invierno que padecemos. Está muy cerca y con sus dos notas de siempre me pregunta algo sobre el clima. Le digo que me deje tranquilo y, antes de entrar en casa, me acerco a la ermita para saludar a la Virgen. Pronto llegarán “las chicas”, veintitantas mujeres a las que debo explicar Antropología Teológica.

Me consta que están muy ilusionadas con la asignatura. Yo preferiría que no esperaran demasiado del profesor, porque necesito sedimentar las ideas que ahora mismo son excesivas y me alborotan la sesera intentando abrirse paso. Tal vez se vayan ordenando poco a poco y pueda transmitir algo coherente que no defraude demasiado.

Por lo demás, serán días de descanso a pesar de las clases, las meditaciones y las horas de confesonario. Nada descansa tanto como el silencio, la melodía de la brisa, el susurro de los pájaros a media tarde y las gotas de lluvia que caen sobre mojado al otro lado de la ventana.

El globo navegará sin rumbo esta semana. Tal vez anote algún pensiero nocturno o don Alfonso nos regale un par de microvídeos.

lunes, 14 de junio de 2010

Los lunes, publicidad

Ayer me dolía la cabeza y me acordé de este anuncio


Éste es menos tierno, pero mucho más divertido. Y también quita el dolor de cabeza:

video

domingo, 13 de junio de 2010

Rhapsody in Blue


Hemos entrado decididamente en un periodo azul. Picasso hizo lo mismo una temporada y no le fue mal.

Una encuesta privada sobre el nuevo diseño, en la que incluyo los 30 comentarios que han aparecido en el blog y otros 52 que me han llegado al correo electrónico, dan los siguientes resultados:

1. Un 48 % aplaude entusiásticamente el cambio de look.
2. Un 20% dice que bueno, que le gusta más que el anterior, pero sin pasarse.
3. Un 12% sugiere que yo sabré lo que hago.
4. Un 20% ha sufrido desvanecimientos o calambres en la córnea por culpa del azul.


Conclusión: aguantaremos el nuevo diseño por lo menos mientras dure el verano. En otoño ya veremos. Además: el número de lectores ha aumentado este sábado muy significativamente.


sábado, 12 de junio de 2010

Andrea Bocelli cuenta y canta

El globo cambia de aspecto




No
estoy muy seguro de haber acertado. Por tanto admito toda clase de sugerencias: tipo y tamaño de letra, colores, etc.

Me dice Kloster que ha quedado un poco femenino... ¡Yo qué sé!

En cualquier caso, durante los próximos días haremos algunos retoques.



viernes, 11 de junio de 2010

La princesita (y II)

La golondrina en el espejo

A las pocas horas de escribir estas líneas, la protagonista, que las ha leído antes que nadie porque yo se le prometí, viene a verme de nuevo:
—He eliminado el blog.

—¿Para siempre?

—Sí.

Luego me cuenta que le ha costado muchísimo y que ahora tiene miedo. Yo quiero ser prudente, pero le digo que ya ha empezado a ganar la batalla, y le pido permiso para poner este final en mi globo.

—Bueno, pero ya no me llame Princesita.

—De acuerdo, te llamaré Golondrina.

—¿Golondrina?

—A las golondrinas, como a ti, les gusta mirarse en el espejo.



Confesión (II)

Dios nos puede perdonar los pecados por muchos procedimientos, y estoy seguro de que no dejará de usarlos todos, porque lo suyo es perdonar. Además los pecados duelen y escuecen en el alma. Ahora bien, el procedimiento que Cristo mismo instituyó para curar esas heridas y saberse y sentirse perdonados es la confesión sacramental, personal y secreta de los católicos. AS


video

jueves, 10 de junio de 2010

La princesita


Cuando la vi por primera vez, charlamos sólo unos segundos y, al final, le pregunté:

—¿Qué cenaste ayer por la noche?

Más que una pregunta, era un test. Cualquiera habría tardado en contestar al menos unos segundos, pero la princesita de los ojos enormes, respondió instantáneamente, como suelen hacerlo todos los que tienen problemas de anorexia:

—Un zumo de fruta, media tortilla francesa con guisantes, una tostada y dos vasos de agua.

La princesita iba a cumplir dieciséis años, pero aparentaba 12 ó 13. Desde entonces hemos charlado periódicamente, hasta hoy mismo que cumple 18 y acaba de revelarme lo que llama “su gran secreto”.

—Yo también tengo un blog, pero es sólo para mí y mis amigas.

—¿Y no puedo entrar yo?

—Sólo por invitación.

Me ha abierto la puerta, e incluso me ha autorizado a escribir estas líneas, "con tal de que no digas mi nombre ni nada que me identifique"

El blog de la princesita es de color de rosa. Las letras combinan todos los colores salvo el negro, con lo que la lectura se hace difícil. Hay flores y corazones, muñecos de peluche que se mueven, poesías románticas, chicos de mirada soñadora, docenas de fotografías de niñas esqueléticas, y vídeos de otras chicas que tienen el mismo problema y se animan para conseguir “su sueño” de adelgazar más y más. ¿Por qué tienen todas los ojos enormes y la mirada tan triste?

El blog de la princesita está repleto de vínculos con cientos de páginas semejantes, y éstas a su vez enlazan con miles, de muchas lenguas y de países diferentes.

Todas se llaman a sí mismas “princesita”. Por eso he elegido ese apelativo para la chica de los ojos enormes. Son niñas de 14, 15, 18… ¡ó 30 años! Sí, es como si la adolescencia se hubiera hecho crónica e incurable en algunas mujeres.

Casi sin excepción, viven un auténtico calvario narcisista y obsesivo. Sólo piensan en su cuerpo y en la báscula. Algunas comienzan sus entradas diarias con los kilos que pesan esa mañana: 50, 45, 38… Luego cuentan sus “progresos” y sus derrotas:

—He comido como una cerda —afirma la princesita recordando el cumpleaños de su padre—.

Pero luego explica que ha vomitado todo sin que se diera cuenta nadie y se ha tomado tres laxantes.

En ocasiones cuenta historias románticas difícilmente creíbles:

—Esto te lo has inventado, ¿verdad?

—Todas mentimos.

Muchas hablan expresamente del suicidio y juguetean con él. La princesita también, aunque lo dice de otra manera: ella quiere “volar como una mariposa y desaparecer en el aire”.

Pobres princesitas. Es verdad que son enfermas, y, por cierto, con una enfermedad mental que en ocasiones lleva a la muerte. Pero la pandemia de la anorexia tiene causas sociales, familiares y también morales. Muchas de estas niñas han sido realmente maltratadas, porque nadie les ha enseñado que ser mujer es otra cosa; que la vida tiene un sentido trascendente; que deben aspirar a lo más alto en lo humano y en lo espiritual; que la belleza también es importante, pero radica, sobre todo, en la mirada, en la alegría de vivir, en la contemplación del fruto, en la huella que dejamos en esta tierra.

¿Hay peor maltrato que cortar las alas de los niños y dejarlos crecer sin horizontes, sin más sueños que los derivados de su propio cuerpo y del cuerpo de su amigo o de su amiga? ¡Maldito hedonismo, que lleva también a la desesperanza y a la muerte!

* * *
Hoy no escribiré nada más. Sólo espero que me ayudéis a poner un último párrafo de este artículo para poder mandarlo a Mundo Cristiano, si fuera posible con una sonrisa final y un punto de esperanza.


miércoles, 9 de junio de 2010

Confesión

La Redención está hecha. Ahora cada uno tiene que aplicársela. La Iglesia, o sea Cristo, nos ofrece la liberación de nuestros pecados en la confesión y la unión con Dios en la Eucaristía. Es hora de aceptar esas ayudas tan imprescindibles. Es hora de quitarse los grilletes y salir de la prisión. La paz interior no se consigue leyendo un libro, ni olvidando nuestras debilidades. La paz se reparte a manos llenas en los oscuros confesonarios de nuestras iglesias. AS

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...y llueve

Hoy es 40 de mayo.
Toma nota, forastero;
ya puedes quitarte el sayo
y ponerte el chubasquero


martes, 8 de junio de 2010

Extraños pensamientos


Me lo ha dicho Kloster, que anda pensativo y melancólico:

—¿Cuántas cosas más habrá que prohibir para ser auténticos progresistas?



lunes, 7 de junio de 2010

Una extraña canción

A esta gente habría que prohibirles cantar. ¡Qué barbaridad!, defender a estas alturas el trabajo, el esfuerzo, la familia numerosa, el ahorro...!

Pero como el profesor Ortigosa me manda el link y yo soy la mar de tolerante, lo pongo. Al fin y al cabo hoy es lunes y vale cualquier cosa.

La mejor publicidad

De regreso a Madrid, el toro bravo se me aparece así de majestuoso.

Como es sabido se trata de una idea genial de Manolo Prieto, un artista poco conocido que colaboraba con la agencia publicitaria Azor. El toro salió al campo por primera vez en 1956 para anunciar el brandy de Osborne.

Ahora hay quien odia ese toro por extrañas razones y trata de que desaparezca de las carreteras. En mi opinión, es el mejor anuncio de esta tierra.

Libertad difícil

Ser uno mismo, decir lo que se piensa, y pensar por libre, se está convirtiendo, de nuevo, en algo heroico. Hoy he leído un titular en un periódico que me ha hecho sonrojar. No puedo reproducir el texto por pudor mío y por respeto a vosotros. Era algo así como que en determinada Comunidad Autónoma, las autoridades recomiendan a los jóvenes, practicar el sexo de una manera que no es la natural, porque resulta más seguro. ¿Porqué no les recomiendan que sean templados y castos? Esa gente no cree en la juventud; la corrompen para domesticarla porque la temen... AS

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Los lunes, publicidad

Telefónica adapta sus tarifas a la crisis y al paro.



domingo, 6 de junio de 2010

Gentes del Metro



Cuando la vi entrar en el Metro de Bilbao, me dije que, sin la prueba de una foto, nadie me creería.

Eran las 11 de la mañana y yo me dirigía desde Las Arenas al Corte Inglés, en el centro de la City. Al llegar a Luchana (ahora Lutxana), entró este ser humano con el atuendo que puede verse y se colocó de pie junto a la puerta. Ninguno de los pasajeros movió un músculo. Yo estaba sentado a pocos metros y no pude contenerme: saqué del bolsillo el teléfono móvil lo situé en vertical sobre mi rodilla izquierda y apreté al botón.

Naturalmente, la foto salió movida; pero no me resisto a ponerla en el globo, después de borrarle los ojos con un poco de photoshop.

Hay un detalle que no se aprecia bien: el flotador forma parte del vestido. El ser humano se bajó conmigo en la Gran Vía.




El rencor

El Metro
Nos encontramos en plena Gran Vía de Bilbao después de tantos años que prefiero no calcularlos. Él me reconoció nada más verme. Yo fui reconstruyendo su rostro a duras penas. Aquel chaval entusiasta y cordial se había convertido en otra cosa, Estaba viejo, con la piel rojiza y maltratada. Tenía un par de cortes en la mejilla y olía mal, a suciedad y a alcohol. Eran las 11 de la mañana.

—Estoy bien —me dijo—. Ya no trabajo; me he divorciado, y tengo lo suficiente para tomarme unos potes, comer y aguantar hasta que me pudra.

Luego salió el rencor… No soy capaz de recordar ahora la lista de agravios que me enumeró. Nadie se salvaba de sus reproches: su mujer, sus hijos, sus antiguos amigos… No le creí nada, porque el rencor es una enfermedad que todo lo distorsiona.

Nos cambiamos tarjetas. Dijo que me escribiría, y probablemente lo hará, porque está muy solo.

De regreso a casa, en el Metro, me puse a evocar aquellos tiempos tan lejanos. Sobre todo una excursión que hicimos a Lequeitio, caminando por la costa. Y me sentí un poco culpable no sé por qué.


sábado, 5 de junio de 2010

Otra vez el Serantes


Hoy celebramos en Gaztelueta la Misa en el primer aniversario del fallecimiento de Vicente Garín, y yo, recién llegado de Madrid invitado por el Colegio, trato de preparar la homilía sin el menor éxito.

Cuanto más cercana es una persona, más difícil resulta hablar de ella. Y aún es más difícil hacerlo en familia, a viejos amigos. Dejar suelto el corazón, es peligroso, porque uno corre el riesgo de dar el espectáculo y constituirse en protagonista de la homilía. Y sólo Jesucristo debe ser el centro de la Palabra. Por otra parte, la predicación debe ser personal y viva; no puedo dar ceniza, sino fuego. Y para quemar a los demás necesito arder, dejar que Jesucristo me encienda.

Escribo cara a la ventana de mi habitación. Al otro lado, sumergido en una bruma tenue, está el Serantes, el monte de mi infancia. A veces tengo la impresión de que todos mis recuerdos están pegados a esa montaña. Me basta con mirarla y me veo a mí mismo vestido con el uniforme del colegio, en este mismo lugar, con Vicente Garín, Isidoro Rasines, Jose Luis González-Simancas, Wlado Vince…

Mirando al Serantes, se me van aclarando las ideas. Sí, en Gaztelueta han cambiado muchas cosas —ya escribí hace años, remedando a Heráclito, que nadie da clase dos veces en el mismo colegio—; pero hay algo que permanece siempre: aquello que llamábamos desde el comienzo “el espíritu de Gaztelueta” y que estaba hecho carne y vida en los que iniciaron esta aventura hace casi 60 años.

Ese espíritu es como el Serantes. Siempre idéntico a sí mismo, aunque cambie de color cada día. Y Vicente ha sido como ese monte; el que nos recordará siempre que Gaztelueta echa sus raíces en la sinceridad, en el amor a la libertad, en la confianza entre profesores y alumnos, en la cordialidad en el trato…

Sí, creo que algo de eso diré en la homilía.

viernes, 4 de junio de 2010

No hay d'Ors sin tres (*)

Caramba con d'Ors. Nunca habría pensado que la breve "viruta" de su taller que incluí anteayer en esta página iba a provocar semejante revuelo. Y eso que he rechazado 10 comentarios porque la mitad de los comentaristas se iban por las ramas y el resto, más que opinar, descalificaban a todo quisqui.

Bueno, pues ahí tenéis otras dos virutas. Como ya dije, me lo pasé muy bien con este libro.

"Mundo actual: como en los espejos del callejón del Gato, sólo aparecen con buena figura los que son deformes."

"Otro de los peligros de la democracia: que hace que muchos confundan la potencia de los micrófonos con la verdad"

(*) Prometo no volver a hacer juegos de palabras tan espantosos como éste


jueves, 3 de junio de 2010

La "vela"

Prefiero la nuestra, más sobria y elegante.
La llamamos impropiamente “vela”, pero se trata de dedicar una mañana a la adoración del Santísimo Sacramento. José María —mi colega del colegio— lo ha preparado todo y se ha marchado de Madrid. Así que estoy solo.

El curso agoniza. Los de primero preparan los exámenes finales y los de segundo, ya sin clases, velan sus armas antes de enfrentarse al toro negro de la Selectividad.

Después de Misa, expongo al Señor en la custodia, en el centro del altar. La custodia es buena e impresiona mucho a los chavales. Eso está bien: deben comprender que el Señor se merece lo mejor.

Comienzan a llegar por turnos de 15 minutos. Me pregunto si vendrán más chicas que chicos o al revés. La sorpresa es que no falta casi nadie, y, por una vez, no rehúyen las primeras filas de la capilla, para estar un poco más cerca Jesús Sacramentado.

No hay cánticos (casi nadie sabe cantar) ni más oraciones que las que hemos escrito en una cuartilla y les reparten a la entrada.

Desde el ambón me dirijo a cada uno de los grupos que van llegando. Trato de ayudarles a hacer oración personal y a que entiendan el sentido de la ceremonia. Les hablo de aquella noche triste de sueños y traiciones en que el Señor sudó gotas de sangre y se quedó solo en el Huerto de los Olivos, cuando suplicó a los suyos que permanecieran despiertos.

Al llegar el último turno, me revisto con el alba y la capa pluvial (la mayoría nunca han visto nada igual) y les bendigo con la Custodia.

—Es muy fuerte que te dé la bendición Jesús —me dice una niña al terminar—.

Y su mejor amigo —quizá algo más que amigo— reconoce que nunca hasta ahora había hablado así con Dios.

miércoles, 2 de junio de 2010

La crisis


"El hecho de que la mayoría de los españoles coincidan en que el problema más grave de este país es la mala situación económica me hace pensar que España tiene ahora mismo un problema mucho más grave que cualquier crisis económica."

Miguel d'Ors

La Virgen del 4º derecha

Ya se ha consumado la mudanza que anuncié hace unos días. Antes de partir hice algunas fotos del oratorio aún no sé con qué fin. El Sagrario se vino con nosotros y también la mayor parte de los objetos litúrgicos. Pero hay cosas que no se pueden trasladar: la luz que entra por los cristales emplomados de las ventanas, el encofrado de madera que cubre las paredes; el altar sobrio y elegante; y, sobre todo, la Virgen. La imagen de Santa María es espléndida, pero demasiado grande para el retablo del nuevo Centro.

¿A dónde te llevarán, Madre mía? Durante los últimos años nos hemos mirado a los ojos todos los días y casi siempre, al salir del confesonario de vuelta a casa, te he encomendado a las que pasaron aquella tarde por la garita para recibir la absolución.

Ahora tendré que buscarte en los ojos achinados y juveniles de una talla de madera; pero cualquier día volveré a ver esta imagen presidiendo otro oratorio. Espero que te traten bien en tu nueva casa; que aprendan a mirarte y a dejarse mirar por ti. Ya me contarás.


martes, 1 de junio de 2010

Los burros, la crisis y los funcionarios

El bueno de Jose H. me envía la siguiente parábola rural y financiera. Copio y pego.

Se solicitó a un prestigioso asesor financiero que explicara la crisis de una forma sencilla, para que la gente entendiera de qué iba la cosa. Él contó la siguiente historia:

Un señor se dirigió a cierta aldea y ofreció a sus habitantes 100 euros por cada burro que le vendieran. Buena parte de la población le vendió sus animales.

Al día siguiente regresó y ofreció un mejor precio: 150 euritos por cada burro. Otros tantos aldeanos vendieron los suyos. A continuación ofreció 300 euros y el resto de la población vendió hasta el último asno.

Cuando ya no quedaban animales, subió aún más el precio: 500 euros estaba dispuesto a pagar, y dio a entender que los compraría la semana siguiente. Dicho lo cual, se marchó.

Poco después envió a su ayudante a la aldea vender a los paisanos los mismos burros a 400 euros cada uno. Los aldeanos, ante la perspectiva de revenderlos por 5oo, los volvieron a comprar, y quien no tenía el dinero lo pidió prestado.

Como era de esperar, el ayudante y su señor no volvieron a aparecer.

Resultado: La aldea se llenó de burros y de aldeanos endeudados hasta las cejas.


Hasta aquí lo que contó el asesor. Veamos lo que pasó después:

Los que habían pedido dinero prestado, al no vender los burros, no pudieron pagar el préstamo. Los prestamistas entonces se quejaron al ayuntamiento ya que, si no cobraban, se arruinarían ellos y no podrían seguir prestando a nadie. Por tanto se arruinaría también el pueblo.

Para que los prestamistas no se arruinaran, el alcalde les subvencionó convenientemente en vez de dar ese dinero a la gente para que pagara las deudas. Y como los prestamistas no perdonaron las deudas a los del pueblo, los aldeanos siguieron endeudándose cada vez más.

El Alcalde había dilapidado el presupuesto del Ayuntamiento, con lo que el Municipio quedó también endeudado. Entonces pidió dinero a otros ayuntamientos; pero éstos le dijeron que no podían ayudarle, ya que un ayuntamiento arruinado nunca podría devolver lo que le prestasen.

Resultado final:

Los listos del principio, forrados.

Los prestamistas, con sus ganancias resueltas y un montón de gente a la que seguirán cobrando lo que les prestaron más los intereses, incluso adueñándose de los ya devaluados burros con los que nunca llegarán a cubrir toda la deuda. Mucha gente arruinada y sin burro para toda la vida. El Ayuntamiento igualmente arruinado.

Naturalmente, para resolver la crisis y salvar al pueblo, el Ayuntamiento bajó el sueldo a sus funcionarios.

Virutas de oro



Hace unos meses Enrique García-Máiquez me envió con una cariñosa dedicatoria el libro que he terminado de leer esta tarde. Se titula “Mas virutas de taller” * y su autor es Miguel d’Ors, uno de los grandes poetas que escriben en castellano.

Llevo ya muchos años leyendo a d’Ors: al abuelo, Eugenio; al padre, Álvaro y al hijo, que ahora nos deleita con sus virutas. ¡Dios mío, cómo he disfrutado! Hace mucho tiempo que no me dolía tanto llegar a la última página de un libro. Y es que el taller literario de Miguel d’Ors no desprende un serrín corriente, sino limaduras de oro, pequeñas joyas, que se deben paladear muy despacio.

No me atrevo a decir nada más. Se trata de un libro inclasificable lleno de aforismos, reflexiones, críticas literarias, recuerdos, ironías, bromas, poemas propios o ajenos, “haikus”… Y, al fondo, el retrato de un hombre sencillo, amante de la montaña y de la literatura, que defiende su libertad de juicio con pasión y buen humor.

Al terminar su lectura me he sentido yo mismo como una viruta del taller de d'Ors.

* Más virutas de taller (2004-2009). Edit. "Los papeles del sitio", Sevilla, 2010