miércoles, 30 de noviembre de 2011

Tu banco


La foto es mala: la hice esta mañana con mi teléfono móvil. Es un banco de los que hay en el parterre, frente a mi casa. Alguien ha escrito: "Tu banco y cada día el de más gente".
La crisis aviva el ingenio.

Noticias de Corea el día de San Andrés

Supongo que no habéis olvidado a don Andrés, el sacerdote que nos escribió desde Hong-Kong hace unos meses. Hoy lo hace ya desde Corea. Publico una buena parte de su largo mensaje. Por cierto, hoy es su santo.

Me propongo a escribir unas líneas contando cosas desde el lejano oriente (8 horas de diferencia en invierno). En estos dos meses y pico que han pasado desde la última vez que escribí han pasado bastantes cosas. Korea es un volcán.

Bueno, cuento cosas según me van viniendo a la cabeza.
Al poco de llegar comencé el curso de coreano, que me ha llevado la inmensa mayoría del tiempo estos dos meses. Lo acabé hace dos semanas y el jueves comienzo el segundo curso, que supongo que pasará lo mismo. Confirmé que estudiar coreano no es tan fácil como dice la gente… El primer mes estuve un poco perdido, porque la gente de clase (mayoría de chinos y japoneses) iba al doble de velocidad que yo, la profesora sólo hablaba coreano, y no me aclaraba con lo que estaban pidiendo en cada momento. Cuando me decían algo, muchas veces la única respuesta era sonreír con cara de póquer. Gracias a Dios, no era el único en esta situación. En clase había también dos de la embajada americana que tenían exactamente el mismo problema. Como América pesa mucho aquí, pidieron unas clases especiales por la tarde y se las dieron… y tuvieron piedad del pobre cura, y así pude meterme también en esas clases (nos llamábamos a nosotros mismos el “short bus”, porque según contaban ellos, en Estados Unidos, al colegio se va en autobuses amarillos, excepto los alumnos de educación especial, que van en un autobús más pequeño, el “short bus”…) Además de esos dos días por la tarde, ofrecieron otra clase el viernes por la tarde de conversación, y allá me metí. Total, que entre una cosa y otra, “de gratis” me dieron unas cuantas horas más de clase a la semana.

Ser compañeros de sufrimiento nos hizo bastante amigos. Nos llamaban el “ayoshi team” (el equipo de viejos), porque los demás de la clase eran por lo menos diez años más jóvenes. Nos quedábamos a comer con frecuencia en la universidad, y como ellos son de donde son, siempre iban a por pizza en un lugar barato cerca de la universidad. Nos comenzaron a llamar también el “pizzaship team” (equipo pizzería). La pizzería dio para mucho, porque allí, algunos días faltaba uno de los dos, y con el otro estuve varias horas hablando de Dios, de moral,  de la Iglesia…  

Luego está la historia de Sam, un neozelandés pelirrojo con una patillas que le llegan hasta la barbilla. Él es protestante y está aquí por su novia, que es coreana. Sam está intentando cuadrar la boda para este año próximo, y parte de la historia era conocer a los padres de la novia. Aquí en Corea, el padre es un auténtico patriarca, con un respeto grandísimo. Sam vino a estudiar coreano para poder tratar al padre de su novia. Es un tipo echado para adelante. Bien, pues Sam es un  buen protestante, y ha estudiado bastante la biblia. Hace unos días nos fuimos a comer a una especie de McDonalds de comida mejicana, que le encanta, y estuvimos un par de horas hablando de Dios, de la Biblia, de un montón de cosas.  

Dejando de lado los cursos de coreano,  en septiembre organizamos una meditación para gente joven. Después comíamos con ellos en el centro a base de pizzas, o comida china, que es más o menos barato. Enseguida comenzó a aparecer gente, amigos de amigos, otros que habían desaparecido del mapa hacía meses, y dividimos el grupo: en inglés los jueves y en coreano los sábados.

Otro día, más. Acordaos de nosotros.

martes, 29 de noviembre de 2011

Lo que os decía...

Un minuto después de escribir mi entrada anterior, abro el correo de Cordelia y veo esto. Yo no pretendía llegar tan lejos...
 

Los flashmobs

La saludable epidemia de los "flashmobs" se extienden por todo el Planeta y está consiguiendo que los espacios más aburridos y fúnebres del mundo vuelvan a la vida por unos minutos. Los flashmobs han logrado que los tipos más solemnes y ridículos se conviertan de pronto en seres prácticamente humanos. 
Me pregunto si no será éste un buen camino para tratar de ir superando el ambiente de crispación en el que andamos sumergidos.
Contemplad este vídeo que me envía Cordelia. ¿Os imagináis un espectáculo semejante en el Congreso de los Diputados, con los diputados (y diputadas) haciendo sonar imaginarios violines mientras todas (y todos) se abrazan entusiasmados? ¿Y si organizásemos otro bonito flashmob en la Cámara de los Lores (y las loras), o incluso en Bruselas, y hacemos bailar a los malvados mercados con nuestros amados líderes (y lideresas)?

lunes, 28 de noviembre de 2011

Adviento 2011



―¿No te cansas de pedirme que te espere?
―Vengo pronto ―me has dicho esta mañana―. Ten la mirada fija en el horizonte y afina el oído, porque llegaré en cualquier momento y llamaré a tu puerta suavemente como un golpe de brisa apenas perceptible. No quiero molestar si hay invitados, pero ¡tengo tantas ganas de cenar contigo!
Cada año me pides lo mismo y yo te contesto: “pierde cuidado; aquí estaré aguardando tu venida. ¿Cómo voy a olvidarme?
―Pero cuando llegas nunca estoy en casa. No me lo tengas en cuenta, Señor: es  que habré salido a predicar y me olvido de ti de tanto hablar de ti.

Los lunes, publicidad

Quilmes nos tiene muy bien acostumbrados a sus divertidísimos anuncios. Este es el último. Un breve repaso por la historia de la amistad, desde el Jurásico hasta el siglo XXI. Ya se ve que hay grandes publicitarios en Argentina.



Con el título de Numbers (1 número, 3 amigos y 1 dilema), este spot se está haciendo un hueco en Internet. Elaborado por dos creadores audiovisuales de Valencia, elabora una idea muy original. A la marca le gustó tanto que ahora lo están utilizando como spot publicitario en la red.
No puedo revelar el final. Hay que verlo.

domingo, 27 de noviembre de 2011

“Un toque de ilusión”


Ayer por la noche se encendieron las luces de Navidad en Madrid. Cuentan que el coste será más bajo que nunca. Habrá 600.000 lámparas menos, con más puntos de luz fabricados con tecnología LED, un 84,3% frente al 74% del año anterior. Informa el Consistorio que, en conjunto, se trata de "un alumbrado 100% eficiente y sostenible", puesto que el "15% restante está fabricado con lámparas de bajo consumo”.
También hemos ahorrado en diseño ya que el plan del alumbrado ha estado a cargo de los modistos, arquitectos y diseñadores gráficos que intervinieron el año pasado.
El portavoz municipal concluyó afirmando que 3,8 millones de lámparas darán “un toque de ilusión a la ciudad”.
Yo me di un rápido paseo por algunas de las zonas iluminadas y comprobé que “el toque de ilusión” también va por barrios. En el barrio de Salamanca, por ejemplo, la orgía del consumo no decae, pero hay muchos más mendigos. Mendigos de toda la vida con experiencia y talento; mendigos debutantes, un tanto avergonzados; mendigos rumanos, africanos, polacos… Incluso vi a uno medio disfrazado de árbol de Navidad. Ignoro si estaba subvencionado por el Ayuntamiento.
En mi barrio, en cambio, ha comenzado otro Adviento singular: dentro de quince días tendrá lugar en el Estadio Bernabeu “el Clásico”, o sea el partido de fútbol Madrid- Barça. Un portal de Internet que se autodefine como “profesionales de la ilusión”, nos ofrece entradas a todos los precios: la más baratita, 235 euros. La más cara, 1700.
Realmente hace falta muchos toques de ilusión, mucha pasta y…
 
 
 

sábado, 26 de noviembre de 2011

Homenaje a Muñoz Rojas



 El 28 y 29 de noviembre procuraré asistir al Congreso Internacional José Antonio Muñoz Rojas. “Universos de vida y creación",  que se celebrará en la Universidad CEU San Pablo, en homenaje al gran poeta antequerano, Ya hablamos de él en el globo un par de veces. También con ocasión de su muerte, que ocurrió cuando estaba a punto de cumplir 100 años. Es, desde luego, uno de mis poetas de cabecera.
El homenaje se celebra en el 60º aniversario de la publicación de un gran libro: “las cosas del campo”. Toda la información aquí.

viernes, 25 de noviembre de 2011

¿Abuelo?


 Todavía no me han llamado abuela, pero todo se andará
Creo que lo habré escrito alguna vez, y no me importa repetirlo: me gusta que me llamen “padre” porque el sacerdote debe serlo siempre. Hace años los curas seculares solíamos evitar ese título, que se aplicaba casi exclusivamente a los religiosos, pero supongo que a estas alturas a nadie le importan demasiado tales sutilezas canónicas. 
Hace meses un chico de bachillerato me preguntó si podía llamarme abuelo y le contesté que, para mí, sería un honor tenerle como nieto. Él añadió que se sentía a gusto cuando hablaba conmigo porque no le mandaba nada “por obligación” ni le reñía.
―Ya te riñes tú lo suficiente ―le contesté―. ¿Para qué insistir? Pero me parece que te digo las cosas claras…
―Sí, eso sí.
Quizá uno se va ablandando con los años. En todo caso estoy persuadido de que la dirección espiritual debe ser una tarea de siembra paciente y afectuosa, en la que el sacerdote, sin perder un gramo de autoridad, se pone de parte de quien le confía lo que lleva en el fondo del alma. Cuando la semilla es buena y la tierra se prepara con paciencia, el fruto no se hace esperar demasiado.
Un padre, puede hacer eso con sus hijos. Pero a un abuelo le resulta más fácil.
Es grande ser cura. De verdad.

Entre clase y clase

La chica tiene 17 años y espera que llegue el profe de mates. Charlamos unos segundos en el vestíbulo. Me dice que no le han dejado entrar en clase porque ha llegado "un poco tarde" esta mañana. Pero la conversación se alarga por otros derroteros:
―Bueno…, sí, claro; salgo los viernes y los sábados.
Lo dice como algo obvio.
―¿Y a qué hora vuelves a casa?
―A las tres o a las cuatro, depende.
―¿Y qué dicen tus padres?
Ahora se pone seria y responde con una sola palabra:
―Nada.
―O sea que se fían de ti.
―Pasan de mí. Les da igual.
Hace una pausa. Nos miramos un segundo y dice:
―Tengo mucha suerte.
Y se echa a llorar.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Misas de difuntos (II)


Seguimos celebrando misas de difuntos por cursos, y los chicos siguen apuntando los nombres de las personas que quieren encomendar al Señor. Fernando me pide que rece por Michael Jackson y dice que no lo ha puesto en la lista porque le da vergüenza.  Mejor suerte tiene Marco Simoncelli, que aparece por partida triple. 
Gerardo, en cambio, tiene otras preferencias:
─¿Por qué no nos dice una Misa en latín?
─¿Por qué en latín?
─Mola.
─Ya...

miércoles, 23 de noviembre de 2011

El Otoño en Tres Cantos

A pesar de la crisis y de los recortes, se han cubierto de oro las hojas del otoño y ya suena la música del viento que se enreda en las ramas de los pinos. Las aves acuáticas vinieron de Europa como todos los años en busca de charcas templadas libres de hielo. Tampoco han apagado la luz melancólica del atardecer, que es de muy bajo consumo, y no han prohibido que los niños alboroten en el parque.
No podemos descartar, en cambio, que inventen un impuesto para que la contemplación de tanta belleza no nos salga gratis.
Este vídeo de Carlos Cotelo sí que es gratuito. Así aparece el otoño en Tres Cantos.  

OTRO OTOÑO EN TRES CANTOS from Carlos Cotelo on Vimeo.

martes, 22 de noviembre de 2011

El nick


   
La primera vez que me preguntaron por mi nick debí poner cara de idiota.
―¿Mi qué?
―Tu nick, tu nombre de internet. 
Gracias a Dios yo ya tenía uno, pero no sabía que se llamase así. Al parecer la palabra nick procede del inglés, como casi todo. Es el nikname, que equivale al “alias” castellano. La novedad consiste en que, hasta hace pocos años, esos apodos de batalla se adjudicaban a los delincuentes o a personajes famosos: a futbolistas, toreros, folclóricas y gente así. Ahora mismo, mientras escribo, he echado una ojeada en Google y me salen centenares de todos los países y culturas.
Otra característica de los viejos apodos es que, por regla general, uno no se los ponía a sí mismo. Eran sobrenombres recibidos, unas veces, como títulos nobiliarios de extracción popular ganados con esfuerzo y cantados por los juglares de la época; otras, como todo lo contrario. Hubo apodos que eran verdaderos insultos que parasitaban el nombre del titular como un baldón infamante para él y sus herederos. En España hemos sido muy aficionados a esos motes crueles, que perduran de generación en generación.
El nick es otra cosa. Es el alias con el que uno se lanza a navegar por los turbulentos mares de Internet. Nadie se sumerge en aguas tan peligrosas sin escafandra, y el nick es una forma de protegerse de los tiburones cibernéticos poniendo a salvo la propia intimidad.
Claro que también puede utilizarse para lograr objetivos menos confesables. Hay quien se fabrica un nick ―o dos, o tres― y, no contento con cambiar de nombre, falsea su edad, su sexo, su trabajo y todo lo demás. Se construye una segunda o una tercera vida virtual, a cual más mentirosa, y a jugar, que son dos días.
Sofía tiene dieciséis años y gasta cara de mosquita muerta, pero en la red ha adoptado el sobrenombre de “Paolo” y chatea desde las redes sociales con mogollón de amigas y amigos, que hasta ahora no sospechan nada. “Sofía-Paolo” asegura que es un chico de 1,90 de altura, tiene 19 años, juega a baloncesto y estudia empresariales. Como ella es muy imaginativa, se ha ido creando una familia con dos hermanas, unos padres separados y hasta un perro llamado Black.
―¿Y si te confundes…?
―Me pasó un día. ¡Qué horror! Casi me descubren.
Sofía lleva más de un año con su nick a cuestas y, como todo es un juego y se lo pasa guay, no está dispuesta a renunciar a su doble vida.
―Vale, el mes que viene lo dejo; pero tampoco es pecado, ¿verdad?
Aprovecho la ocasión para hablarle sobre algunas derivaciones del octavo mandamiento y la virtud de la sinceridad. Ella me asegura que es “supersincera”, pero que lo del nick y sus cuentas en las redes sociales es cosa aparte, porque no ella hace daño a nadie y todo el mundo sabe que en Internet nada es verdad. 
Al parecer su madre conoce la doble vida virtual de Sofía  y no le da importancia. Sólo le ha dicho que tenga cuidado, que no se comprometa con nadie ni vaya a citas con desconocidos, porque “podría caer en manos de una banda de mafiosos”.
―Tiene razón tu madre, Sofía; pero yo opino que no es ése el mayor peligro. Lo malo es que te acostumbres a vivir dentro de una mentira, en un mundo romántico ―o sucio― donde todo es falso. Es la mejor forma de que no madures jamás. Te instalarás en una adolescencia perpetua. Sí, debe de ser guay imaginarte que eres un chico y ver cómo las tías se enamoran de ti, pero ¿quieres ser una pava perenne o una mujer?
Sofía me interrumpe. Dice que, de acuerdo, que es verdad y, ante mi sorpresa, se le saltan dos lágrimas. Está tan identificada con su falso Paolo que no puede matarlo.
―Sería como suicidarme o matar a mi mascota…  Quítemelo usted, porfi. Le doy mi contraseña y me da de baja, ¿vale?
Entramos en su cuenta. Paolo tiene incluso un par de fotos, que a saber de dónde han salido.
―Ánimo, Sofía. Acaba con él.
―Te juro que no puedo. Hazlo tú.
―Click.
Soy un asesino. Paolo ha muerto.
 
 
 

Sobre mítines y vídeos


Pascalle me envía desde Pamplona esta información nada sorprentente.

Según un estudio de la Universidad de Navarra, los spots cómicos (42,3%) han tenido durante esta campaña electoral un peso casi diez veces superior al de los vídeos sobre los mítines de los candidatos (4,4%)
¿Qué papel ha jugado YouTube en la campaña electoral?, ¿han sabido los partidos aprovechar esta plataforma?, ¿cuáles son los vídeos más vistos?, ¿qué mensajes han sido mejor aceptados? Para responder estas cuestiones el Centro de Medios, Reputación e Intangibles de la Universidad de Navarra ha realizado un seguimiento de los más de 330 vídeos referidos a los candidatos de los dos partidos mayoritarios, Alfredo Pérez Rubalcaba y Mariano Rajoy, desde el 3 de noviembre.
El informe destaca que las parodias y montajes cómicos han constituido el género de mayor aceptación en YouTube durante la campaña electoral. “Con un 42,3% del total, su peso es casi diez veces superior al de los vídeos sobre mítines y declaraciones de los candidatos (4,4%)”, afirma Francesc Pujol, coautor del estudio. Completan la tabla los anuncios creados por los partidos (25,9%), las piezas relacionadas con el debate del 7 de noviembre (13%) y noticias de televisiones (14%).
Según el estudio, los vídeos políticos han superado el millón y medio de visitas. De ellas, el 30,2% proviene de los vídeos oficiales generados por PSOE y PP, mientras que el 70% del impacto político en YouTube procede de fuentes ajenas a los propios partidos.
 

Un chico con futuro

video

lunes, 21 de noviembre de 2011

En la casa de los pobres



"No podéis imaginar lo que se agradece de vez en cuando una alegría en la casa de los pobres", señaló ante sus seguidores Cayo Lara, dirigente de Izquierda Unida, al término de la jornada electoral de ayer.
Quizá se refería a la visita del Papa a Benin, de la que ningún político habló. Benin es uno de los países más pobres de mundo y la alegría de sus habitantes ―de todos― ha sido enorme.

Los lunes, publicidad

Ya está aquí la Navidad. ¿O no?

 

 

domingo, 20 de noviembre de 2011

Votar a las 12



Junto al colegio electoral, la policía da toda clase de facilidades para estacionar el coche en lugares habitualmente prohibidos. Yo lo dejo en un paso de peatones.
―Procure darse prisa, caballero.
El agente de la ley está ayudando a una señora que trata de subir con esfuerzo el único peldaño que se nos separa del gran salón donde están las urnas. Lo veo tan solícito y amable que le perdono que me llame “caballero”.
No necesito detenerme para consultar el censo ni para meter las papeletas en los sobres. Ya hice los deberes en casa. En la mesa hay tres mujeres: la presidenta, que es una jovencita rubia y amable, y dos vocales con cara de aburrimiento. Una de ellas examina atentamente mi carnet de identidad, me mira y me dice con tono de reproche:
―En la foto se le ve más joven.
―Es que al natural uno pierde mucho.
Un interventor de “Izquierda Unida” aparece un con botellín de agua y se lo entrega a la presidenta. Meto los sobres en la urna, pero la vocal, que es lenta y un tanto torpe de movimientos, no se decide a devolverme el carnet.
―¿Es usted de Maldonado?
―Pues no, lo siento.
Ha comenzado a llover. Entro veloz en el coche y rezo el ángelus antes de ponerlo en marcha. Luego oigo las noticias, que son pocas y monótonas. Hablan de los que han ejercidosuderechoalvoto en lagranfiestadelademocracia.
El guardia me invita a aligerar. La liturgia civil de la fiesta ha terminado. Podemos ir en paz.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Jornada de reflexión (y II)


La jornada termina bien. A las dos y media de la tarde, encuentro con parte de mi familia americana ―Manolo, Zulma, David, Allison, Eric y July― en un restaurante típico del barrio de Salamanca, la Taberna de Buenaventura, famoso, entre otras razones, porque la cupletista Olga Ramos amenizaba las cenas en tiempos pasados. La taberna de Buenaventura ―”comidas, vinos y mus”― sirve un cocido madrileño contundente y superlativo.
Desde allí, un paseo por el barrio y bautizo a Alicia, el 7º vástago de Nacho y Alicia, aquella pareja que se casó en Gazolaz hace ya…, creo que 12 años. Nachete y Beatriz ofician como padrinos. Vicente ―el abuelo materno―  se hace cargo de la intendencia.
A las 8, otra meditación, esta vez para chicas jóvenes.
―Estoy supernerviosa ―me dice una―; voy a votar por primera vez.
Ignoro si también se estrena en la dura tarea de reflexionar sobre el tema.
 
 
 

Jornada de reflexión (I)


Mañana hay elecciones en España. Hoy, al fin, se hace silencio. Lo llaman "jornada de reflexión".
Mi jornada empieza pronto. salgo a las siete y cuarto de la mañana. Ha dejado de llover. En el parterre, frente a mi casa, las hojas desprendidas de los árboles forman una alfombra dorada y húmeda que cubre por completo el césped y los caminos de tierra. El cielo está encapotado y hace frío.
Alguien grita en el jardín. Es un vozarrón potente, quizá de un chaval joven. Luego oigo más voces, risas, insultos… Al fin los veo: son siete u ocho chicos y chicas que están tumbados sobre las hojas empapadas de lluvia. Todos están borrachos. Se pone en pie una niña medio desnuda. No tendrá más de 15 años. Me mira, dice algo incomprensible y cae al suelo entre las risotadas de los demás.
Tomo el ascensor que me lleva al parking. Generalmente aprovecho este breve trayecto para poner en orden mis ideas antes de predicar la meditación. Hoy quiero hablar de la fiesta de mañana, la solemnidad de Cristo Rey del Universo; pero la imagen bochornosa de esos chicos me impide pensar con claridad. Sólo vienen a mi memoria algunas frases sueltas del punto 914 de Camino, que ahora copio:
"¡Qué pena dan esas muchedumbres —altas y bajas y de en medio— sin ideal! —Causan la impresión de que no saben que tienen alma: son... manada, rebaño..., piara.
Jesús: nosotros, con la ayuda de tu Amor Misericordioso, convertiremos la manada en mesnada, el rebaño en ejército..., y de la piara extraeremos, purificados, a quienes ya no quieran ser inmundos."

viernes, 18 de noviembre de 2011

Respuestas


Las respuestas siempre son más largas y complicadas que las preguntas. Además no me siento con fuerzas ni talento para agotar el tema en unas pocas líneas. Me limitaré, por tanto, a señalar la pista que nos conducirá por el camino justo.
 
En efecto, si sólo fuésemos creaturas ─seres creados por Dios─ no podríamos amarle con todo el corazón, como ordena el primer mandamiento. Y, en rigor, tampoco podríamos ofenderle: La distancia entre el Creador y la creatura es infinita. Y no ofende quien quiere, sino quien puede.
 
Pero, como escribió Pascal, “el hombre supera infinitamente al hombre”. Puede amar y puede ofender porque está llamado a ser hijo de Dios, a endiosarse por la gracia en el bautismo y la Confirmación, a alimentarse con el Cuerpo de Cristo en la Eucaristía.
 
Si fuésemos capaces de entender lo que significa esa filiación, nos estremeceríamos; conservaríamos la Gracia santificante, que nos diviniza, como el único tesoro por el que vale la pena entregar la vida. El universo entero es una mota de polvo en comparación con ese regalo que nos eleva a la altura del mismo Dios.
 
Y, sí: Dios se conmueve con nuestro amor y sufre con nuestras ofensas.
 
Alguien escribió que el hombre es “todopoderoso para el mal”. Lo es, sin duda, porque también es omnipotente para el bien.

Misas de difuntos

Como todos los años, durante este mes de noviembre organizamos en el colegio varias misas de difuntos en sufragio por los parientes y amigos fallecidos de profesores y alumnos. 
Antes de cada misa, el sacerdote recibe una lista, elaborada por los chicos, con los nombres de las personas que quieren encomendar al Señor.
Hoy, entre abuelos, abuelas, primos y hermanos, aparece una extraña anotación:
"Por mi perrita Canela". 

jueves, 17 de noviembre de 2011

Preguntas


Continuamos con el curso para las madres de los niños más pequeños del Colegio “Los Olmos”. Empezamos a las 4 y cuarto de la tarde. La hora es pésima, pero las alumnas llegan con ejemplar puntualidad y siguen atentas a lo que les voy contando.
Hoy me toca hacer las preguntas más difíciles e irlas respondiendo poco a poco:
1. ¿Podemos, de verdad, amar a Dios con todo el corazón? ¿Es posible amar así a un ser que desborda por completo nuestra inteligencia? ¿Se conmueve Dios cuando sabe que le amamos? ¿Por qué se interesa tanto por nuestro amor, Él, que no necesita de nada ni de nadie para ser eternamente feliz?
2.  ¿Tiene sentido hablar de “pecado”? ¿Es razonable pensar que nuestros pecados “ofenden” a Dios? ¿Acaso Dios puede sentir nuestras ofensas? Siempre se ha dicho, y con razón, que no ofende quien quiere, sino quien puede. San Pablo nos insta a no entristecer al Espíritu Santo. ¿Tan grande es el hombre para el mal que puede alcanzar a Dios mismo?
A las 5 en punto los niños y las niñas salen a galope de las aulas, y yo no tengo más remedio que acabar también aunque apenas haya tenido tiempo de introducir el tema.
Después de las elecciones seguiremos, si la prima de riesgo no lo impide. Pensad vosotros las respuestas y no me organicéis un debate en los comentarios.

Diario con niebla

A las nueve y cuarto de la noche, después de predicar un retiro a quince o veinte mujeres, sumerjo el citroën en el río furioso de la M30 para recorrer en el menor tiempo posible los diez kilómetros que me separan de casa. Es evidente que la autovía está muy mal diseñada; los coches que entran se cruzan inevitablemente con los que salen a gran velocidad. A estas horas hay que tener los nervios bien templados y un ojo en cada retrovisor. Todos los días veo, al menos un accidente de ida y otro de vuelta. Hoy también. La guardia civil de tráfico agita sus luces azules y nos desvía por uno de los carriles laterales.
Me pregunto cómo se las apañaran los que llegan de otras ciudades para orientarse en este laberinto diabólico.
Ha empezado a caer la niebla. Atasco. Tomo aire y enciendo la radio. En mi aparato tengo sintonizadas seis emisoras que dan noticias, seis de música pop y seis más de música clásica, jazz y baladas.  Sintonizo una a una las seis primeras y todas hablan de lo mismo: la deuda, la prima de riesgo, ajustes, recortes, la bolsa, el Ibex... Si entendiera algo, tal vez les prestaría más atención.
Paso a la música: el rock desaforado de la primera emisora, me desanima por completo. Acabo oyendo un tango melancólico y desesperado que parece cantado por un ministro de economía y su prima de riesgo.
Un tipo de faros nerviosos se me sube a la chepa pidiéndome paso. Se lo cedo y, como es lógico, se queda delante de mi aportando su grano de arena al atasco. Caigo en la tentación de enseñarle mis faros en su retrovisor:
-¿Lo ves, chalao? Cuando no se puede, no se puede...
Ya está aquí la niebla. Mañana amaneceremos envueltos en una sábana fría. En el túnel de Costa Rica, frenazo colectivo: el mítico radar de este punto recauda miles de euritos para el Ayuntamiento.
En  casa la calefacción funciona a tope. Abro la ventana de mi habitación para que me amortaje la niebla.


PD. La niebla pasó en un suspiro. Al amanecer brillaba la luna en cuarto menguante, sin sombra de bruma, con la cara lavada, sonriente como un político en campaña 

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Pascal



Me lo decía Pedro Antonio Urbina un par de años antes de morir:
―Leo mucho porque no tengo más remedio, pero ya sólo me importan los clásicos.
Supongo que a mí me ocurre lo mismo. Tengo docenas de novelas pendientes de lectura, pero me da una pereza imponente echarles la vista encima. Acaban de salir a las librerías y ya huelen a muerto.  En cambio, ¡cuánta vida hay en Homero, en Hamlet, en Calderón, en Newman…!
He empezado a leer a Pascal guiado por mi hermana Carmen, que es una autoridad en la materia. Entro en los Pensées y noto que el autor me lleva de la mano a una vieja casa familiar llena de recuerdos y de sorpresas. Nunca estuve antes aquí, pero sé que es mi casa. Nací entre estas paredes. Aquí están mi memoria y mis raíces.

Me voy a la cama con la esperanza de continuar mañana la lectura y con el temor de que el libro se me acabe demasiado pronto.

martes, 15 de noviembre de 2011

Reflexiones sobre el IBI (Impuesto sobre bienes inmuebles)



Remitido por Jorge, sacerdote de la parroquia Beata María Ana Mogas, del barrio Tres Olivos de Madrid. Lo reproduzco sin tocar una coma. 

En Nochebuena, la Iglesia de los Capuchinos de Palma de Mallorca se convierte en un comedor para aquellos que carecen de medios para celebrar ese día. Hay docenas de voluntarios que preparan la cena y hasta un grupo musical para amenizar la fiesta. 

En algunos ayuntamientos de Madrid Izquierda Unida está pidiendo a la iglesia que renuncie al privilegio de su exención del IBI. Y creo que puede ser bueno aclarar a la gente qué es eso. Ya sabes, por si te parece oportuno difundirlo.
En estos días se han levantado voces que solicitan que la iglesia deje de estar exenta del pago del IBI, el impuesto de bienes inmuebles, porque es un privilegio y porque en estos tiempos de crisis los ayuntamientos no se pueden permitir el renunciar a lo recaudado por ese concepto.
Quiero con esta entrada aclarar algunas cosas sobre ese supuesto privilegio de la Iglesia católica, haciendo dos consideraciones.

Primera consideración 
La exención del IBI  (impuesto sobre bienes inmuebles) no es en absoluto un privilegio especial de la iglesia católica. Por ley, están exentos de IBI:
  • Servicios públicos (Defensa, Seguridad, Educación y Servicios penitenciarios).
  • Los inmuebles destinados a usos religiosos por aplicación de Convenios con la Santa Sede, con la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas, con la Federación de Comunidades Israelitas y con la Comisión Islámica.
  • Pertenecientes a gobiernos extranjeros o que les sea de aplicación la exención por convenios internacionales.
  • Los pertenecientes a Cruz Roja.
  • Los terrenos ocupados por las líneas de ferrocarriles y los edificios enclavados en los mismos terrenos.
  • Colegios concertados.
  • Pertenecientes al patrimonio histórico-artístico.
  • Entidades sin fines lucrativos
Y no digamos las ventajas fiscales de que gozan partidos políticos y sindicatos: No tienen que declarar lo ingresado por cuotas, las subvenciones, las donaciones, los rendimientos de sus actividades económicas, los rendimientos procedentes de las rentas de su patrimonio.
Pues ya ven:
  • Nadie pide que partidos políticos y sindicatos renuncien a sus enormes ventajas fiscales.
  • Nadie que paguen el IBI las mezquitas o templos budistas.
  • Nadie clama por el pago del IBI de embajadas o colegios, o grandes palacios.
  • Ni exigen que lo pague el ejército o las comisarías, las estaciones de RENFE o las cárceles.
  • No. Nada de nada, pero que lo pague la Iglesia.
Segunda Consideración
Leo que se pide el pago del IBI por parte de la Iglesia porque en un momento de crisis los ayuntamientos necesitan ese dinero. Pues se me ocurren varias cosas. Pero sólo me voy a detener en una de ellas.
Esta crisis está generando evidentemente una gran pobreza.
¿Qué están haciendo por los pobres las embajadas, los propietarios de los grandes palacios, las mezquitas…? ¿Qué están haciendo por ellos los ayuntamientos? Porque a Caritas llegan cada día personas enviadas por sus ayuntamientos para que les echemos una mano, ya que ellos andan justos de presupuesto.
No los envían a los sindicatos ni a los partidos, a las mezquitas o sinagogas, embajadas o legaciones diplomáticas. No. Los envían a las parroquias.
En esta parroquia de un servidor llevamos atendidas más de 250 personas sin trabajo, de las que ya han conseguido empleo más de ochenta. Ayudamos con alimentos a treinta familias a las que se llena el carro de la compra dos veces al mes. Y no es nada. Compañeros tengo que atienden a ciento cincuenta familias.
Pues ya ven la solución. Que el IBI lo pague la Iglesia para ayudar a salir de la crisis. Justo a la institución que más está haciendo por sacar adelante a esa gente, justo a ésa, que le suban los impuestos.
Y los partidos y sindicatos, tan solidarios ellos, ¿no van a renunciar a alguno de sus privilegios? ¿Nadie va a pedir que paguen el IBI las embajadas de USA, Rusia, Cuba o China? ¿Nadie exigirá impuestos a las mezquitas? ¿Y a Renfe? ¿Y a la duquesa de Alba?
Pues no, que pague la Iglesia.
Y mientras, los ayuntamientos enviándonos pobres porque ellos no tienen presupuesto.
Ayer nos llegaron otras dos familias derivadas desde la junta municipal.Resulta divertido: Iglesia, paguen ustedes el IBI, que hay que salir de la crisis, y de paso atiéndanme a estas familias, que me he quedado sin presupuesto. 

lunes, 14 de noviembre de 2011

Apostolado de peluquería

Me lo manda don José Luis, y no está mal. Sólo tengo una pega: mi peluquero no me corta el pelo sin quitarme antes las gafas.

Metáforas


En campaña, candidatos y cronistas recurren al ciclismo, a los toros o al boxeo para elaborar complicadas metáforas. Sin ir más lejos, éstas son sólo de la prensa de ayer:
“Fulano está en caída libre; entramos en la recta final; el sprint será duro, hasta el rabo todo es toro; el candidato está noqueado, pero hay que rematar la faena. Hay partido. Estamos en los minutos de la basura. Hay que sudar la camiseta hasta el último día. El debate fue puro tongo. Le daremos la puntilla. Ojo, que el toro se levanta…”
¡Lástima de metáforas! En Italia (en la Italia que yo conocí) las imágenes eran infinitamente más brillantes y originales.
En los últimos tiempos me temo que estamos por el estilo.

Los lunes, publicidad

No está mal esta publicidad del modem portátil. De paso hay una cierta crítica de los "wiki-eruditos" que cada vez abundan más

domingo, 13 de noviembre de 2011

Greguerías para un domingo de otoño

Me las envía don Fernando, y son, naturalmente, de Ramón Gómez de la Serna. Según don Fernando, las greguerías se inspiran en los haikus japoneses. Él sabe mucho más que yo de haikus y de Japón, ya que vivió 50 años en aquel país; pero tengo la impresión de que el ingenio de Gómez de la Serna no procede de allí.
  1. El bebé se saluda a sí mismo dando la mano a su pie.
  2. Trueno: caída de un baúl por las escaleras del cielo.
  3. La gallina está cansada de denunciar que le roban los huevos.
  4. A un mentiroso sólo lo cura un sordo.
  5. No hay nada que desoriente tanto como un número de teléfono que hemos apuntado y que no sabemos a quién pertenece.
  6. La risa, es el trapo que limpia las telarañas del corazón.
  7. Roncar es tomar ruidosamente sopa de sueños.
  8. Las golondrinas son los pájaros vestidos con etiqueta.
  9. La estrella parpadea porque tiene sueño.
  10. La morcilla es un chorizo lúgubre.
  11. Entre los carriles de las vías del tren, crecen flores suicidas.
  12. Aquel tipo tenía un tic, pero le faltaba un tac; por eso no era un reloj.
  13. Tenía tan mala memoria que se olvidó de que tenía mala memoria y se acordó de todo.
  14. Las espigas hacen cosquillas al viento.
  15. El mejor destino que hay es el de supervisor de nubes, acostado en una hamaca mirando al cielo.
  16. En realidad, los seguros de vida son seguros de muerte.
  17. El agua se suelta el pelo en las cascadas.
  18. ¿Y si las hormigas fuesen ya los marcianos establecidos en la Tierra 

sábado, 12 de noviembre de 2011

Memoria y olvido


De acuerdo, Manu, es muy importante recordar la historia vivida por nuestros padres y abuelos; pero no convirtamos la memoria en un elenco de agravios y rencores. Pensemos que todo eso ocurrió hace mucho, mucho tiempo. No así, las alegrías, los abrazos, los encuentros, el perdón…, que nunca deben olvidarse.
Lo que llaman “memoria histórica” fácilmente se convierte en memoria histérica. Anclarse en el pasado es propio de pueblos decrépitos sin ilusión ni futuro.
Quédese la historia en los libros y en las notas a pie de página. Estudiémosla sin pasión y con respeto. Pero ha llegado la hora de practicar también el olvido terapéutico, que es el secreto de la eterna juventud.



viernes, 11 de noviembre de 2011

11 del 11 del 11, San Martín de Tours.


Hoy hay cierto pesimismo en la cabaña porcina
Dice un rotundo refrán español que “a cada cerdo le llega su San Martín”. Aquí nos encantan estos dichos crueles y justicieros; pero, más allá de su significado simbólico, parece cierto que, en muchos pueblos de Castilla, San Martín es el día de la matanza.
Este año, además, el once del once corresponde a un año once, y como los números ejercen una singular fascinación entre el personal, se han agotado en Madrid  los cupones de la ONCE, la Organización Nacional de Ciegos de España, que organiza unos populares sorteos desde hace muchos años.
Ayer mismo por la tarde se lo pregunté a un ciego:
―¿Le queda algo para el sorteo de mañana?
―Nada. Este año la ONCE da un primer premio de once millones y once premios más de un millón. Y con la crisis, la gente gasta más en loterías.
Debo decir que no he comprado en mi vida un cupón y tampoco lo pensaba hacer esta vez, pero sentía una especial curiosidad sociológica.
El ciego resultó llamarse Manolo y me contó cómo ingresó en la ONCE en el año 2000, o sea ¡hace once años!, cuando perdió del todo la visión del único ojo que le funcionaba.
―¿Y se maneja usted bien?
―Divinamente. Ahora tenemos muchos medios. Además está la intuición. Por ejemplo, sólo por la voz y por su modo de hablar, ya sé muchas cosas de usted.  Le echo unos cincuenta años. Tiene estudios. Casi seguro que es abogado y tiene hijos… Lo menos seis o siete. ¿He acertado?
―Casi.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Nombres

 Mi nombre es Becada; pero también me llaman Sorda, Chocha perdiz o gallinuela. Según
―¿Cómo te llamas?
El chaval duda un poco.
―Bueno, mi nombre es Juan Antonio, pero en casa me llaman Pichu. Mis amigos me dicen Neo, como el de Matrix,  y mi Nick es Magneto... Ya sabe, el mutante malo de la peli. 
Dentro de unos días bautizaré a una niña a la que llamaremos Alicia. Sus padres se han pasado seis meses consensuando el nombre. Ojalá lo conserve muchos años sin demasiados destrozos.  Creo que escribiré algo sobre el tema, que no es tan banal como parece. 
―Pues anda que tú..., no pretenderás ponerte de ejemplo 
―No te metas en esto, Kloster.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Jesús y el látigo

San Juan de Letrán 
En la fiesta de la dedicación de la Basílica de San Juan de Letrán, que es la Catedral del Papa, el Evangelio de la Misa recuerda una vez más la escena tremenda de los mercaderes expulsados del Templo.
Jesús, lleno de furia, con un azote de cuerdas y la fuerza de su voz y su mirada, arroja fuera del atrio sagrado a los que vendían animales para los sacrificios y a los banqueros que cambiaban las monedas extranjeras por las vigentes en el Templo de Jerusalén.
Pocos pasajes tan "incorrectos" como éste. ¿Existe, de verdad una ira santa? ¿No había dicho Jesús que hemos de aprender de Él, que es manso y humilde de corazón? ¿Acaso aquellos mercaderes no cumplían una función social importante?
Hay exegetas que niegan, sin más, la historicidad de la escena. No pueden admitir a un Mesías violento, a un Dios enfurecido por las miserias humanas.
Yo en cambio pienso en lo que dice San Pablo en la segunda lectura de la Misa: que somos templos del Espíritu Santo. Ese templo, lleno de Dios desde el bautismo, recibe diariamente el Cuerpo de Cristo en la Eucaristía. ¿No es razonable pensar que debe ser enteramente suyo?
¿Me estará pidiendo Jesús que esta vez sea yo quien coja el látigo para echar de mi corazón a los mercaderes?