Ahora entenderéis mi silencio de estos días. Pasado mañana vuelo hacia Las Palmas, y volverán las antiguas oropéndolas. En Airaga el globo recuperará poco a poco el buen aire de sus mejores tiempos. Quizá se le note al principio un punto de melancolía, pero lo superará gracias a vosotros.
He perdido a mi lectora más fiel. Todas las mañanas, después de un largo rato de oración, Marita abría este ordenador en el que yo escribo ahora y se subía al globo. Ella disfrutaba sobre todo con los comentarios de Antuán pero os conocía a todos por el nombre o por el nick. He recibido hasta ahora 712 mensajes de pésame. Comprended que sólo responda a algunos. Hoy, en la Santa Misa, mientras encomendaba a Marita, ella me ha sugerido al oído que rece también por vuestras intenciones. Y lo he hecho.
Ya son 716 mensajes.
