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martes, 13 de mayo de 2014

13 de mayo




La Virgen María se escapó del Cielo un 13 de mayo y fue a Fátima. Los ángeles no salíamos de nuestro asombro: el Señor nos ha prohibido expresamente que nos manifestemos a las claras y no quiere que transmitamos mensajes de ningún tipo a los hombres.
―Vuestra misión ―nos dijo― es hablar en voz muy baja, como en un susurro que sólo pueda ser oído por los que tengan el alma y el corazón limpios.
Pero a María le gusta salirse con la suya. A veces hace travesuras y se escapa a donde más la necesitan. En Fátima, además, se fue de la lengua transmitiendo mensajes que nadie debería haber conocido antes de tiempo.
Al regreso, su Hijo la regañó cariñosamente:
―No me hagas eso, por favor. Tu casa ahora es el Cielo y debes quedarte aquí.
―Soy su Madre ―les respondió María―, y las madres no podemos conformarnos con ser espectadoras. Tengo que estar siempre al lado de mis hijos, y más cuando tropiezan o se pierden. ¿O es que no te acuerdas de que también tuve que buscarte a ti cuando te me perdiste en Jerusalén?  Tu padre y yo fuimos preguntando a todo el mundo, “¿habéis visto a mi hijo? ¡Es inconfundible!: tiene 12 años; es alto, guapísimo, moreno, con ojos tan dulces y traviesos como de hijo de Dios… No lo habrás olvidado, ¿verdad?"
Jesús no respondió. En estas cosas siempre manda Ella.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Supermartes con esdrújulas



Los americanos tienen un “supermartes” cada cuatro años. Yo tengo uno a la semana, y, como suele ocurrirme, ayer lo terminé a duras penas.

A las 12,15 del mediodía salgo del confesonario y entro en el coche camino de la Clínica Anderson. Pongo la radio: “Debate sobre el estado de la nación”. Insultos, aplausos, frases huecas, esdrújulas, esdrújulas. Y más aplausos.

Al abandonar la clínica, entro de nuevo en el polo. Nada ha cambiado. Sigue el mismo orador inventando esdrújulas para arrancar aplausos. Camino de casa rezo el Rosario.

A las 2 vuelvo a salir para predicar un Retiro. La radio da resúmenes del discurso de la mañana. Me entretengo contando las palabras agudas que el insigne orador ha convertido en esdrújulas. Luego apago el aparato y trato de pensar en la primera meditación. Me prometo solemnemente no decir nunca “mÉditación”, con acento en la é.

Termina el retiro. Entro en el automóvil y otro orador de eses silbantes grita y grita entre los aplausos de los suyos. Éste no dice esdrújulas. Menos mal.

A las 6 de la tarde, de nuevo en el coche, empiezan los debates sobre las esdrújulas, quiero decir sobre la gresca parlamentaria. Y me viene a la cabeza el recuerdo una imagen de la Virgen: Nuestra Señora del silencio, patrona de los sordos, que tiene el dedo índice delante de los labios como invitándonos a callar. Hago el propósito, que no cumpliré, de regalar una estampa con esa imagen a cada uno de los parlamentarios; a los que alborotan y a los que sólo aplauden. Luego escribiré a esa Virgen un poema sencillito, sin esdrújulas ni nada; casi sin palabras, un poema que quepa en un beso para decirlo en voz tan baja, tan baja que sólo Ella lo pueda entender.

A las diez menos cuarto de la noche regreso a casa definitivamente. No se me ocurre poner la radio; prefiero oír en un disco unas sonatas de Mozart en las que los silencios son tan expresivos cómo los acordes del piano y el llanto azul del violín.

domingo, 3 de mayo de 2009

Montañas de plata vieja

Así se ve "La mujer muerta" desde la vía Madrid-Segovia
Regreso a Madrid desde Bilbao, cansado de tanto sol y tanta autopista, cuando aparece al fondo la Sierra de Guadarrama. Conozco bien ese perfil. Creo que sería capaz de cerrar los ojos y dibujar de memoria el contorno de las montañas, vistas desde la “Nacional I”, en la ladera norte. Muchas veces, al contemplarlas, he querido ser pintor para guardar en un lienzo todos los colores con que se visten estas cumbres a lo largo del año. Las he visto anochecidas, en un juego magistral de rojos y violetas; y muy de mañana, cuando despiertan las aves rapaces y el aire se tiñe de un rosa que azulea en lo alto. He disfrutado con el espectáculo de luz y sonido de las tormentas al final del verano, que dejan harapos de nubes negras, derrotadas sobre un fondo de fuego; y también con la nieve, que llega a veces por sorpresa. Hoy sin embargo la Sierra estrena un vestido nuevo, inédito para mí. Se ha envuelto en un ropaje de plata antigua.

Debo estar atento a la carretera y no distraerme con las aves ni con los colores del paisaje, en el que, por fin, ha roto la primavera. Me gustaría hacer un alto y pasear por el campo con los prismáticos al cuello, pero la Dirección General de Tráfico y el Ministerio de Fomento nos lo pone difícil: en las carreteras hay que rodar y rodar, correr sin detenerse, salvo en unas áreas concretas abarrotadas de viajeros despeinados y sudorosos.

¿Por qué no puedo parar ahora, cuando el sol se espeja en la plata de la sierra y me deslumbra? Es plata vieja, sí, pero aún es capaz de cegar al viajero.

La nieve del invierno es tan blanca que parece pecado tocarla. La nieve de este verano es diferente incluso de lejos. Se ha acorazado el monte con una armadura gastada por cien batallas. Tiene trazos oscuros y se adivina algún bosque que emerge verde, con hojas nuevas.

Me digo que debo describir este paisaje, pero comprendo que no soy capaz. Empiezo a rezar el Rosario. Es fácil no distraerse en la autopista. Los Misterios de hoy son gloriosos, como este paisaje que también recita a su manera el himno de la Gloria de Dios.


sábado, 31 de mayo de 2008

Himnos y Cantos marianos (IX)

Hoy la Iglesia celebra una visita: la que hizo María Santísima a su pariente Isabel después del anuncio del Arcángel. En aquella ocasión María cantó un himno de acción de gracias: el Magnificat.

Siglos más tarde Vivaldi, Pergolesi, Bach y muchos otros lo convirtieron en música coral y sinfónica. Este video recoge el primer movimiento del "Magnificat", de Juan Sebastián Bach.

La música de Bach es un milagro, una prueba de que existe el Cielo. Siempre lo he pensado, pero hace poco descubrí este texto del entonces Cardenal Ratzinger en el que se dice algo parecido:

“Sigue siendo una experiencia inolvidable para mí el concierto de Bach dirigido por Leonard Bernstein en Munich, tras la prematura muerte de Karl Richter. Estaba sentado al lado del obispo evangélico Hanselmann, Cuando se apagó triunfalmente la última nota de una de las grandes cantatas del solista Thomas, nos miramos espontáneamente el uno el otro y con la misma espontaneidad dijimos: "Los que hayan escuchado esta música saben que la fe es verdadera". En esa música se percibía una fuerza extraordinaria de Realidad presente, que suscitaba, no mediante deducciones, sino a través del impacto del corazón, la evidencia de que aquello no podía surgir de la nada; sólo podía nacer gracias a la fuerza de la Verdad, que se actualiza en la inspiración del compositor.”

Como os dije, cuando se publique este video, estaré en la carretera: vuelvo a Madrid desde Granada.


jueves, 29 de mayo de 2008

Himnos y cantos marianos (VIII)

El Ave Maria de Gounod, interpretada magistralmente por la mezzosoprano Tina Galante, será mi penúltimo canto mariano en este mes de mayo.

El último día se lo reservaremos a Bach.

martes, 27 de mayo de 2008

Himnos y cantos marianos (VII)

Una Salve singular
Mientras buscaba, sin demasiado éxito, un vídeo de cierta categoría con la Salve Solemne gregoriana, me tropecé con esto. ¿Os acordáis de la película? A mí esta extraña Salve me encanta, y la directora del coro es un genio.



miércoles, 21 de mayo de 2008

Himnos y cantos marianos (VI)


Entre los cantos marianos españoles, las saetas. ¿Cómo podría olvidarlas? La primera que oí en mi vida (era un miércoles santo en una calle estrecha de Sevilla) me derribó del caballo con estrépito y me convirtió para siempre a la Semana Santa andaluza.

Sin embargo no me siento capaz de definirla. ¿Qué es una saeta? ¿Quién me presta una definición? Si tuviese que explicársela a alguien que llegase de lejos, no sabría qué decirle. Ni siquiera sirve un vídeo. Hay que escucharla allí y vivirla junto a la Virgen dolorosa, entre aromas de flores y cera derretida, diciendo piropos a nuestra Madre.





lunes, 19 de mayo de 2008

Himnos y cantos marianos (V)


El Ave Verum Corpus es un poema anónimo del siglo XIV. Su sentido, mariano y eucarístico al mismo tiempo, se usó con frecuencia durante la Exposición del Sagrado Sacramento tras la institución de la solemnidad del Corpus Christi.

Muchos compositores le han puesto música. La más famosa es probablemente la de Wolfgang Amadeus Mozart, que fue escrita en el 1791.

En este vídeo se recoge el concierto celebrado en Abril de 1990 en la Iglesia de Waldsassen de Alemania. Interpreta la orquesta y coros de la Sinfónica de Baviera bajo la dirección de Leonard Bernstein.

Latín: Ave verum Corpus/ natum de Maria Virgine:/ Vere passum, immolatum/ In cruce pro homine./ Cuius latus perforatum / fluxit aqua et sanguine:/ Esto nobis praegustatum/ In mortis examine.

Español: Salve, verdadero cuerpo, nacido de María Virgen, que fue inmolado en la cruz por los hombres, de cuyo costado perforado manó sangre y agua, déjanos degustarte en el trance de la muerte.




sábado, 17 de mayo de 2008

Mater Iubilaei


Dominica me envía la letra del himno mariano compuesto en Italia con ocasión del jubileo del nacimiento de Cristo, en el año 2000. He reproducido aquí el video con la interpretación de Tosca.

La traducción al castellano no es fácil. Se trata de un texto poético que merecería un estudio algo más detallado. A ver si la pongo mañana.


Undique nocte omnes venimus: circumspicio una
Omnes expectant : certe aliquis veniet
Cur exspectetis mihi dicite vos peregrini
Quem quaeras mihi dic, cor meliora petens

Mater iubilaei
Iubilum matris
Mater aeternitatis
Aeternitatis mater
Aeternitas omnium Matrum

Convenimus media cito in unum nocte, stupores
partus spectatum temporis inde novi
Sic partus donant cor nostrum iubila pace
cordis curae illis sunt similes Mariae

Mater iubilaei
Iubilum matris
Mater aeternitatis
Aeternitas omnium Matrum

Mater iubilaei
iubilum matris
Mater aeternitatis
Aeternitas omnium Matrum

Omnium Annorum Mater Millenni.

Himos y cantos marianos (IV)




Con mucho gusto accedo a la petición de Loreto, que quiere ver en el blog la Salve marinera. Aquí está.

Sirvan como introducción estos dos textos: el primero, de Benedicto XVI; el segundo, de San Bernardo. Los dos son bellísimos y hablan de María y el mar


Con un himno del siglo VIII/IX, por tanto de hace más de mil años, la Iglesia saluda a María, la Madre de Dios, como « estrella del mar »: Ave maris stella. La vida humana es un camino. ¿Hacia qué meta? ¿Cómo encontramos el rumbo? La vida es como un viaje por el mar de la historia, a menudo oscuro y borrascoso, un viaje en el que escudriñamos los astros que nos indican la ruta. Las verdaderas estrellas de nuestra vida son las personas que han sabido vivir rectamente. Ellas son luces de esperanza. Jesucristo es ciertamente la luz por antonomasia, el sol que brilla sobre todas las tinieblas de la historia. Pero para llegar hasta Él necesitamos también luces cercanas, personas que dan luz reflejando la luz de Cristo, ofreciendo así orientación para nuestra travesía. Y ¿quién mejor que María podría ser para nosotros estrella de esperanza? (Spe Salvi)

Si se levantan los vientos de las tentaciones, si tropiezas con los escollos de la tentación, mira a la estrella, llama a María. Si te agitan las olas de la soberbia, de la ambición o de la envidia, mira a la estrella, llama a María. Si la ira, la avaricia o la impureza impelen violentamente la nave de tu alma, mira a María. Si turbado con la memoria de tus pecados, confuso ante la fealdad de tu conciencia, temeroso ante la idea del juicio, comienzas a hundirte en la sima sin fondo de la tristeza o en el abismo de la desesperación, piensa en María. En los peligros, en las angustias, en las dudas, piensa en María, invoca a María. No se aparte María de tu boca, no se aparte de tu corazón; y para conseguir su ayuda intercesora no te apartes tú de los ejemplos de su virtud. No te descaminarás si la sigues, no desesperarás si la ruegas, no te perderás si en ella piensas. Si ella te tiene de su mano, no caerás; si te protege, nada tendrás que temer; no te fatigarás sí es tu guía; llegarás felizmente al puerto si Ella te ampara (SAN BERNARDO. Homilía sobre la Virgen Madre, 2).


viernes, 16 de mayo de 2008

Himnos y cantos marianos (III)

Existen infinidad de versiones y adaptaciones del "Ave Maria" de Shubert: desde la de Luciano Pavarotti, que ya publiqué en el blog el día de su muerte, hasta la que cantó Niña Pastori con aire flamenco al Santo Padre Juan Pablo II.

No sé quién es la soprano que canta esta versión, pero vale la pena escucharla a pesar de que el canto merecía unas imágenes mejores.

jueves, 15 de mayo de 2008

"...lo mismo que una aceituna"


¿Qué
os parece este himno a nuestra Señora de la Cabeza? No es Pergolesi precisamente, pero resulta igualmente conmovedor. Nunca supuse que se podía comparar a la Virgen que una aceituna.



Y muchas gracias, Piedad, por enviarme este vídeo. Es estupendo.



miércoles, 14 de mayo de 2008

Himnos y cantos marianos (II)


La soprano inglesa Emma Kirkby ha fascinado a los aficionados a la música antigua durante más de dos décadas gracias a una técnica espléndida y una voz diáfana. En este video interpreta el "Stabat Mater" de Pergolesi.



martes, 13 de mayo de 2008

Himnos y cantos marianos (I)


En Internet uno encuentra cualquier cosa: hay toneladas de basura y barrios apestosos que conviene evitar; pero también hay maravillas.

Ya que estamos en el mes de mayo, he pensado traer aquí algunos de los himnos y motetes marianos que aparecen en la red. Empecemos por éste, que, en mi opinión es bellísimo.

La cantante italiana Tosca honra a Santa María, al conmemorarse los 2000 años del nacimiento de su hijo Jesús.



viernes, 2 de mayo de 2008

50 razones

Me envían este vídeo. Lo han hecho unos cuantos amigos del Colegio Mayor Moncloa, de Madrid.

Estamos en mayo.