miércoles, 21 de julio de 2010

Ministros de Dios

Un sacerdote es un hombre que, en su juventud, intuyó que Jesucristo le pedía una entrega total a Dios y a las almas. Basado en esa "intuición" se comprometió a muchas cosas, entre ellas a vivir el celibato toda su vida, a llevar una existencia sobria y a obedecer a su Obispo. Eso merece respeto y protección, pero merece también afecto y agradecimiento. AS



Tienes razón, Alfonso; pero tú y yo sabemos también que el cura es el primero que debe respetarse a sí mismo; ha de ser consciente de que está siempre en un escaparate y que los demás tienen que ver en él a Cristo que pasa. Por eso, cuando no damos la talla, es natural que alguien quiera zurrarnos la badana. EM


15 comentarios:

Doctor's Blog dijo...

No puedo evitar recordar que las personas más comprometidas son siempre las más vigiladas. Si eres una persona que manifiesta una serie de principios y estás comprometido públicamente con ellos y luego metes la pata, quizás la acción sea igual de irrisoria que otras muchas acciones del resto de la sociedad, pero hay personas que se ocupen de magnificar las acciones para que sean mucho peores en su imaginario que en la realidad. Me daría para muchos párrafos, pero espero haberme sabido explicar. ¡Un saludo y buenos días!

Altea dijo...

Sí, yo también tuve ganas de sacudir al sacerdote que el otro día dijo tantas tonterías en la misa. Y sin que me pagaran. Pero había demasiada gente.

Enrique Monasterio dijo...

Gracias por tu sinceridad, Altea. Cuando te vea la próxima vez procuraré llevar guardaespaldas. Porque yo también digo a veces alguna tontería

Anónimo dijo...

Creo que defender "la cosas de Dios" usando la violencia es contrario a lo que se defiende.Por eso no me ha gustado el video de hoy.Hay muchos argumentos objetivos para demostrar que los sacerdotes son dignos de agradecimiento y de respeto por parte de toda la sociedad,de creyentes y no creyentes.E

Anónimo dijo...

Los principales culpables del desprestigio brutal que sufre el clero son los propios sacerdotes que han sido responsables de formar en los seminarios. Tengo un conocido que en el seminario le dijeron que no se preocupase del celibato, que en quince año sería historia... quince años después explícale que no...
En cuanto a que las personas más comprometidas son las más vigiladas... no tiene por qué. Una persona que para estar comprometida necesita vigilancia es la quintaesencia de la persona que realmente no está comprometida.

Almudena dijo...

Sinceramente, nunca he podido entender esos agradecimiento y admiración que se supone que se deben a los sacerdotes por el mero hecho de serlo. No creo que una vocación sea más de agradecer que otra. O algo falla en mi interior o no sé, pero me siento agradecida a todo aquel que vive su vocación y hace visible la existencia de Dios con su propia vida. También a algunos sacerdotes, por supuesto que sí, pero no por su vocación, sino por su respuesta a ella.

Yomisma dijo...

Desde un wi fi que he encontrado me conecto para decir que a los sacerdotes también hay que corregirlos como hermanos cuando dicen o hacen tonterías. Con caridad y sinceridad y con todo el respeto. Y aceptar que nos corrijan con humildad. Y otro día cuento lo que ocurrió en North Carolina.

Vila dijo...

Son ustedes fundamentales, pilares esenciales. Nos guían, nos orientan, nos ayudan a encontrar el camino de ser merecedores de un cachito de Cielo. Por eso nosotros también tenemos una responsabilidad con ustedes; además de demostrarles nuestro cariño y respeto, creo que la mejor manera de mostrar nuestro agradecimiento es rezando, y mucho, por todos ustedes (especialmente por los cercanos, por lo que le toca).

Casualmente ayer fui a ver la peli de "La últma cima", !!impactante!! y en lo que atañe a este tema: cuánto bien puede hacer un buen cura y qué poso deja a su alrededor. No os la perdáis si tenéis oportunidad. Hace dos meses no tenía intención de ir a verla, pero me entró el gusanillo por los comentarios recibidos. No me arrepiento, es francamente buena en muchos aspectos.

Bueno ya sabe cuenta con mis oraciones, pues eso está en mi mano.

Anónimo dijo...

La gracia que recibieron en el sacramento y reciben día a día no les hace superhombres; son del mismo barro que los demás. Si Dios con su infinita sabiduría y amor ha confiado en ellos, nosotros sigamos Su ejemplo y que lo mucho que les tenemos que agradecer lo demostremos como nos piden. Y mucha oración (que se le olvidó) GRACIAS. AC

Clara dijo...

Yo agradezco a los sacerdotes especialmente que hayan sido dóciles a la llamada de Dios. Y que sean fieles, y que sean santos, y que estén dispuestos a dar lo que yo no estoy dispuesta. Sí, espero más de los sacerdotes que de otras personas, a sabiendas de que están hechos del mismo barro que yo, pero sabiendo también que soy hijos predilectos del Señor y que reciben muchas gracias. Sin los sacerdotes no hay Santa Misa, no hay Eucaristia, no hay sacramento de la Penitencia, no hay el Cielo en la Tierra. Por eso, rezo por ellos, tenemos que rezar por ellos, y porque Dios envíe operarios a la mies, y los padres acojamos esa llamada de nuestros hijos como un regalo del Cielo, que es lo que es.

Y ya en plan menos solemne, siempre digo: tener un hijo/hermano/tío sacerdote es tener un buen seguro de vida... eterna. Porque sí, porque su vocación es llevar las almas al Cielo, y cuanto más pedirán por las almas de su familia...

Autoayuda dijo...

"Es peligroso hacer ver demasiado al hombre lo semejante que es a los animales, sin demostrarle su grandeza. Y también es peligros hacerle ver demasiado su grandeza y su bajeza. Es aún más peligroso dejarle en la ignorancia de lo uno y de lo otro; en cambio es muy conveniente hacerle ver lo uno y lo otro. No conviene que el hombre crea que es igual a los animales ni a los ángeles, ni que ignore lo uno y lo otro, sino que sepa lo uno y lo otro. [...] A medida que los hombres van teniendo más luces descubren a la vez la grandeza y la miseria del hombre. En una palabra, el hombre sabe que es miserable. Es, por lo tanto, miserable, puesto que lo es; pero es muy grande, puesto que lo sabe" (B. PASCAL, Pensamientos, 121 y 122, en Obras, Madrid, Alfaguara, 1983, pp. 381 y 382).

filosofo dijo...

D.Enrique y Basca,

No soy yo el que tendria que decir que el sacerdote no es cualquier vocacional.
No soy yo el que tendria que decir que el sacerdote es "otro cristo" (s.josemaria dixit).
No soy yo el que tendria que decir que el ministerio sacerdotal es muy importante para Nuestro Señor.
No soy yo el que tendría que decir que ¡ benditas las manos que traen al Señor sobre el altar !
No soy yo el que tendria que decir que una buena medida de nuestra fe se manifiesta por el trato que le damos a los sacerdotes.
No soy yo... no soy el más indicado porque en esta casa hay gente más preparada que uno para decir todo esto.
¡ Gracias Señor por tus sacerdotes!

GAZTELU dijo...

Después de leer vuestros comentarios me quedo con el de D.Enrique y el anónimo E.
D.Alfonso, a mí tampoco me gustó el video de hoy,la violencia me estremece y los violentos me hacen pecar dada la intransigencia que me producen.
Si estoy absolutamente de acuerdo con usted que los sacerdotes merecen un plus de afecto,agradecimiento y sobre todo oración.

Yo que queréis que os diga,una sevidora reza mucho más por los sacerdotes que por mis "vecinos", creo firmemente que lo necesitan más por la gran responsabilidad que tienen.
Dirigir almas es una profesión muy difícil que requiere mucha preparación,horas de desvelo,mortificación y olvido de uno mismo para servir a los demás.

Creo que junto con ser una "Diosa doméstica"(ama de casa)es de las pocas profesiones que nunca tienen un periodo de vacaciones.

Yo rezo todos los días por todos los sacerdotes del mundo pero especilamente por los que atienden a mis hijos y a mí,por los de mi parroquia,por 2 primos sacerdotes con grandes responsabilidades dentro de la Iglesia y por todos aquéllos a los que me une una deuda de gratitud, que son unos cuantos y que sé con seguridad que siguen rezando por mí a pesar de no vernos ya o de estar lejos de España.
No me cansaré jamás de decir en cualquier foro que todos los hijos de Dios deberíamos trabajar más ese alma sacerdotal que llevamos dentro e inculcarla a nuestros hijos desde pequeños.

Me he peleado muchas veces y lo seguiré haciendo las veces que sean necesarias por nuestros sacerdotes,incluso por los que han caído muy bajo,que tampoco son tantos pero los españoles somos muy dados a inflar las estádisticas.
Por éstos últimos rezaré todavía más para que Dios se apiade de ellos por el mal tan grave que han causado a sus víctimas.
Como dijo un día la vuida de un guardia civil asesinado por ETA:
"Prefiero ser la viuda de mi marido que la madre del asesino"

Mientras que viva ofrece a los curas mi afecto,respeto,protección y agradecimiento incluso a los que me caen mal,que son unos cuantos!!!

El que tenga oidos que escuche,en este caso el que tenga ojos que lea el rollo que me he marcado.

PD. D.Alfonso,no se olvide de las vocaciones tardías.
GRACIAS Y NO PIDO PERDON POR MI EXTENSION PORQUE ESTE TEMA REQUIERE MUCHAS ENTRADAS Y COMO NO SE SI LAS VAN A HACER ME CUBRO EN SALUD.

Antuán dijo...

Hola amigos: no pude enchufar los auriculares pero lo del callejón y el revolver no me gusta nada. el sacerdote es un hombre de Dios que nos trae la paz si es lo q. buscamos. el miercoles me fui a confesar a Puertollano dejando a mi madre hecha un manojo de nervios. en un mensaje me dijo mi hermana: ya se le pasara y yo lo¡agradeci tanto! ambas cosas. ¡La Gracia! que poderes ha dado Dios a los hombres, sus escogidos. Hoy es mi cumpleaños. me fui a correr hasta la antigua estación que se convirtio en alfareria y eche unas fotos. Adiosle. Antuán

Oana dijo...

Está claro que los sacerdotes meten la pata si no lo hicieran si no soltaran de vez en cuando una tontería o si no se equivocaran entonces si que sería preocupante, porque con sotana o sin ella siguen siendo humanos.