"Tierra de María". Así se titula la película de Juan Manuel Cotelo que acaba de estrenarse en Madrid. Su director, bien conocido por "La última Cima" nos la presenta en esta singular entrevista.
Y éste es el Trailer
No me llaméis "blog". Soy un globo que vuela a su aire, se renueva cada día y admite toda clase de pasajeros con tal que sean respetuosos y educados, y cuiden la ortografía. Me pilota desde hace algunos años un cura que trata de escribir con sentido sobrenatural, con sentido común y a veces con sentido del humor.
"Tierra de María". Así se titula la película de Juan Manuel Cotelo que acaba de estrenarse en Madrid. Su director, bien conocido por "La última Cima" nos la presenta en esta singular entrevista.
Y éste es el Trailer
Así he ido durante todo el día; de cabeza, más o menos como los dos personajes de esta sorprendente película, que protagonizan una especie de metáfora sobre la falta de comunicación y el amor. Todo en 3D. A mí me ha gustado.

Éste es el título de una película que la productora Contracorriente estrenará en nuestro país dentro de pocas fechas. Trata de los mártires de Barbastro, un terrible episodio de la persecución religiosa en España.
No hay que remontarse siglos atrás para hablar de las barbaries que es capaz de hacer el ser humano y del heroísmo de millones de víctimas. Se cuentan en más de 10.000 los mártires durante la Guerra Civil donde un porcentaje muy importante del clero fue asesinado.
En este tiempo ejecutaron a doce obispos, entre ellos el de Barcelona. Todos menos uno murieron al inicio de la contienda. A esta cifra habría que sumar 4.184 sacerdotes, 2.365 frailes y 283 monjas. Los seglares que fueron asesinados a causa de su fe ascienden a 3.000.
Pero también hubo auténticas masacres en otros puntos. El actual obispo de Barbastro, Alfonso Milián, recuerda las palabras de Juan Pablo II cuando habló de cómo el seminario entero de esta pequeña Diócesis fue asesinado. "¡Todo un seminario mártir!", exclamó el Pontífice, ahora también beato.
También es mártir de este lugar el que fue su obispo al comenzar la guerra, monseñor Florentino Asensio, cuya muerte fue de una crueldad inimaginable. Una vez detenido y encarcelado fue trasladado el 8 de agosto de 1936 a una celda del Ayuntamiento. Fue sometido a todo tipo de vergonzantes vejaciones. Mientras le empujaban le decían: "no tengas miedo. Si es verdad eso que predicáis, irás pronto al cielo". La respuesta de este obispo no pudo ser más clara: "Sí, y allí rezaré por vosotros". Sus asesinos, poco antes de arrojarle a la fosa común, le robaron su ropa y sus zapatos y le arrancaron los dientes.
Todo esto es bien conocido por los historiadores. Hay libros estremecedores que relatan con objetividad la epopeya de los mártires de la guerra Civil.
Cuando hablamos de mártires no nos referimos a la víctimas de la guerra, que fueron muchas por ambos bandos, sino sólo a aquellos hombres y mujeres que entregaron su vida en defensa de la fe, perdonando a sus verdugos. A ellos está dedicada esta película. Como es lógico, yo no la he visto todavía; pero supongo que la Productora Contracorriente no trata de alimentar odios ni rencores pasados. Dejémonos de falsas memorias históricas siempre teñidas de amnesias histéricas.
Todos hemos de perdonar y pedir perdón, y los mártires son un ejemplo. Este es el trailer oficial del film:
Se titula Maktub y a lo mejor la conoce ya medio mundo; pero yo, que soy un ignorante en cine del siglo XXI, he disfrutado como pocas veces a pesar de que, desde la primera escena, tuve todos mis prejuicios a flor de piel: es española y el elenco de actores no me hacía presagiar nada bueno.
Bueno, pues resulta que Maktub es una peli conmovedora, ágil, divertida; tiene un guión excelente, una interpretación más que aceptable, y --oh, sorpresa-- habla de Dios y del sentido de la vida. Increíble.
Como en este blog cabe casi todo, no tengo inconveniente en colocar hoy este fantástico vídeo que he encontrado en "sea positivo", el último blog que se ha incorporado a mi barrio. Me sorprendió al principio la nitidez de la imagen; luego, todo lo demás. Es una películilla romántica, a caballo entre Matrix y Love story con un gran guión y unos efectos especiales estupendos. Todo, en 9 minutos.
Hoy, sábado, tengo poco tiempo para el blog. Dentro de un rato, Retiro: otro retiro. Y van... Luego comeré con el doctor Monasterio y familia. Así que os dejo con estas imágenes. Vedlas "a toda pantalla". Valen la pena.