martes, 19 de noviembre de 2013

Ni Dios…



Es la irreverencia de moda. Una vez más la he oído en boca de un presunto intelectual metido a político: “eso no lo sabe ni Dios”, declaró. Y se quedó tan ancho.
¿Por qué en España nos gusta tanto bordear la blasfemia o, al menos, tomar en vano el nombre de Dios? ¿Será porque “en este país hasta los ateos somos católicos”, como dijo un bufón de la tele el otro día?
Hace algún tiempo, pedí a un chaval que no utilizara esa expresión, al menos cuando hablara conmigo, y me respondió que yo debía respetar la libertad de expresión.
―De acuerdo ―le dije―. Lo malo es que algunos sólo saben “expresarse” con eructos, irreverencias y demás ventosidades.
Supongo que me pasé tres pueblos, pero no me arrepiento.


lunes, 18 de noviembre de 2013

El anuncio del lunes


¿Un anuncio más de Coca-Cola? Éste es diferente. Me cuenta Laura que su hermano Antonio y un amigo lo hicieron, sin ánimo de lucro, para celebrar el 125º aniversario de la marca. Supongo que, al menos, les darían trabajo, porque el anuncio está muy bien.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Rembrand sale a la calle

Los gestores del Rijksmuseum de Holanda tuvieron una idea: llevemos el arte a la gente. Tal vez de esta forma venga más gente a disfrutar del arte en el museo".
Eligieron un cuadro de Rembrandt, "Ronda de noche" de 1642, y dieron vida a sus personajes colocándolos en un concurrido centro comercial.
Les quedó la mar de chulo, la verdad.



sábado, 16 de noviembre de 2013

Nieve de otoño

Dicen que la nieve se irá pronto; que mañana la lluvia limpiará las carreteras y enlodará el jardín, pero bienvenidos seáis a Molinoviejo, primeros y efímeros copos del invierno.
Ayer, mientras escribía, sonaba en mi ventana el canto del sirimiri. No duró mucho. Se hizo silencio y el aire se tiñó de blanco.
Esta mañana el jardín estaba radiante. Alguien debería haber puesto un letrero: “respetad la nieve; no la piséis”. Pero llegó Javier con sus zapatones, y yo mismo salí a dar un paseo con un bastón y un rosario.
He predicado en el oratorio de la casa antigua. Las asistentes al curso de retiro no quieren marcharse sin utilizarlo al menos una vez. Me tocaba dar la meditación sobre la Eucaristía, y, quién sabe por qué, me he detenido en aquel “aposento grande” que encontraron los apóstoles en Jerusalén donde todo estaba ya preparado para la Cena de la Pascua.
He hablado de la preparación material de la Eucaristía: los manteles limpios, los vasos sagrados, los candeleros. Y el alma de cada uno de los que vamos a recibirle. Fuera seguían cayendo copos de nieve en silencio; eran blancos y pequeños como las hostias consagradas que también caen del Cielo para visitarnos. 

viernes, 15 de noviembre de 2013

Contestador telefónico de los abuelos



Hola. En este momento no estamos en casa, pero, por favor, deja tu mensaje después de oír la señal. Te responderemos lo antes posible.
Biiiiiiip.
Si eres un de nuestros hijos, pulsa 1. A continuación marca un número del 1 al 5 según el orden en que llegaste al mundo. Así sabremos quién eres.
A continuación, marca una de las siguientes opciones:
  • Si necesitas que nos quedemos con los niños, pulsa 2.
  • Si quieres que te prestemos el coche, pulsa 3
  • Si necesitas que te lavemos y/o planchemos la ropa, pulsa 4.
  • Si quieres que los nietos duerman en nuestra casa, pulsa 5.
  • Si quieres que vayamos a buscarlos al colegio, pulsa 6.
  • Si necesitas que preparemos la comida del domingo o para llevártela a casa, pulsa 7.
  • Si quieres venir a comer aquí, pulsa 8.
  • Si necesitas dinero, pulsa 9.
  • Si quieres invitarnos a comer, a dar un paseo o al teatro, y si eres uno de nuestros amigos, Habla directamente, que te estamos escuchando.
(Remitido por Cristina, que es abuela, pero no tanto) 



jueves, 14 de noviembre de 2013

Las historias de don Fernando (XIV)

Platos sofisticados

Dos solteros recalcitrantes charlan sobre sus cosas: la política, el fútbol, la cocina...
―Me han regalado un libro de cocina, pero no me sirve de nada.
―Platos sofisticados ¿no?
― Así es. Casi todas la recetas empiezan igual: “tome un plato limpio y…”

miércoles, 13 de noviembre de 2013

En el Cielo y en la Tierra


―¿Va a hablarnos del Cielo?
―Sí. El segundo día del curso de retiro nos toca hablar de las postrimerías. También del Cielo, claro.
―¿Y qué nos va a decir?
―Aún no lo sé. Cualquier cosa que diga será pobre, inexacta y hasta un poco ridícula. Ya sabes lo que escribió San Pablo: “ni ojo vio, ni oído oyó, ni pasó por mente alguna las cosas que Dios tiene preparadas para los que le aman”.
―Pero puede explicarnos a qué se parece el Cielo. Usted tiene imaginación.
―¿Más que San Pablo?
Mi interlocutora no contestó, pero me sirvió la sugerencia. A última hora de la tarde he dedicado treinta minutos a jugar con la fantasía del modo más descarado. El Cielo se parece…, a un viaje sin fin, a un banquete, a un baile, a un acto de amor eterno, a un juego, a una sinfonía, a una tertulia, a un poema perfecto… Al terminar, no he sentido vergüenza como otras veces. Al contrario. Sé que me he quedado muy corto.
En el telediario de la noche siguen mostrando imágenes de miles de muertos en Filipinas. Es una tragedia terrible para los que han sobrevivido, y hemos de procurar aliviarla entre todos. Si no existiera el Cielo, el mundo no tendría sentido. ¡Cuánto me gustaría ahora asomarme a la gran fiesta de los que acaban de llegar a la Gloria!

martes, 12 de noviembre de 2013

Si llueve, que llueva

Cada vez hay más vídeos estupendos (y de los otros) en la red. Y siempre hay alguien que los descubre y los comparte. Éste es genial. Haced clic aquí y lo veréis: no me permiten colgarlo en el blog.

Molinoviejo, mi casa

Molinoviejo me recibe con un cielo azul que se va poblando de estrellas a partir de las 7 de la tarde, y un frío seco, estimulante, que me cura el catarro de golpe, sin más trámites.
Otoñean los árboles del jardín. Hay hojas de oro puro, que  parecen de fiesta, y hojas bronceadas que esperan la llegada de una brisa compasiva que las deposite en el suelo. La gama de los verdes es infinita, y como hay pocos pájaros, cada uno de ellos se constituye en rey de su pequeño territorio.
He venido a predicar un curso de retiro ―uno más― a veintisiete numerarias auxiliares. Comienzo, como siempre, a las diez de la noche.
Hemos hablado de Zaqueo, aquel publicano pequeñajo que no tuvo inconveniente en hacer el ridículo subiéndose a un árbol, a pesar de ser un personaje importante en Jericó, para ver a Jesús que pasaba. Ésa es una buena actitud al comienzo de un retiro: salir de la multitud, asomar la nariz entre la gente o subirse a una farola para que el Señor nos llame por nuestro nombre como a Zaqueo, y charlar con él a solas, invitarle a nuestra casa y correr el riesgo de que se nos ocurra renunciar a todo lo que nos impide ser felices.