Barcelona y Valencia
No me llaméis "blog". Soy un globo que vuela a su aire, se renueva cada día y admite toda clase de pasajeros con tal que sean respetuosos y educados, y cuiden la ortografía. Me pilota desde hace algunos años un cura que trata de escribir con sentido sobrenatural, con sentido común y a veces con sentido del humor.
sábado, 10 de diciembre de 2011
viernes, 9 de diciembre de 2011
¿Donde está la gente? De puente, naturalmente
Lo confieso: el globo hizo puente hasta hoy mismo. Programé hace días las cosas para que entrasen unas cuantas fotos de balcones y ventanas, y decidí olvidarme de Internet. En esto he imitado a la mayor parte de mis lectores, que abandonaron esta página hace días y ahora empiezan a regresar.
¿Donde estabais, ingratos? A duras penas vencí la tentación de escribir. ¡Ocurren tantas cosas cada día! Sí, Kloster, sí. Lo que pasa es que no te fijas.
Por ejemplo: ¿qué hacían abandonados en la acera, junto al estanco, dos zapatos de tacón de aguja, negros, acharolados y nuevos? A punto estuve de redactar un cuento melancólico con la correspondiente foto.
Y, dos días después, ¿qué buscaba aquella extraña dama, tocada con pamela, y maxi falda granate en los contenedores de basura de la calle Panamá? ¿Por qué lloraba?
¿Y la historia de la niña atea que rezaba "por si acaso"?
Ya estoy aquí. El puente termina y se anuncian chubascos sobre el Bernabeu para el partido de mañana.
jueves, 8 de diciembre de 2011
miércoles, 7 de diciembre de 2011
martes, 6 de diciembre de 2011
Ya llegó Mateo
Aunque su hermanita Anne se empeñe en llamarlo "Pocoyó Monasterio"(así, todo seguido), lo bautizaremos con el nombre de Mateo. Ha nacido el día de San Nicolás, en el aniversario de la Constitución española, a las 14,15 de la tarde.
Será por tanto un tipo muy legal. De momento no ha hecho declaraciones, pero ha pesado más de 4 kilos. Su madre, Allison y su padre, David, me autorizan a dar la noticia y a publicar este par de fotos.
La Navidad es esto (I)
Alicante, 2008
En lugar de poner en la ventana a ese gordinflón vestido de rojo que nadie sabe de dónde ha salido, podríamos explicar con carteles como éste el auténtico significado de la Navidad.
lunes, 5 de diciembre de 2011
La entrevista
A las cuatro y media de la tarde el técnico instala un foco de luz en la sala de profesores y un trípode para sustentar la cámara de televisión. A mi espalda, hemos puesto un belén de escayola pintado a mano por María José y una flor de pascua para crear un ambiente navideño. Sobre la mesa un ejemplar de “mi libro”. Para la ocasión he traído uno de tapas duras, de la decimocuarta edición.
―Usted mire a la entrevistadora ―me dicen―.
¿A quién si no? Sonsoles tiene una mirada afectuosa capaz de desarmar a cualquiera, y más a mí, que fui su profe y capellán hace casi nada.
―Digan algo para probar el sonido…
―¿Estabas tan nerviosa como yo ahora la primera vez que te enchufaron esto? ―le pregunto―.
Sonsoles sonríe.
―Sigo igual de nerviosa…
―Nadie lo diría.
De pronto me ponen un folio a dos centímetros de la nariz para calibrar el color. Unos segundos después comenzamos a hablar.
―¿Qué es y qué no es la Navidad?
Resoplo por dentro y trato de sonreír por fuera. ¿Quién me habrá nombrado a mí “experto en navidades”. Me han presentado como “teólogo y escritor” y debo estar a la altura. Lo difícil es resumir en un minuto lo que requeriría al menos media hora de charla.
De pronto la entrevista se acaba.
―Ha quedado genial ―sentencia Sonsoles―.
Y yo, que ya no recuerdo si he dicho o no algo sensato, me entretengo recordando aquellos años en que mi entrevistadora era una niña vestida de blanco que iba a hacer la Primera Comunión con la misma sonrisa de hoy.
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