Después
de un día de emociones contenidas junto al televisor, hemos preparado en
Molinoviejo la Santa Misa por el Papa, que celebraré mañana. Comenzaremos con
una de estas tres oraciones que propone la liturgia:
Dios nuestro,
que en tu providencia quisiste
fundar tu Iglesia
sobre la roca de Pedro, el
jefe de los apóstoles,
mira con bondad a nuestro
Santo Padre, el Papa Francisco,
y ya que lo has constituido
sucesor de Pedro,
concédele que sea para tu
pueblo
principio y fundamento visible
de la unidad en la fe y de la
comunión en el amor.
Por nuestro Señor Jesucristo
tu Hijo,
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por
los siglos de los siglos.
Dios nuestro, pastor y guía de
todos los fieles,
mira con bondad a tu hijo Francisco,
a quien constituiste pastor de
tu Iglesia,
y sostenlo con tu amor,
para que con su palabra y su
ejemplo
conduzca al pueblo que le has
confiado
y llegue, juntamente con él, a
la vida eterna.
Por nuestro Señor Jesucristo
tu Hijo,
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por
los siglos de los siglos.
Dios nuestro,
que en la serie de sucesores
de Pedro
elegiste a tu siervo Francisco,
como vicario de Cristo y
pastor de tu pueblo,
escucha nuestras súplicas
y concédenos que confirme en
la fe a sus hermanos
y que toda la Iglesia viva en
comunión con él,
unida por el vínculo del amor
y de la paz,
para que todos los hombres
encuentren en ti,
Pastor eterno, la verdad y la
vida.
Por nuestro Señor Jesucristo
tu Hijo,
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por
los siglos de los siglos.