jueves, 16 de diciembre de 2010

La pulsera


Salían del bar que hay en la esquina, a pocos metros de mi casa. Eran dos enormes torres negras, que reían a carcajadas y hablaban en voz muy alta en una lengua de extraña musicalidad. Uno de ellos llevaba en la mano una cuerda en la que había ensartado docenas de pulseras, pendientes y otros abalorios africanos. 
Eran las tres y media de la tarde y yo tenía ganas de charla.
―Perdón, ¿en qué idioma habláis? ¿Cómo se llama vuestra lengua?
El más alto de los dos, exhibió una dentadura blanca y poderosa:
―Nosotros, Senegal. Hablamos wólof. Casi todos en Senegal hablan lo mismo. Es como español, pero negro…
Su compañero seguía riendo a carcajadas.
―¿Tú eres father cristiano?
―Sí, ¿y vosotros?
―Nosotros no cristiano, no musulmán… Pero tenemos religión. Mira.
Sacó una de las pulseras, una preciosidad trabajada en cuero y madera, y, antes de que pudiera reaccionar, ya me la había puesto en la muñeca derecha, mientras decía.
―Es protección. Tú eres padre y necesitas protección. España es país bueno que recibe a los senegaleses.
Traté en vano de darles un euro. Mientras se alejaban, el más pequeño decía:
―No queremos nada. Ya hemos comido.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

"No queremos nada". ¡Cuánto encierra esa frase! Los pobres sí que nos evangelizan.

ROPEGRA

Vila dijo...

"Tú eres padre y necesitas protección" pues estoy de acuerdo con ellos, pero eso sí a nuestra manera.

Los cristianos sí tenemos una forma y es sencilla:

"Que Dios le bendiga" D. Enrique y también a D.AS y al resto de sus sacerdotes, para que sean buenos y santos, sino qué seria de nosotros.

Anónimo dijo...

Con ganas de charla, father cristiano con pulsera africana. No está mal, D. Enrique. Me gusta ese perfil para usted. Y lo querían proteger, a su modo.

Historias del Metro dijo...

Muy propio de los africanos: vivir al día. Precioso por un lado; terrible por otro, porque esa mentalidad no les ayuda a prosperar. En todo caso, qué encuentro tan especial y cómo me alegro de que se acercara a ellos, don Enrique. Suele ser gente con una inocencia muy especial, sobre todo sus niños... que son "niños" de verdad, en estado puro. Que no les maleemos en occidente!!!

Antuán dijo...

Guay! di que si, estoy de acuerdo los de Senegal q. me he ido encontrando aparte q. se les nota x ese brillo en la cara de betún negro. son buena gente y todos agradecidos. cuando mi hermano estuvo recorriendo Africa un año con la bici a veces se enganchaba a cualquier medio que iba parando según donde iba la gente. tiene una foto delante de una choza con unos cuantos, la bici, el perro... no se sabe quien era el peor arreglao. cogió la malaria xsupues. a pesar de la vacuna y lo cuidaron varios días. Y tengo que irme q. es tarde. Adiosle

Anónimo dijo...

solo lo suficiente para vivir ,es lo necesario¡¡¡que razon tienen estos pobres
¡¡¡Feliz Navidad con lo suficiente¡¡¡

Enrique Monasterio dijo...

Yomisma: he suprimido tu comentario, porque me parece demagógico e injusto. La persona a la que te diriges ha trabajado por y con los africanos mucho más que tú y que yo.
Así que no saquemos las cosas de quicio.

Isa dijo...

Jo, a mí no me regalan pulseras por la calle así como así, aunque claro, tampoco me pongo a hablar con desconocidos (pero ni aunque lo hiciera pasaría, seguro...), eso del clergyman tiene sus ventajas...
Mira qué bien, y salió de la conversación con protección y todo; siempre sale usted ganando, don Enrique.

Olympia dijo...

D. Enrique, he encontrado su blog buscando esta pulsera y su posible significado.Por qué la he comprado, es otra historia...Veo que es protección... Me ha encantado su anecdota con estos dos chicos y que vd. lleve clergyman. Llego un poco tarde porque ya es casi verano, pero le mando un saludo afectuoso.

BryanRH11 dijo...

Yo tengo una pulsera igual, de cuero con madera, es idéntica, lo único que cambia es el símbolo. La verdad, no sé lo que significa la mía.