lunes, 17 de junio de 2013

La azafata, la actriz y un viaje entretenido





Salimos de Las Palmas a las 10, hora local, en un avión distinto al que estaba previsto por la compañía. El asiento que yo había reservado permitía acomodar mis largas extremidades y estirar las piernas sin obstáculos a cambio de 20 euros suplementarios; pero con el cambio de vehículo, el 29-G resultó ser en una butaquita-trampa que me impedía cualquier movimiento civilizado.

Una gentil azafata vino en mi auxilio
―¿En qué puedo ayudarle?
Le expliqué el problema, que por otra parte era evidente, y reclamé un “asiento patas-largas” o, si no, mis veinte euritos.
―No se preocupe, caballero, en cuanto tengamos la lista de pasajeros, le acomodo mejor…
Al cabo de diez minutos regresó con aire compungido.
―Tenemos un problema. Los asientos como el que usted necesita están ocupados. Si no tiene inconveniente, podría acomodarlo en business.
Le dije que podría soportarlo y me dirigí hacia la parte delantera del avión. Viajé cómodamente sentado a la izquierda de una joven pero conocida actriz de cine, cuya identidad prefiero no revelar, y rodeado por los miembros de una delegación política africana; unos tipos gigantescos y bien trajeados que devoraban mermelada con voracidad ancestral.
Antes de despegar, traté de explicar a la azafata que, en realidad, es imposible que un aparato tan enorme con trescientos pasajeros y diez tripulantes a bordo se mantenga en el aire. Le dije que todo era un engaño:
―Es Matrix, que nos posee, y nos hace creer que volamos sobre el Océano a quince mil pies de altura; pero en realidad estamos dentro de un programa informático.
La actriz, al oír hablar de Matrix, se quitó las enormes gafas de sol que la protegían y se adhirió a mi tesis añadiendo pruebas que la demostraban.
La pobre azafata no sabía qué cara poner. Ya habíamos abandonado la costa africana cuando empezó a sospechar que hablábamos en broma.
Dos horas y media más tarde, el avión tomó tierra con tanta precisión y dulzura que emocionó a la azafata:
―¿Han visto? Ni se ha notado.
―Claro ―le respondí―. Eso demuestra que no nos hemos movido. Sólo nos han cambiado el paisaje.
―Matrix nos posee ―apostilló la actriz―.
Y la azafata sonrió muy profesionalmente.



18 comentarios:

pacita dijo...

ay lo q no le pase a usted!!! 1y ahora nos va a dejar con la intriga. de la actriz? ya nos enteraremos ya

Fernando Q. dijo...

jaja...que bueno.

iba a sugerir nombres, pero me ha parecido un poco cruel...

Olga dijo...

Me ha dado un verdadero ataque de risa.Es genial!
Buen descanso pasajeros del Globo!!!

Todoslosnombres dijo...

¿Pero la azafata llegó a entender que todo se debe al efecto Matrix?
Yo lo entendí después de muchos vuelos, pero es que a veces las turbulencias me despistaban...

Gracias por sus letritas que nos cambian de paisaje cada día.

Ana dijo...

Ja, ja, jaaaaaaa !!!!!! Verdaderamente genial... Que viaje tan divertido y que nivel !!! en business con famosos... Bienvenidooooo !!!!!!!!

Ana dijo...

Yo tambien viajo proximamente por Air Europa, reservare mi asiento para estar comoda y deseo correr con la misma suerte: en business !!!!!!! Gracias D.Henry !!!! por hacernos sonreir siempre... Que anecdotas divertidas tiene !!!! Buen Descanso a todos los pasajeros....

yomisma dijo...

Business sí podría ser parte del matrix. Pero lo que es turista.... Eso es la vida misma.

Clara dijo...

Usted no da puntada sin hilo, Padre. Se ganó a la joven actriz para su bando con lo de Matrix, lo demás... Dios hará.

Caminando dijo...

Denos una pista de la actriz!!!!... seguro q no se entera q lo sabemos.... si que da para mucho matrix en dos horas y media...;) buenas noches a todos

Vila dijo...

Jajajaj es usted incorregible

Anónimo dijo...

Seguro dejó pensando un rato a la azafata pero espero que después haya reido. Ya me la imagino, en otro día que ande de buen humor, explicandole a algún otro pasajero para hacerlo reir también: "no se preocupe, solamente es la Matrix..." XD

Saludos,

Alis

Tumismo dijo...

Ya veo...siempre ha habido clases...y CLASES.

Igo dijo...

Ongietorri de nuevo a la peninsula. :)

Merche dijo...

En el libro "La luz fantástica" tienen otra teoría:
Resulta que, en un momento dado, el protagonista (un mago cobarde, cobarde que siempre está metido en aventuras que no se ha buscado y no quiere) va volando en una roca pilotada por un druida que le explica que la persuasión es lo que mantiene unido al universo y le dice (copio):
"Mira no te preocupes. Si sigues pensando que la roca no puede volar, a lo mejor te oye y la persuades, y entonces resultará que tienes razón. Se ve que no estás al día con respecto a las nuevas formas de pensar."

Anónimo dijo...

¡Ah! Y el druida piloto es asesor sobre hardware informático.

Merche dijo...

La de antes era yo, que se me ha ido el dedo antes de tiempo

yomisma dijo...

Me parece que ese libro es un poco relativista....

Antuán dijo...

¡Matrix! mola, cada vez que me encuentro a oscuras en la puerta cerrada del ascensor y aprieto el botón y se pone la luz azul eléctrica del circulo me lo imagino. Era todo un poco irreal de gabardinas negras pero chulo. Adiosle