sábado, 10 de diciembre de 2011

Una excursión librera

En pleno barrio de Malasaña, el barrio de “La movida” de Madrid, el de los bares de copas, los restaurantes más exóticos y los bazares sorprendentes, hay una librería de viejo que me atrae como un imán. Es un local pequeño abarrotado de libros antiguos, de géneros olvidados y de carteles imposibles de encontrar en otra parte, entre los que emerge, al fondo, la barbada cabeza del dueño y señor de la empresa.
Hoy, como en el cole los chicos están de puente, he vuelto por allí. Pocas excursiones más atractivas que ésta. Al cabo de media hora de hurgar entre libros de Guillermo Brown, comedias de Muñoz Seca, y clásicos castellanos, recibo la primera sorpresa: allí, junto a las obras completas de Varela, hay una primera edición de “el Belén que puso Dios”. Está bien conservada, pero el lector (quizá lectora) ha subrayado algunas líneas y ha dejado un par de anotaciones al margen. Se nota que es muy joven, pero se ha tomado con interés todos los pasajes en que aparece Zabulón:
―¿Por cuánto me das este libro?
―A ver…
Se lo entrego al dueño, que lo mira y remira con sumo cuidado.
―Es una primera edición. No es fácil de encontrar… Luego ha tenido bastantes más. Es una cosa poética sobre la Navidad. ¿15 euros?
―Esa edición costaba 10.
―¿Seguro?
―Mira, te propongo un negocio: llevo por casualidad en la mochila un ejemplar de la 14ª edición envuelta en plástico y sin abrir. Te lo doy a cambio de éste… 
El barbado vendedor me toma por un chalado de los libros antiguos y me da una charla lírico-comercial sobre el valor añadido que tiene un libro por el hecho de haber sido usado. Me dice que cada volumen de su librería es, por esa razón, un ejemplar único, con vida propia.
―Cuando usted lee un libro de segunda mano, está compartiendo su alma con otro…
―Entonces, ¿qué? ¿Me lo cambias?
Lo vuelve a mirar y a remirar.
―Es un capricho ―le digo―. Lo escribí yo y me falta esa edición.
―Ah, entonces…, vale.
Salgo del local con mi viejo-nuevo Belén y con una comedia de Muñoz Seca, regalo de la casa.  Me temo que mi vanidad también ha subido como el precio del libro. Ya soy un clásico.
 
 

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Para mi ha sido un descubrimiento. Me lo han prestado y me ha ayudado en mi oración diaria. Me he emocionado y he considerado la patenidad de Dios desde otro punto de vista. Me ha encantado su libro y me alegro que consiguiera lo que quería. Lo tengo como regalo a una persona con la fe algo resfriada.
Muchas gracias. y ahora que he puesto el portal, miro a Maria, José y el Niño con ojillos de pastora... me encanta!!!

GAZTELU dijo...

Fijesé que clásico es usted que a mi princesa de 1ºde ESSO le ha dicho su profesora de "reli" que si se lee su libro en Navidad le sube un punto en la evaluación.

Ayer lo saqué de la libreria de "incunables" y se lo puse en sus manos.

GRACIAS

marisa dijo...

¿Qué librería es, Don Enrique?

Vila dijo...

Para Ignacio también es Zabulón su personaje favorito.
La verdad es que no me puedo cree que no tuviese ningún ejemplar de la primera edición, pero si usted lo dice... En cualquier caso no se enfade al ver la errata de la imprenta en la dedicatoria a sus alumnas mayores eh!!!!!

Ese libro es la caña, y yo también he regalado varios y siempre con dobles intenciones.

Enrique Monasterio dijo...

Vila, tiene razón "yomisma"; me controlas demasiado. Menos mal que no te hago ni caso.

Marita dijo...

El fin de semana pasado tuve en casa a una pareja "peculiar" de amigos: ella es de Azagra,y el es de Guinea Conacre... y musulman. Estaba absorto (y pelin alucinado) viendo como mis hijas y yo montábamos el Belen. ¿Sabe que libro se ha llevado para "saber algo mas" sobre lo que vio?
:)

Petorini dijo...

D. Enrique, que sepa que llegué a su blog por mera curiosidad ya que Ud. era compañero de mi padre en Gaztelueta (de donde yo también soy orgulloso antiguo alumno) y me he quedado por que me encanta! Me habría encantado verle ayer coreado por las dos inchadas...no creo que eso pase normalmente con los curas!
Por cierto, a mi padre creo que le llamaban Veloncio y sigue teniendo las mismas orejas :)...(con todo el respeto a mi señor padre). Me ha hablado muchas veces del Peque...

Andrés dijo...

Dónde puedo conseguir ese libro ,aquí en Lima?
Me gustaría leerlo porque usted tiene un fino sentido del humor.No es un clásico, pero ayuda mucho a que lo prosaico no se imponga definitivamente.

Enrique Monasterio dijo...

Andrés, lo más fácil es que entres en la página de la editorial (edicionespalabra.es) y lo encontrarás fácilmente.

Clo dijo...

Precisamente hace unos días que me dirigí a una librería a buscar el libro. Ya habiá oído hablar de sus libros por mi suegro, y a través de él llegué aquí. Tras haber leído los posts sobre el mismo me decidí a comprarlo. Esta navidad será diferente en muchas cosas, una de ellas será la forma de verla a través de su libro. Gracias!