sábado, 27 de diciembre de 2008

Las vacaciones de don Jordi






Fernando Acaso me manda esta historia, que me apresuro a publicar


—Bon día, vengo a solicitar un crédito.

—Encantado de atenderle, don Jordi. Veamos, ¿qué cantidad?

—Un euro.

—¡Cómo! Por favor, don Jordi, no es necesario solicitar un crédito por esa cantidad. Puede usted retirarlo de cualquiera de sus cuentas. ¿Se lo saco de su cuenta corriente o de su libreta de ahorros?

—He dicho que quiero que me conceda un crédito por un euro. Si no me lo concede retiro mi cuenta, mi libreta, el fondo de inversiones y me voy a otro banco.

—Oh no, don Jordi, por favor. No me malinterprete. Desde luego, no tenemos ningún inconveniente en concederle su crédito, faltaría más. Bien, ¿qué plazo desea?

—Un mes.

— ¿Un mes? Bien, como es un plazo corto le aplicaremos un interés de un 10% y… por ser usted uno de nuestros mejores clientes, lo dejaremos en un 5%. ¿Qué le parece?

—Molt be. Como garantía quiero dejar mi Mersedes.

— ¿Su Mercedes? ¡Pero don Jordi! Por esa cantidad no es necesario que nos deje esa garantía. Además tratándose de usted, sobra cualquier garantía.

—He dicho que quiero dejar como garantía el Mersedes. Si no me lo aceptan retiro mi cuenta, mi libreta, el fondo de inversiones y me voy a otro banco.

—Oh no, don Jordi, por favor. Aceptamos con mucho gusto su garantía. Claro que sí, puede dejarlo en el parking de estas oficinas. Ahora no tiene más que firmar aquí. Eso es. Muy bien, don Jordi. Muchas gracias y aquí nos tiene siempre a su disposición.

Don Jordi llega a su casa y le dice a su mujer.

—Montserrat, ya nos podemos ir de vacaciones. Encontré parking vigilado para el Mersedes durante un mes, y sólo por 1,05 Euros.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

catalanófobo, faxista, retrógrado, españolazo, homófobo, atapuerco, nazi...

es broma. fantástico el chiste.

bon nadal.

Jacqueline y Arturo dijo...

Historia real como la vida misma.

Por mantener al cliente se hace lo imposible e indecible. El banquero, de haber sido honrado, no debería haber aceptado algo en contra de la ley más básica. Pero al final se lo merece.

Un saludo y FELIZ NAVIDAD.

Anónimo dijo...

Es genial. Gracias