sábado, 18 de febrero de 2012

"Single"


Dedico este artículo a Marita, que me ha llamado "gandul" por no haber escrito nada esta mañana.

Hasta hace algunos años el adjetivo sustantivado “móvil” sólo aparecía en las novelas policiacas y en las crónicas de sucesos. Los astutos detectives necesitaban encontrar “el móvil”, es decir, las razones del asesino. Ahora, en cambio, el vocablo ha perdido todo su misterio. Cada ciudadano tiene su móvil sin necesidad de dedicarse a la delincuencia organizada. En este momento (casualidades de la vida) está sonando el mío.
Uno ya está acostumbrado a que las palabras cambien bruscamente de significado. Ahí tenemos, sin ir más lejos, a la genuina “arroba”, que dejó de ser un término rural en grave peligro de extinción, para entrar en Internet con todos los honores.
(De nuevo interrumpo la redacción de este artículo para comprobar que, en efecto, la arroba, en versión informática, se ha incorporado al diccionario de la Academia. Es la 5ª acepción).
Todo esto viene a cuento de lo que me dijo hace un par de días, una chica de bachillerato:
―Papá ya es “single”.
La palabra, así, de pronto, me sonó a partido de tenis, pero uno es perspicaz y enseguida sospeché que no iban por ahí los tiros.
La niña acababa de llegar a la capellanía para consultarme algo, pero, desde que traspasó el umbral de la puerta, no dejó de hablar a toda velocidad, agitando mucho los brazos, sin acabar de centrarse en el asunto que le traía. De pronto, interrumpió su monólogo, se sentó frente a mi mesa y pronunció en voz baja esas cuatro palabras.
―¿Single? ―dije yo―.
―Sí. Está solo.
―¿Quieres decir que tus padres se han separado?
―No. Eso fue hace mucho; pero papá estaba con Marisa, y la ha dejado. Ahora es single.
De aquella larga conversación saqué algunas conclusiones que trataré de resumir brevemente:
Single equivale a disponible. El single puede ser soltero o divorciado; pero no todos los solteros o divorciados lo son. Sólo se consideran singles los que no “tienen una relación” con alguien del sexo opuesto o del mismo. En este caso supongo que habría que llamarlos “doubles” por seguir con la terminología del tenis. Todo, como veis, muy banal e ingrávido, como corresponde a este tiempo pijo que nos ha tocado padecer.
El caso es que lo que en otro tiempo llamábamos “estado civil” (he aquí un expresión moribunda que casi nadie utiliza) va camino de perder todo su valor. Antes uno solía presentarse ante los demás como “soltero”, “casado”, “viudo” o “célibe”. Esos cuatro adjetivos definían un aspecto importante de la persona, ya que giran en torno al matrimonio como institución sólida de trascendencia pública. La familia se veía como una pieza básica en la articulación de la sociedad. Tener o no tener un cónyuge, unos hijos y, por tanto, una casa común, un proyecto estable basado en la misma naturaleza, nunca se consideró asunto íntimo o  privado.
 Un día alguien decidió que en el Documento Nacional de Identidad no debía figurar el “estado civil”. Un famoso hombre de Estado lo explicó en televisión con estas insólitas palabras:
―A nadie le importa con quién se acuesta usted.
Yo habría respondido a aquel sesudo prócer, que tampoco le importa a nadie dónde he nacido, y más teniendo en cuenta que los de Bilbao nacemos donde nos da la gana, y sin embargo sí que aparece ese dato en mi DNI. Por cierto que también viene mi fecha de nacimiento. ¿No podría retrasarla un poco? ¿A quién le interesa los años que tengo ―quiero decir los que ya no tengo―?
Hace cuatro lustros llamé “Pensar por libre” a mi página de Mundo Cristiano. Con el mismo título escribí un libro y puse en órbita este globo. Desde entonces he dicho alguna barbaridad más alta que otra, cordialmente, por supuesto, contra la tendencia creciente del Poder a controlarlo todo, fisgarlo todo y grabarlo todo.
Uno es celoso de su intimidad, pero me resulta desconcertante que sólo se considere íntimo y privado aquello que debería ser público y notorio.
Ahora pienso que yo también soy single. Ser cura, en el fondo, es estar disponible. Por eso voy por la calle con mi uniforme reglamentario. Así queda más claro.

15 comentarios:

rafaela dijo...

Pues se lo voy a dar a leer a mi cria porque ella entiende que single es hacer lo que le da la gana.gracias

Vila dijo...

Entre maleta y maleta para dar el inminente salto al charco, hemos probado el skype para las conexiones con los niños: ¡¡ Que pasada !!. Supongo que a través de esa vía, su querida madre, le habrá tirado de las orejas, jajaja. (yo también tengo con mi padre carta blanca para decirle lo que, de vez en cuando, debe de oír...será porque soy la pequeña.)

Espero tener buenas comunicaciones y poder seguir comentando.

Del artículo me ha sorprendido que incluya "célibe", yo solo hubiera puesto soltero; siempre he pensado en esas tres y no más. Y me ha encantado lo de "doubles", ese toque de humor es muy típico suyo. Jeje.

Hasta pronto "Single cura", con su uniforme va la mar de elegante y es un orgullo cruzarse con ustedes (además de llevarse algunas oraciones adicionales de transeúntes anónimos, no lo dude, yo lo hago).

yomisma dijo...

En mi muro de FB se me ocurrió poner que mi relación era "complicated". En seguida llegaron comentarios de "amistades" a las que no veo desde....interesandose y con cierta preocupación sobre la complicación de mi estado. Pero es que estoy casada desde hace 17 años, tengo 6 hijos, que ya van entrando en la adolescencia, y estoy emigrada desde entonces en una tierra extranjera... ¿No lo veis bastante complicado? Si en vez de eso estuviera divorciada y de vacaciones en las Bahamas para decansar del estrés seguro que no hubiera tenido ni un comentario....

DAVID DIAZ CRIADO dijo...

La semana pasada he leido un trabajo de una empresa privada sobre los "singles" en el 2005.
Resulta que entonces teniamos en España mas de 7 millones de singles (frente a 14 millones de familias) y resulta que de todos los sigles teniamos casi 6 millones de solteros, es decir: casi el 15% de la poblacion somos gente soltera y luego los singles.
Ademas hay muchos mas varones solteros (3'3 millones) que mujeres solteras (2'5 millones).
Ya esta bien de ocuparse solo de los matrimonios y preocuparos tambien de los solteros porque resultan ser muchisssimosss.

Belen dijo...

Uff,la primera vez que oigo la palabreja...y digo yo,que afan hay hoy en día de etiquetar todo.

Y tiene usted toda la razón,los de Bilbao nacemos donde nos da la real gana :D

Me encanta su globo.
Un cariñoso saludo en el Señor.

Bernardo dijo...

Buenos días

Un apunte para usted y una sugerencia para sus señorías.

O tiene usted mucha prisa, o se le ha esptropeado la barra espaciadora. O mi navegador está siendo creativo con el lenguaje.

Yo propongo que, ya que cada uno puede elegir qué sexo quiere que ponga en los papeles de la Administración, también pueda elegir el día de su cumpleaños. No quiero decir el año de nacimiento, sino el día del año en que uno quiera que caiga su cumpleaños.

¿Que estoy harto de que coincida mi cumple justo después de Reyes? Pues lo cambio a finales de julio, justo después de la paga extra de verano.

Eso sí sería un avance. Y administrativamente no tendría repercusiones porque no cambiaría mi edad legal.

Enrique Monasterio dijo...

¿La barra espaciadora? No veo nada raro... Debe ser cosa de tu navegador

Marta Salazar dijo...

qué increíble la sexualización a que se ha llegado en algunos países... lo lamento... Para mí, es una de las causas de la crisis actual de la Zona euro (causada por el nada de ético sobreendeudamiento y la pérdide de competividad), que no es sólo económica, sino que también moral... Lo siento, saludos y adelante por un mundo libre !

Marta Salazar dijo...

Sus artículos son muy buenos; pero los foros de ellos, los comentarios siempre... me dejan muy triste, las pocas veces que los leo...

... yo no le llamaría "palabreja", no es una palabra en sí mala... yo la uso desde hace siglos y nunca he vivido nada como lo descrito...

Nadie de Uds. se ha fijado/ se ha detenido a pensar en el sufrimiento de la chica que llegó a consultar...?

Empatía es otra palabra que está bastante de moda... al menos en mi entorno cultural...

Patricia Jáuregui dijo...

Como ahora cada uno proclama derecho lo que mejor le parece, proclamo que los chicos tienen derecho a estabilidad para poder resolver las inestabilidades propias de su adolescencia por lo que queda claro que tenemos que ir a SOL a por una ley que prohiba a los padres de hijos en edad del pavo hacerse "singles".
(con agenda escondida llevarémos unas pancartas que digan Matrimonio hasta la muerte, y otras Fuera Divorcio, asi ganamos mas adeptos y pronto lograremos mayoría!!!)

Romano dijo...

Yo en cambio, que no si quiera soy de Bilbao, tengo un familia y una vida normal y que ya soy tan viejo como un decano, me siento más bien un LP.

¡Siga dando caña, D. Enrique!

Caro dijo...

Me encanta

Federico Suárez desde Islabe dijo...

Un hombre que se casa adquiere una responsabilidad, y no sólo ante su mujer. Tiene también que responder ante Dios de cómo edifica ese pilar social que es la familia, sobre qué cimiento, con qué materiales. Ningún hombre acaba de madurar hasta que compromete su ser en algo por lo que valga la pena luchar, y que constituye la más poderosa (si no la única) razón para vivir.
Y de nuevo hay que aludir aquí, una vez más, al respeto. Pues suele coincidir con la pérdida del respeto el abandono de las expresiones que lo muestran y lo alimentan: la delicadeza en el trato, los pormenores de cortesía y educación (¿es que acaso la confianza debe llevar consigo la zafiedad?), la guarda de las formas. Cuando todo esto desaparece, cuando la vulgaridad y la ordinariez en las relaciones entre los esposos sustituyen a las finezas de los enamorados es que algo muy importante se ha perdido. Y cuando lo que llena el corazón no es un amor grande, noble y abnegado, entonces siempre queda sitio para el egoísmo, las mezquinas compensaciones, y la frustración. Aquí, probablemente, hay que buscar el fracaso de tantos matrimonios.

Anónimo dijo...

"célibe", según el diccionario de la RAE, significa "persona que no ha tomado estado de matrimonio". Es decir, lo mismo que "soltero" ´(persona que no se ha casado, según la RAE). Es preferible por tanto no inventar "estados civiles" nuevos.

Isabel dijo...

Estaba desconectada de este blog, pero he leido el artículo en MC, me ha encantado y aquí vuelvo.

Hace tiempo que tenía en mi RAM el caso de los single. Me apunté a una red social de "encuentros en la tercera fase", y descubrí que los divorciados y separados se consideraban solteros y me cogí un c...enfado. ¡Nada de eso! Soltero y single no se identifican. La soltería es de quien se la trabaja. Como soy una temeraria puse en mi perfil que no quería solteros aguados, que los quería pata negra... en seguida salió un energúmeno ofendido -siempre hay uno-.

Iba a crear una ONG de "solteras sin fronteras", pero no me quedaba claro cómo mantener una asociación de la que todos los miembros quieren huir. Hice una prospección de mercado y, efectivamente, no había posibilidad de éxito. Así que me asocié conmigo misma.

Lo siento por usted, porque "solteros sin fronteros" no lo admite la RAE. ¿No se siente discriminado?