miércoles, 6 de marzo de 2013

Ha fallecido Juan Enrique Abrisqueta




Querido Juan Enrique, después de tantos años sin darme noticias, me escribe Peru para decirme que acabas de fallecer en San Sebastián. He buscado por todas partes una foto tuya, pero ha sido inútil. ¿Cómo es posible que una de las personas más valiosas que he conocido sólo aparezca en Internet en la sección de necrológicas?
En Gaztelueta eras el mejor de mi clase; el más trabajador, el más responsable y el que sacaba siempre las notas más altas. Encima eras simpático, noble, cordial y no demasiado guapo gracias a Dios. Jugabas bien al fútbol y, aunque no destacabas especialmente en ningún deporte, participabas en todos con un rendimiento notable.
Te llamábamos “Ministro” quién sabe por qué. Los niños a veces ponen motes sorprendentes. Yo creo que el tuyo surgió cuando vino a visitarnos al  colegio el “Ministro de Educación Nacional” allá por el año cincuenta y... pocos.
Un día te pusiste enfermo. Al final no fue nada, pero según parece los primeros síntomas fueron alarmantes. El caso es que no viniste a clase durante algunos días y Don Jesús Urteaga aprovechó la ocasión para ponerte como modelo delante de todos tus compañeros que, a la sazón, éramos una tropa apática de adolescentes asilvestrados. Nos dijo que tomáramos ejemplo de ti. Y yo, desde entonces, te tuve particular afecto.
Empezamos la carrera de Derecho en Pamplona. Los primeros meses vivimos juntos en una pensión de la calle Olite y asistíamos a las clases en la Cámara de Comptos con cuatro ilustres profesores: Ismael Sánchez Bella, José María Martínez Doral, José Luis Murga y Rafael Echeverría.
Un día me propusiste un pacto: jugaríamos al mus todas las tardes hasta las cinco en punto. A partir de esa hora, estudio. No lo hicimos mal: tú y yo fuimos de lo mejorcito del curso. Y encima merendábamos en el Mauleón casi todos los sábados.
Además íbamos a Misa, nos confesábamos regularmente y llegamos a plantearnos la posibilidad de que Dios nos pidiera algo más.
―Mira, Juan Enrique ―te dije una tarde―. Vamos a llegar a un acuerdo. No hablaremos nunca de este asunto entre nosotros; pero el primero que se decida a "entrar en el Opus" paga la merienda.
Yo te la pagué, ¿recuerdas? Y a ti te dio una temblequera considerable. Pero, a partir de entonces, fuimos aún más amigos.
Me fui a Barcelona en tercer curso y te perdí de vista. A esas edades uno es perezoso para escribir cartas. Si al menos hubiésemos tenido correo electrónico…
Ya sé que te casaste con Teresa y que tienes un montón de hijos y de nietos. No me cuesta nada imaginarte con tu eterna e descomunal sonrisa comiéndotelos a besos…
En el Cielo te habrán informado de que soy cura desde hace cuarenta y cuatro años, y no he jugado al mus desde que dejamos pendiente nuestra última partida.
Mañana, querido Juan Enrique, ofreceré por ti la Santa Misa. A cambio, ¿no podrías enviarme un mensaje para poner al día nuestros recuerdos? Me consta que allí arriba hay buena cobertura.
Quedo a la escucha, Ministro. Un abrazo muy fuerte de tu amigo
  

26 comentarios:

Anónimo dijo...

Que bonito!

Anónimo dijo...

quien es Peru ?

Rocky Balboa dijo...

Casi lo acabo llorando...

yomisma dijo...

Jo, don Enrique, si ya tiene musero en el cielo... Para qué quiere más! Ojalá que el mensaje venga en forma de abrazo descomunal.

LACADAJA dijo...

Don Enrique, mi madre ha muerto hace una semana y como podrá imaginar es difícil volverse a incorporar al mundo, sin embargo me llama la atención que usted le pide a su amigo que escriba desde allá. No sabe cuánto anhelo que eso se pueda hacer, me gustaría seguir en contacto con mi madre, ¿Será que se puede? Ya sé de antemano que no, pero cómo quisiera que sí.

Por lo visto era un amigo muy querido, que Dios los tenga en su gloria.

Enrique Monasterio dijo...

Te digo quién es Peru si me dices quién eres tú, Anónimo

Cordelia dijo...

Cuando estudiaba el MIR por primera vez, pasaba el día estudiando en la biblioteca con mi amiga del alma, Beatriz. Ibamos a comer a un bareto, todos los días al mismo, y después de comer echábamos una vaca con Germán el camarero y un señor jubilado, don Federico, que iba siempre hecho un pincel. Luego volvíamos a estudiar.
No he vuelto a jugar al mus...

Anónimo dijo...

Quien tiene un amigo tiene un tesoro...somos 7 amigas desde el cole (salimos hace 14 años) y hacemos lo q sea para vernos con frecuencia. Cuando estamos juntas se nos pasan las horas como segundos. Nos falta tiempo. Cada una de su padre y de su madre, pero nos conocemos bien y nos queremos. Cotorreamos sin parar, nos ponemos al día...estamos como con zapatillas de estar por casa. Dios me las puso al lado como un regalazo. Gracias amigorras!!!

Paloma

Vila dijo...

Es una carta al Cielo preciosa y llena de paz y esperanza.

Siga a la escucha, que seguro que obtendrá respuesta. Y como dice Yomisma: mejor que mejor si es en forma de abrazo.

PD: ¿Adolescentes?; No, ni mucho menos es una carta de un adolescente, ni usted lo era ya en esa épooa.

Andrés Infante Llanos dijo...

Qué bella es la amistad...
es la poesía del alma.

ARdV dijo...

Hay don Enrique, que linda carta, y que lindo tener un amigo tan querido.

Anónimo dijo...

Hacian álgo mal?tan jovencitos y con esa tendencia a la mesura y perfeccion....e nvidia la que siento.

Enrique Monasterio dijo...

Sí que hacíamos cosas malas. Por ejemplo, mandar Anónimos sin confesar nuestro nombre jamás, querido Anónimo.

Miriam Castillo Rovira dijo...

he tenido en mi corta vida mucha gente conocida pero amistades de verdad, las cuento con el dedo de una mano y me sobran dedos, la mayoria son del Opus Dei, otras no, y la amiga que mas me ha soportado en estos ultimos años y Dios sabra por que nos conocimos, ahora que yo ya medio me he estabilizado es ella la que esta mal..pero a veces es tan cabezota que no consigo que sea constante con el medico...a ver si entre todos echais un rezo y entre todos la tumbamos, en el buen sentido de la palabra.

Fernando Q. dijo...

Si, cuando el ALtísimo tenga a bien llamarme a Su Presencia, alguien escribiera una carta com esta, podré sentirme orgulloso de haber tenido una vida plena y dejar huella de amor en los demás.
Impresionante elegía, don Enrique. Preciosa carta.

Anónimo dijo...

Eso es amistad...

pacita dijo...

La verdad que es una suerte tener. amigas.se notaq srequerían mucho.tener amigas es un tesoro al que hay q querer y cuidar.yo tengo estas suerte también

Antuán dijo...

Que casualidad yo tambien estuve ayer con un padre que dejaba esposa e hijos. ha sufrido bastante llegamos a Guadaljara 1/4 de hora antes de que dejara este mundo dijo la pequeña: papá no respira y salio a buscar ayuda como si sirviera de algo, vinieron las enfermeras que despues trajeron el carrito del electro (me recordó a mi padre, que va a hacer 3 años) a el aunque parecia inconsciente le rezaba el rosario y le leia trozos de un mini libro de san Juan de la cruz porsiacá. A los demás les queda y agradecen el sentirse acompañados. Y por supuesto la oracion de la Misa la más valiosa. Adiosle

Anónimo dijo...

Me recordó a mi mejor amigo. También somos lo mejorcito de la clase en cuanto a notas, pero nunca hemos jugado al mus. Además de mandar anónimos sin confesar nuestro nombre jamás, cantar, ver pelis, caminar y tontear de mil maneras: hacemos tráfico de libros pues los dos leemos como cerdos. Por cierto, yo le tuve que pagar una merienda por la misma razón que usted y le entró una temblequera parecida. Y sí, desde entonces somos aún más amigos... rece, entonces para que se deje de temblar ante la temible palabra: "Opus".

Adaldrida dijo...

Un amigo... ay, cuánta nostalgia de pronto.

Cristina Abrisqueta dijo...

FAMILIA ABRISQUETA SABAS
Muchísimas gracias Don Enrique por esta visión tan preciosa de la amistad con nuestro marido, padre, abuelo, hermano, cuñado y amigo.
Toda la familia Abrisqueta nos hemos emocionado y enorgullecido de que haya dejado una huella en todos (que son muchos) como la que ha dejado en nosotros y de que en la vida se haya encontrado con personas y amigos como usted, Don Enrique.
Nos hemos sentido muy arropados.
Le escribiremos y completaremos el resto de su biografía y le mandaremos una foto reciente suya y de su familia.
Le confirmamos que su vida ha sido plena en todos los sentidos tanto para él como para todos los que hemos estado junto a él.
Como dicen sus nietos le mandamos un abrazo de oso.


Familia Abrisqueta Sabas.

manuela dijo...

MUCHAS GRACIAS:Por este canto a la amistad, que grande es tener amigos, yo tengo pocos y no se porque.
Esta mañana en el metro, un hombre de los que se dedican a cantar para sacar unas perrillas, ha cantado EL AMIGO de Roberto Carlos, enfrente de mi estaba sentado un señor de unos 35 o 40 año y se le han llenado los ojos de lagrimas,hasta se ha limpiado, con un pañuelo,yo procuraba no mirar y he rezado un acordaos a la Virgen, he pensado, se habra muerto un amigo,? habra perdido una amistad? le gustaria tener amigos?no se rezare otro acordaos a la Virgen por el

yomisma dijo...

Manuela, ese "señor" de 35 ó 40 a lo mejor estaba pensando en los buenos momentos pasados con Juan Pablo II. Esa canción siempre me recuerda a él y soy de la quinta (un poquito mayor..)

Merche dijo...

¡Qué bonito haber tenido un amigo como ese! Y viceversa por la parte que le toca a él. Yo no tengo amigas de las de toda la vida, desde el colegio y la verdad es que me gustaría mucho. Mi hijo mayor, sí. Él mantiene las amistades del cole y aunque hace tiempo que vive en Irlanda, se siguen viendo aquí o allí.
Le encomiendo y también a la madre de Lacadaja.

Nahia dijo...

qué bonitas y grandes palabras del destinatario y del remitente.Emociona ver saber que hay gente así. El ha dejado en sus hijos e hijas el legado de ser tan especial. El os cuida a todos los que le quereis y está con vosotros. La ausencia estará pero con la suerte y orgullo de estar llenos de tener a una persona tan especial en vuestros corazones. Un abrazo de alguien que entiende lo que estais pasando

Anónimo dijo...

Emocionante. Para enmarcarlo.