lunes, 19 de mayo de 2008

Himnos y cantos marianos (V)


El Ave Verum Corpus es un poema anónimo del siglo XIV. Su sentido, mariano y eucarístico al mismo tiempo, se usó con frecuencia durante la Exposición del Sagrado Sacramento tras la institución de la solemnidad del Corpus Christi.

Muchos compositores le han puesto música. La más famosa es probablemente la de Wolfgang Amadeus Mozart, que fue escrita en el 1791.

En este vídeo se recoge el concierto celebrado en Abril de 1990 en la Iglesia de Waldsassen de Alemania. Interpreta la orquesta y coros de la Sinfónica de Baviera bajo la dirección de Leonard Bernstein.

Latín: Ave verum Corpus/ natum de Maria Virgine:/ Vere passum, immolatum/ In cruce pro homine./ Cuius latus perforatum / fluxit aqua et sanguine:/ Esto nobis praegustatum/ In mortis examine.

Español: Salve, verdadero cuerpo, nacido de María Virgen, que fue inmolado en la cruz por los hombres, de cuyo costado perforado manó sangre y agua, déjanos degustarte en el trance de la muerte.




domingo, 18 de mayo de 2008

La palabra

Cuando Dios creó al hombre, le regaló el don de la palabra.

Gracias a la palabra, Adán pudo dialogar con el mismo Creador, llamarle Padre y amarle entregándole lo más íntimo de sus secretos y de su vida.

Con la palabra dio nombre a los animales y afirmó su señorío sobre la Creación.

Con la palabra enamoró a Eva y Eva le enamoró a él. Entre ellos, cada palabra fue un regalo de bodas, un acto de amor.

Hasta que llegó la serpiente y corrompió la palabra.

En Babel, las palabras se hicieron disparos y los oídos parapetos. Los hombres aprendieron a herir con palabras y la tierra se llenó de voces extrañas, de mentiras, de gritos y de miedos. Desde aquel día ya no nos fiamos de las palabras ajenas. Tampoco de las nuestras.

Las palabras se hincharon de vanidad, se adornaron con extraños ropajes. Aprendieron a mirarse al espejo, amaron el ingenio más que la verdad y se cargaron de estupidez, de cinismo, de violencia, de odio, de lujuria.

Las gentes empezaron a discutir sobre palabras, no sobre hechos reales. Y nacieron los malentendidos que, casi siempre, eran también malexplicados y malescuchados.

Nos dijeron que las palabras no matan y que, por tanto, nadie debe encadenarlas; pero lo cierto es que las palabras cargan las pistolas y asesinan con mayor eficacia que las bombas.

Machado dijo que un poema es sólo “unas pocas palabras verdaderas”, pero también hay flores del mal y lírica mentirosa.

Desde que salimos del Paraíso, buscamos la verdad a tientas.

Emite lucem tuam et veritatem tuam! Hoy se lo he pedido al Señor de nuevo, como todas las noches: mándame tu luz y tu verdad para que mis palabras sean tuyas y pueda hablar en tu nombre esta mañana; que no tenga que esperar al final de la vida para que resplandezca en mi alma la luz de tu Palabra.

sábado, 17 de mayo de 2008

Mater Iubilaei


Dominica me envía la letra del himno mariano compuesto en Italia con ocasión del jubileo del nacimiento de Cristo, en el año 2000. He reproducido aquí el video con la interpretación de Tosca.

La traducción al castellano no es fácil. Se trata de un texto poético que merecería un estudio algo más detallado. A ver si la pongo mañana.


Undique nocte omnes venimus: circumspicio una
Omnes expectant : certe aliquis veniet
Cur exspectetis mihi dicite vos peregrini
Quem quaeras mihi dic, cor meliora petens

Mater iubilaei
Iubilum matris
Mater aeternitatis
Aeternitatis mater
Aeternitas omnium Matrum

Convenimus media cito in unum nocte, stupores
partus spectatum temporis inde novi
Sic partus donant cor nostrum iubila pace
cordis curae illis sunt similes Mariae

Mater iubilaei
Iubilum matris
Mater aeternitatis
Aeternitas omnium Matrum

Mater iubilaei
iubilum matris
Mater aeternitatis
Aeternitas omnium Matrum

Omnium Annorum Mater Millenni.

Himos y cantos marianos (IV)




Con mucho gusto accedo a la petición de Loreto, que quiere ver en el blog la Salve marinera. Aquí está.

Sirvan como introducción estos dos textos: el primero, de Benedicto XVI; el segundo, de San Bernardo. Los dos son bellísimos y hablan de María y el mar


Con un himno del siglo VIII/IX, por tanto de hace más de mil años, la Iglesia saluda a María, la Madre de Dios, como « estrella del mar »: Ave maris stella. La vida humana es un camino. ¿Hacia qué meta? ¿Cómo encontramos el rumbo? La vida es como un viaje por el mar de la historia, a menudo oscuro y borrascoso, un viaje en el que escudriñamos los astros que nos indican la ruta. Las verdaderas estrellas de nuestra vida son las personas que han sabido vivir rectamente. Ellas son luces de esperanza. Jesucristo es ciertamente la luz por antonomasia, el sol que brilla sobre todas las tinieblas de la historia. Pero para llegar hasta Él necesitamos también luces cercanas, personas que dan luz reflejando la luz de Cristo, ofreciendo así orientación para nuestra travesía. Y ¿quién mejor que María podría ser para nosotros estrella de esperanza? (Spe Salvi)

Si se levantan los vientos de las tentaciones, si tropiezas con los escollos de la tentación, mira a la estrella, llama a María. Si te agitan las olas de la soberbia, de la ambición o de la envidia, mira a la estrella, llama a María. Si la ira, la avaricia o la impureza impelen violentamente la nave de tu alma, mira a María. Si turbado con la memoria de tus pecados, confuso ante la fealdad de tu conciencia, temeroso ante la idea del juicio, comienzas a hundirte en la sima sin fondo de la tristeza o en el abismo de la desesperación, piensa en María. En los peligros, en las angustias, en las dudas, piensa en María, invoca a María. No se aparte María de tu boca, no se aparte de tu corazón; y para conseguir su ayuda intercesora no te apartes tú de los ejemplos de su virtud. No te descaminarás si la sigues, no desesperarás si la ruegas, no te perderás si en ella piensas. Si ella te tiene de su mano, no caerás; si te protege, nada tendrás que temer; no te fatigarás sí es tu guía; llegarás felizmente al puerto si Ella te ampara (SAN BERNARDO. Homilía sobre la Virgen Madre, 2).


viernes, 16 de mayo de 2008

Himnos y cantos marianos (III)

Existen infinidad de versiones y adaptaciones del "Ave Maria" de Shubert: desde la de Luciano Pavarotti, que ya publiqué en el blog el día de su muerte, hasta la que cantó Niña Pastori con aire flamenco al Santo Padre Juan Pablo II.

No sé quién es la soprano que canta esta versión, pero vale la pena escucharla a pesar de que el canto merecía unas imágenes mejores.

jueves, 15 de mayo de 2008

¿Duerme o no duerme el búho?







Algunos
amigos y comentaristas del blog andan preocupados con mi salud. Han observado (sobre todo ellas, que son más "fijonas") que mis entradas se producen a horas realmente intempestivas: las dos de la madrugada, las cuatro..., y se preguntan cuándo y cuanto duermo.

Podría responder que no soy yo, sino Kloster quien trasnocha; pero contaré la verdad: desde hace algún tiempo mi seguro servidor "blogger" ha inventado un procedimiento que permite a los blogueros programar el día y la hora. en que queremos que nuestros post se cuelguen en la red.

Como se trata de una novedad, he empezado a poner a prueba el sistema: escribo una tontería a las siete de la tarde y configuro las cosas para que se publique, por ejemplo, a las 2,54 de la madrugada mientras yo navego en el mundo virtual de los sueños. La verdad es que funciona a la perfección.

Nunca pensé que mis seguidores se fijaran demasiado en estas cosas, pero os agradezco mucho vuestro interés.

El lema de mi blog sigue siento verdad: "aliquando bonus dormitat Homerus". Homero descansa lo necesario. Hasta los búhos necesitan cerrar los ojos de vez en cuando.


"...lo mismo que una aceituna"


¿Qué
os parece este himno a nuestra Señora de la Cabeza? No es Pergolesi precisamente, pero resulta igualmente conmovedor. Nunca supuse que se podía comparar a la Virgen que una aceituna.



Y muchas gracias, Piedad, por enviarme este vídeo. Es estupendo.



miércoles, 14 de mayo de 2008

STABAT MATER






Me pedís la letra del "Stabat Mater" de Pergolesi. No es difícil encontrarla en Internet. Éste es el texto original latino. Se trata de una conocida secuencia mariana, de autor anónimo, escrita en el siglo XIII, que se utiliza en la liturgia católica y ha tenido multitud de versiones cantadas.

Stabat Mater dolorosa
juxta crucem lacrymosa
dum pendebat Filius.

Cuius animam gementem,
contristatam et dolentem,
pertransivit gladius.

O quam tristis et afflicta
fuit illa benedicta
Mater Unigeniti,

quae moerebat et dolebat,
Pia Mater, cum videbat
Nati poenas incliti.

Quis est homo, qui non fleret,
Matrem Christi si videret
in tanto supplicio?

Quis non posset contristari,
Christi Matrem contemplari
dolentem cum Filio?

Pro peccatis suae gentis
vidit Jesum in tormentis
et flagellis subditum.

Vidit suum dulcem natum
moriendo desolatum
cum emisit spiritum.

Eja Mater, fons amoris,
me sentire vim doloris
fac, ut tecum lugeam.

Fac ut ardeat cor meum
in amando Christum Deum,
ut sibi complaceam.

Sancta Mater, istud agas,
Crucifixi fige plagas
cordi meo valide.

Tui Nati vulnerati,
tam dignati pro me pati,
poenas mecum divide.

Fac me vere tecum flere,
Crucifixo condolere,
donec ego vixero.

Juxta crucem tecum stare,
te libenter sociare
in planctu desidero.

Virgo virginum praeclara,
mihi jam non sis avara,
fac me tecum plangere.

Fac ut portem Christi mortem,
passionis fac consortem
et plagas recolere.

Fac me plagis vulnerari,
cruce hac inebriari
ob amorem Filii.

Inflammatus et accensus
per te, Virgo, sim defensus
in die judicii.

Fac me cruce custodiri,
morte Christi praemuniri,
confoveri gratia.

Quando corpus morietur
fac ut animae donetur
Paradisi gloria.


Y ésta es la traducción más conocida, obra de Lópe de Vega:

La Madre piadosa estaba

junto a la cruz y lloraba

mientras el Hijo pendía.

Cuya alma, triste y llorosa,

traspasada y dolorosa,

fiero cuchillo tenía.


¡Oh, cuán triste y cuán aflita

se vio la Madre bendita,

de tantos tormentos llena!

Cuando triste contemplaba

y dolorosa miraba

del Hijo amado la pena.


Y ¿cuál hombre no llorara,

si a la Madre contemplara

de Cristo, en tanto dolor?

Y ¿quién no se entristeciera,

Madre piadosa, si os viera

sujeta a tanto rigor?


Por los pecados del mundo,

vio a Jesús en tan profundo

tormento la dulce Madre.

Vio morir al Hijo amado,

que rindió desamparado

el espíritu a su Padre.


¡Oh dulce fuente de amor!,

hazme sentir tu dolor

para que llore contigo.

Y que, por mi Cristo amado,

mi corazón abrasado

más viva en él que conmigo.


Y, porque a amarle me anime,

en mi corazón imprime

las llagas que tuvo en sí.

Y de tu Hijo, Señora,

divide conmigo ahora

las que padeció por mí.


Hazme contigo llorar

y de veras lastimar

de sus penas mientras vivo.

Porque acompañar deseo

en la cruz, donde le veo,

tu corazón compasivo.


¡Virgen de vírgenes santas!,

llore ya con ansias tantas,

que el llanto dulce me sea.

Porque su pasión y muerte

tenga en mi alma, de suerte

que siempre sus penas vea.


Haz que su cruz me enamore

y que en ella viva y more

de mi fe y amor indicio.

Porque me inflame y encienda,

y contigo me defienda

en el día del juicio.


Haz que me ampare la muerte

de Cristo, cuando en tan fuerte

trance vida y alma estén.

Porque, cuando quede en calma

el cuerpo, vaya mi alma

a su eterna gloria. Amén.


Himnos y cantos marianos (II)


La soprano inglesa Emma Kirkby ha fascinado a los aficionados a la música antigua durante más de dos décadas gracias a una técnica espléndida y una voz diáfana. En este video interpreta el "Stabat Mater" de Pergolesi.