martes, 16 de marzo de 2010

Erratas

Otra vez un amable comentarista me censura una errata. Ayer fue una falta gorda de ortografía; anteayer, un acento de más o de menos.

Cuando comencé con el globo me daba mucha vergüenza que me pillaran en tantos errores. Ahora casi me alegra. Seguiré dando las gracias cuando los señalen con el dedo, pero no los corregiré. La errata es parte de nuestra tradición. Las viejas lápidas griegas y romanas abundan en deslices clamorosos y a nadie se le ocurre meter el cincel. Quede para la posteridad el testimonio de que somos humanos.

Ya lo dice el lema de este globo: aliquando bonus dormitat Homerus. Homero de vez en cuando dormita. Y sus ronquidos son atronadores.

17 comentarios:

Almudena dijo...

No sé yo si más que "señalar un error con el dedo", no se tratará de que lo corrija, precisamente, para no dar lugar a errores, no "dañar a la vista" o no confundir a los lectores no muy versados en la buena ortografía.
Por otra parte, es sabido lo consciente que es ud. de su edad pero, ¿No es exagerar comparar sus escritos con lápidas romanas?...

Boo dijo...

D.Enrique, con la tecnología moderna podemos corregir nuestros errores sin que dejen huella,salvo que alguien lo haya copiado.Por el bien de los lectores que copiamos ideas y palabras, creo que es mejor corregir las erratas.¡Qué bueno sería que en nuestra vida pudiéramos borrar ,además del pecado, también la huella que va dejando...!

E. G-Máiquez dijo...

Yo, que me paso la vida corrigiéndome, estoy con Boo y Almudena.

Papathoma dijo...

A menudo, leyendo un buen libro, me encuentro con más de una errata...y no digamos en la prensa, que ya no son sólo errores tipográficos sinó verdaderas faltas de ortografía...A nadie se le ocurre llamar al editor para decírselo. Estoy de acuerdo con D. Enrique, dejémoslo estar, que no pasa nada.

js dijo...

Déjeme que le responda con palabras prestadas:
-Has errado el camino si desprecias las cosas pequeñas.
...y otra cita más...
-El enemigo: ¿obedecerás... hasta en ese detalle "ridículo"? —Tú, con la gracia de Dios: obedeceré... hasta en ese detalle "heroico".

Cuando muramos, lo que no hayamos podido corregir se quedará como está, pero mientras estemos en este mundo... ¡hay que luchar!
"Sed perfectos como vuestro Padre Celestial es perfecto". ¿Recuerda?

js

Enrique Monasterio dijo...

A ver si mañana o pasado os cuento una anécdota del mismo que escribió los textos que reproduce js.
Tienen que ver con una errata bien gorda que hay en el techo de un salón de Villa Tevere.

Enrique Monasterio dijo...

Y ya que hablamos de corregir y de pulir lo que uno escribe, contaré algo más. Cuando redacté "el belén que puso Dios" puse cada capítulo en un archivo diferente. Al acabar, los reuní todos, pero antes quise comprobar cuántas veces había reelaborado cada capítulo. El que menos retoques tuvo fue el primero: sólo lo redacté 38 veces.
Pero hubo erratas, naturalmente. Las eliminé en la cuarta edición.

Anónimo dijo...

Pues yo estoy con Papathoma: no corrija. Las erratas veniales que no desvirtúan el sentido son como las rozaduras o desperfectos de un libro, ¿habremos de valorarlos menos por ellos? y antes de poner más en evidencia que a estas horas no escribo nada sensato, le aviso que le he enviado a Kloster un ramillete de erratas periodísticas, para que se las adminsitre con moderación. Las suyas, al lado, de aficionado...
Buenas noches, D Enrique. Gracias por su globo.

Andrés dijo...

Precisamente el error es lo que nos demuestra lo poco que somos, intentar borrar el error "a toda costa" no genera sino más errores. Nos hemos dado cuenta, pedimos perdón y recomenzamos, con sencillez.

Otra cosa es el escándalo, pero admitamos que una falta de ortografía no es materia de escándalo...o si? Algun@ parece escandalizad@...

Su decisión, D.Enrique, es de lo más respetable.

Ah, si esto se monta por una falta ortográfica, qué no será por un error de concepto...

Un saludo.(Espero la anécdota con ansia)

Juana la Loca dijo...

No sé si se están confundiendo un poco el hacer las cosas bien con el perfeccionismo.... Las erratas en el escribir, si son pocas y sobre todo por teclear, no pienso que hayan de preocupar. Sí preocupa, por ejemplo, la "persecución" de erratas por perfeccionismo.
También San Josemaria dijo "Acostumbrate a decir que no" No corrijo esa errata, ea!

Emilio Muñoz dijo...

La errata es bella. La perfección, inhumana. Cualquier batalla humana por la perfección está perdida de antemano. Asumámoslo, y veamos con agrado que (incluso) D. Enrique yerra.

Rocio dijo...

Aminomeparecebienquelecorrijanunabrazorocio

Isa dijo...

Lo siento, don Enrique, pero no me gusta ver un texto con erratas, sobre todo pudiéndolo hacer bien...
Además, hay gente que se puede confundir y creer que está bien escrito...¡y con las faltas de mis alumnos me sobra! pero bueno...

Atanasio dijo...

Yo soy el que le señaló la última errata. Posiblemente me llamó la atención porque no suele cometer ninguna.

Tampoco sabía que este tema iba a dar tanto de sí.

Me parece estupendo que no la quite. Pero stand bay no significa nada. Ni siquiera en inglés.

Y no soy anónimo. Soy Atanasio y me encanta su globo.

Clara dijo...

Don Henrique, soi hun ijo de Klara, i e rrovau su hidehentidad i le apollo hen su mozion. Ni feé de ratas ni na, se hentiende higüal ke hes lo hinportante.

Qomo dize Hemilio Muñoz... "La perfezion hes hinumana."

Carlos G. dijo...

Menudo lío ha organizado. Seguro que sabrá salir de él. De momento, como hace tiempo que no escribo, aprovecho la oportunidad.

Nico dijo...

Erratas
Usted puede hacer lo que quiera, que el globo es suyo. Si quiere puede hacer una encuesta para saber la opinión de sus lectores. Teniendo la posibilidad de corregir… yo corregiría, de sabios es rectificar, y de perfeccionistas pulir.
Los que desgraciadamente no podemos rectificar un mensaje enviado somos los comentaristas. Si la errata es graciosa (a veces pasa) yo la dejaría. Aún recuerdo con una sonrisa que la tenista Martina Navratilova tenía un ordenador que analizaba el jugo de sus rivales.