lunes, 9 de marzo de 2015

Antes del curso de retiro


Desde hace tres o cuatro días la administración de Molinoviejo prepara con todo detalle lo necesario para las celebraciones litúrgicas de esta semana que empieza.
Resulta que tenemos un nuevo curso de retiro de sacerdotes, y las chicas saben muy bien que más importante que la predicación es la Eucaristía: las diferentes Misas que dirán los asistentes en forma privada o en  concelebración con otros.
Acabo de pasar por la sacristía y por el anteoratorio. Ya están desplegadas las casullas y planchadas las albas y los manteles. Relucen los vasos sagrados y los demás instrumentos litúrgicos.
Si algo se manchara o deteriorara durante estos días, tened la seguridad de que los ángeles de Molinoviejo se ocuparán de que al día siguiente todo esté perfecto.
Seguro que los sacerdotes se dejarán contagiar por esta atmósfera de sincera piedad y trabajo. Y cada uno pondrá un empeño y un cariño especial cuando tenga en sus manos la Hostia Santa y el Cáliz. De esta forma el fruto del retiro estará garantizado.
Son las seis y media de la tarde. Oigo el motor de un automóvil. Ya llegan los primeros. 


10 comentarios:

Anónimo dijo...

Hay muchas cosas en juego en estos días:
sacerdotes que van a lustrar su vida de piedad, para luego dar lustre a la vida de los demás (nadie da lo que no tiene).
Trabajo monumental, hecho con mano y sonrisa femenina que ayudará sin duda remozar la vida de los asistentes (que no es que la tengan destrozada, al contrario).
Trabajo monumental, y con perdón, del predicador que hablando luego a solas con los asistentes, les ayudará a descubrir algo donde dar un paso adelante, pero eso sí, con la Eucaristía por delante que es lo primero, así todo es posible y todos ganan, empezando por quienes les harán pasar esos días de manera agradable.

Caminando dijo...

Por lo q veo hay ángeles pintados y otros que pintan mucho....

Anónimo dijo...

No solo de pan vive el hombre; no en vano Jesus es el verbo de Dios.

Cordelia dijo...

Y hay que rezar mucho por todos ellos: ángeles, sacerdotes y predicador.

Antuán dijo...

¡Bienvenidos sean! Los sacerdotes más que nadie necesitan de unos dias de retiro, por que serán los que muevan a muchos otros. Pedimos por ellos. Adiosle-pido

Anónimo dijo...

Doy fe. En mis años mozos ayudé a preparar muchas veces la Misa en la Sacristía de un Centro. Que se cuida el detalle es decir poco:un detalle, el Cíngulo se coloca encima del alba y antes de la casulla en forma de M para recordarle a María al Sacerdote.
El planchado es exquisito, recuerdo que la ropa del Oratorio no se seca, como sale de la lavadora se envuelve bien estirada en toallas para luego, una vez quitada la primera humedad, plancharla mejor. Por ejemplo los corporales o los amitos se planchan siempre primero los bordes, para que no se estirajeen y queden cuadrados perfectos...También ayudé ahí. La verdad que el cuidado del Señor y todo, también lo material, que tiene que ver con Él es impecable. Eso sólo lo pueden hacer gentes que también procuran tener impecables sus almas.
Prefiro ser anónimo. Perdonen.

ALEJANDRA dijo...

Mi padre, 8supernumerario casi 40 años,hasta que murió) invitó a un curica diocesano que conocía sólo por internet, a un Retiro en El Llano, una casa preciosa muy cerca del Mar Menor. Así lo desvirtualizó. Por entonces este curica tedría unos 27 años.
El resultado fue que dijo que en ¿6 días? ( no recuerdo cuántos son), había aprendido más que en todos los años de Seminario!.

Josefina dijo...

Pido por todos ellos!

Cristina.V dijo...

Detras de esa atmósfera de piedad y de ese trabajo tan exquisito hay mucho de santidad.
Rezo por todos.

Anónimo dijo...

Quise decir que primero va la casulla, el cíngulo haciendo una eme y luego el alba. Todo se prepara para facilitar al máximo la vestidura de los ornamentos. El mismo anónimo de las 10:54 (anónima, evidentemente).