sábado, 26 de enero de 2008

El sí de Saulo

Damasco

Era mediodía y Damasco estaba a la vista, cuando Saulo de Tarso, fariseo, discípulo de Gamaliel y celoso defensor de la fe y de la ley mosaica, cayó a tierra derribado por Cristo resucitado.

En ese instante el universo entero contuvo la respiración. La historia de la humanidad y el futuro de Europa dependían del resultado de un combate: la gracia de Dios se enfrentaba con el más fanático de los perseguidores de los cristianos. Y Saulo fue derrotado.

Ganó San Pablo, un hombre nuevo que supo decir "sí" a Jesús que le llamaba. Y aquella "conversión" lo cambió todo.

Poco después comenzó su aventura apostólica. Pablo fue un huracán, un coloso movido por el Espíritu Santo. Gracias a él, Europa comenzó a ser cristiana.

Se diría que tenemos una visión determinista de la historia. Como si los grandes movimientos ideológicos o políticos fuesen procesos biológicos, prácticamente irreversibles. ¿Qué puede hacer un hombre solo frente a los poderosos medios de comunicación, a las grandes multinacionales de las ideas, a las corrientes culturales que llegan hasta los últimos rincones del Planeta. ¿Qué puede hacer un sólo cristiano frente al paganismo?

¿Sigue habiendo "momentos estelares", en los que "todo" depende del sí o del no de un hombre?: el sí de María al Arcángel, el sí de Jesús en el Huerto de los Olivos...

No desarrollaré el argumento. Hacedlo vosotros: esto es sólo el comienzo del esquema apresurado de mi homilía de ayer.

Terminé con un punto de Camino:

De que tú y yo nos portemos como Dios quiere, no lo olvides, dependen muchas cosas grandes.



7 comentarios:

patzarella dijo...

¡Qué envidia me dan Pablo y Agustín! ¿Y cómo llegaron a saber lo que Dios quiere? ¡Vaya cosa tan compleja! Que uno lo sepa vale, pero que los demás sepan lo que Dios quiere para uno..., mmm..., tengo mis dudas... ¡Eso, no vale!

abisal dijo...

hola,soy una del blog del club abisal y nos gustaria que nos sugieras ideas para hacer encuestas que interesen a niñas de la e.s.o ah! otra cosa,¿como podemos hacer para saber cuanta gente visita el blog?

Anónimo dijo...

Supongo que nosotros, la gente corriente, también estamos llamados a decir que sí aunque sea en cosas aparentemente sin importancia. Y la mayoría de las veces no sabemos la repercusión que tiene.
Por ejemplo, en la familia. La lucha de los padres por ser coherentes cala en los hijos que, a su vez, formarán una familia y beberán de lo que han aprendido en casa y lo tasladarán a sus hijos. Visto así, lo pequeño de cada día es algo grande.

alejops dijo...

Yo pienso más o menos como "anónimo".
Creo que una persona sola puede hacer, y mucho. El ejemplo que cualquiera puede dar a otro con su vida, con su testimonio o con su ayuda es lo que más cuenta, por encima de lo que se diga los programas de televisión o los políticos. Al final, a la gente lo que le mueve es ver cómo actúan los otros.
Si cada uno se empeña en su tarea más cercana, por pequeña que sea, contribuye en gran manera a cambiar el mundo.

patzarella dijo...

abisal, esta página te puede ayudar: http://www.contadorgratis.es/

suerte !!! 8-)

Dominica dijo...

¡Yo tengo un Saulo que tengo unas ganas de que se caiga del caballo! Encomiéndele por favor.

Anónimo dijo...

Despues de ojear el blog, nos ha llamado particularmente la atención este artículo ya que gracias al sí de Saulo muchos gentiles pudieron conocer a Cristo.Y esto nos ha llevado a comprender que gracias al sí de tanta gente de todos los tiempos, que debemos imitarles en su entrega a Cristo.