lunes, 17 de agosto de 2009

El "joven rico"



Leo en el Evangelio de hoy que se acercó a Jesús uno y le preguntó:

—Maestro, ¿qué tengo que hacer de bueno para alcanzar la vida eterna?

No sabemos cómo se llamaba el protagonista de la escena. San Mateo sólo dice que “era rico”, y con ese nombre ha pasado a la historia: el “joven rico”.

Claro que el joven rico no tenía radio ni tele, ni lavaplatos, ni agua corriente, ni cristales en las ventanas, ni gel de baño, ni champú para el pelo, ni pasta de dientes, ni cepillo de uñas, ni aire acondicionado, ni calefacción, ni mudas de ropa interior, ni colchón en la cama, ni cama, ni agua embotellada, ni aspirina, ni pijama, ni desodorante, ni papel higiénico (con perdón); ni siquiera tenía Internet, ni ordenata, ni móvil, ni luz, ni un boli para apuntar el pedido para el hiper. No, tampoco había hiper, ni bar de la esquina con cerveza fría y boquerones en vinagre.

El joven rico olía a choto y, dos veces por semana, comía con las manos una carne mal guisada.

El joven rico no fue capaz de seguir a Jesús, a pesar de que el Señor le dijo que, si se desprendía de todo, tendría “un tesoro en el Cielo”.

Para qué quería él un tesoro si ya estaba forrado. Ya tenía dos rebaños, cuarenta olivos y unos siervos que le lavaban los pies cuando llegaba a casa.



8 comentarios:

Boo dijo...

Si es que nos aferramos hasta a la mugre con tal de que sea nuestra!

Anónimo dijo...

dice el Evangelio ..." se fue triste, porque tenía muchas posesiones"...
Después el Señor habla fuerte sobre los ricos...
Pero yo no me acabo de creer que todo quedará así con el "joven rico" después de su charla con el Señor, estoy segura que volvió y siguieron charlando...
Ud. que cree Dn Enrique?
Kika.

Anónimo dijo...

Quizás se haga necesario pasar por alguna (o mucha) necesidad en esta vida, para darse cuenta que aquí abajo todo es perecedero.
Empiezo a convencerme de ello.

Gerardo dijo...

Estoy de vuelta!..por lo menos las dos últimas semanas de agosto porque me ha tocado estar de guardia en el despacho...luego otra semanita de vacaciones (D.M.)

Yo creo también que el joven rico volvió a charlar con el Señor. Se fue triste y seguro que le estuvo dando vueltas al asunto...quien sabe igual semanas o meses después recapacitó y le siguió.

Y digo yo...algo más que mala carne cocinada comería no?. Yo creo que sería del estilo del hermano mayor del hijo pródigo!

Anónimo dijo...

muy bueno la explicacion es una ave triste
es p.lucio de venezuela

Paco Cabrera dijo...

El Joven se va triste, pero no alienado, ha conocido la verdad: No era tan perfecto como se creía, tiene una posibilidad de volverse a Dios.Me encanta como Jesús le pone delante todos los mandamientos menos el primero, que es el que le dice que realice; El joven rico se da cuenta que si no puede cumplir ese no puede cumplir ninguno.

Anónimo dijo...

Pensando yo en el evangelio de hoy iba pensando en el joven rico y en sus riquezas. Y en las riquezas que hay hoy. Y en la falta de generosidad. Y en la tristeza que seguro le provocó tomar la decisión equivocada.

Por cierto D.Enrique, vaya entrada bonita que le ha dedicado Pablo en Facetas.

Un salu2

Luisa

Anónimo dijo...

Siempre me ha gustad este Evangelio , me veo identificada en el , por menos posesiones dejo yo al Señor.
Hay un libro , Las sonrisas de Jesus , que dice que el joven rico después de dejar a Jesús vago tristemente , tuvo que viajar y cuando regreso se entero de que Jesus habia sido crucificado, deambulando tristemente y sin rumbo ,el Señor puso en su camino al apóstol Juan´, que le miro y le sonrio, el joven rico vio en los ojos de Juan ,la mirada de nuestro Señor, entonces vendió todo lo que tenía y lo siguio para siempre.
Yo espero que me ocurra lo mismo, que vea en el rostro de los que me rodean , la mirada del Señor, y sea capaz de dejarlo todo y seguirle.Cuento con vuestras oraciones.
Inma