sábado, 24 de septiembre de 2011

La primera clase


Como tal vez sabéis, trabajo en un colegio en el que sólo hay alumnos de primero y segundo de bachillerato; en total, unos quinientos chicos y chicas de 16 o 17 años, o sea en plena edad del pavo. En España, desde hace algún tiempo, el bachillerato es sólo una antesala de la universidad.
 Los alumnos proceden de colegios diferentes y, durante el mes de septiembre, los de primero lucen unas caras de asombro, curiosidad y despiste que los hace más vulnerables. Quizá por eso los capellanes solemos visitar las aulas de los recién llegados para explicar qué pintamos los curas aquí y qué actividades organiza la capellanía. 
Me gusta dar esa primera clase.  Hoy, por ejemplo, he ido a 1º A con un montón de impresos en la mano izquierda y un bate de béisbol en la derecha. Los impresos sirven para que los que quieran participar en la Catequesis de la Confirmación escriban sus datos personales; el bate de béisbol en cambio… 
―¿Para qué es eso? ―pregunta una chica con cara de susto―. 
La miro con la mayor seriedad de que soy capaz y explico a todos que, según un reciente estudio de la Unesco, el 76,4 % de los bates de béisbol que hay en la Unión Europea se utilizan…, para jugar al béisbol. Por tanto nadie debe alarmarse: lo más probable es que yo lo emplee con ese fin. Solo en un 23,6 % de los casos, se usa con otros propósitos. 
La niña, que aún no las tiene todas consigo, me pregunta por esos otros propósitos. 
―Es evidente; el bate sirve también para abrir vuestras mentes, con sus correspondientes cráneos, al conocimiento de la verdad y el bien.
A estas alturas, toda la clase, salvo mi interlocutora, que me mira con desconfianza, ha comprendido que no hablo muy en serio.
El resto de la hora ha transcurrido por cauces más convencionales; pero nos lo hemos pasado la mar de bien. Y, gracias a la JMJ, el número de los que se han apuntado a la catequesis es mucho más elevado que otros años.  

7 comentarios:

Vila dijo...

jajaja, usted no cambia... menudo susto le ha dado a la chiquilla.

Ya se ve la utilidad del regalo de Reyes último. jejeje !!Al fin lo ha estrenado!!.

Rezaremos por esos muchachos o mejor dicho "paveros".

Acuérdese hoy también de nosotros, porfa, es el Bautizo de mi sobrina (por parte de su amigo) y va a ser un día agridulce. Intentaremos poner alegría. Desde el Cielo mi suegro seguro que nos sonreirá.

Cordelia dijo...

Pobre chavala... No sea gamberro, hombre.
¿A qué hora es la catequesis esa? ¿Me puedo apuntar?

Anónimo dijo...

Lo mejor, es que ud se lo pasa "cañón"......

Gracias! un saludo

Papathoma dijo...

Espero que te dejen, Cordelia, en nuestro cole sí que admiten a los profes recién llegados y hasta a sus novias/os que quieran confirmarse.

El "problema" es que es en horario lectivo.

Maria Papathoma dijo...

Hola ,soy Maria
¿La chica pensaba que le iba a dar
con el bate de beisbol?
Yo no querria que me diese en la
cabeza .

Relicary dijo...

Jejejeje, si encima llega a añadir que las estadísticas "sirven para engañar a la gente", como decía un cínico profesor mío, la chica habría salido espantada.


Tendría que proponerles jugar un partido de béisbol después de las catequesis, así tendrían el famoso "mens sana in corpore sano".

Bromas aparte, un bate de béisbol abre cabezas pero una buena disposición abre las mentes. Me quedo con la segundas ;)

Cordelia dijo...

Releyendo, me fijo en: "la miro, con la mayor seriedad de que soy capaz...". ¡La pobre niña! No me extraña que creyera que le iba a abrir el cráneo a batazos.