sábado, 3 de enero de 2009

Soledad


Ayer alguien llamado “P” me dejaba este comentario en el blog:

Si un hombre es sociable por naturaleza... ¿es antinatural desear estar solo?. A veces buscamos la soledad para estar más a gusto, incluso en el evangelio pone que Jesús la buscaba en ocasiones, ¿no? Si me puede contestar, gracias por su respuesta.”

Respondo con mucho gusto:

Sí, es cierto. La soledad es antinatural; es peor que la muerte. Quizá el infierno sea eso: el horror perenne de estar siempre solo, sin amor, odiando y odiándose.

Entonces, ¿por qué buscamos la soledad? ¿Por qué reclamamos a veces un poco de silencio? ¿Por qué lo buscaba Jesús? ¿No será que, en realidad, necesitamos una compañía diferente, más honda, que llene por completo el corazón y lo sosiegue?

“Converso con el hombre que va siempre conmigo”, escribió Antonio Machado. Pero tampoco eso basta: Jesús se encontraba a solas con su Padre del Cielo, en la eterna compañía de la Trinidad. Y nosotros, tal vez sin ser conscientes del todo, reclamamos esa compañía que nunca traiciona. Es verdad que podemos encontrar a Dios en medio del ajetreo del trabajo y del ir y venir de las gentes, pero a veces uno debe mirar hacia adentro y crear un espacio interior de silencio para que Dios entre y nos acompañe siempre.

Querido “P”, yo también quiero hacerte una pregunta:

¿Por qué hay gente que huye de la soledad y del silencio? ¿Por qué necesitan llenarse los oídos de ruidos, de voces, de música estridente a todas horas? ¿Por qué tienen miedo a la oscuridad?

Ahora me viene el recuerdo de aquel grito de Juan Pablo II en 1978: “¡No tengáis miedo. Abrid de par en par las puertas a Cristo!”

El silencio —la soledad— es el portero que abre esa puerta.



10 comentarios:

Rolig dijo...

Gracias.
P

Luis y Mª Jesús dijo...

OK

Anónimo dijo...

Silencio vale !!! soledad, no, nunca, es antinatural y además creo que imposible; aunque nosotros queramos Él no nos deja -menos mal!!!- Tampoco puedo ser ingenua... algunos se empeñan en echarlo de sus vidas... y así les va...por dentro, pero aún así Él seguirá tirándonos los tejos... hasta lograr la conquista.
El otro día alguien preguntaba en casa si había un ipod que pudiera usar para un trayecto en tren y se me ocurrió sugerir que yo tenía un libro ideal para hacer un rato de oración...
Carcajada monumental y generalizada... hay mamá siempre con las mismas cosas!!!!....al final yo también me reí...

Enrique Monasterio dijo...

Anónima: a pesar de los signos de admiración que casi me dan calambre el los oídos, creo que decimos exactamente lo mismo.

Pierre Nodoyuna dijo...

Y yo que soy de Madrid, la soledad de la puerta del Sol, o de la Castallena es la que más me gusta. Donde te puedes escapar y saber que no vas a conocer a nadie.... La misma sensación de soledad al pasear por las calles de NYC. Y disfrutar de la flora y la fauna que es inmensurable.
Sin embargo salir de la soledad significa irse a casa, pequeña,poca gente dentro, pero selecta... sin ruidos de coches ni rascacielos que oculten el sol... muy curioso.

Inés dijo...

A mi me gusta la soledad cada vez más.
Un paseo en soledad,escuchar una canción en soledad,repasar el día en soledad...
Claro que siempre es deseada, la mala, la que no se busca y viene sola, esa no tiene a Dios detrás.

JorgePé dijo...

Hola D. Enrique, soy un asíduo lector de su blog. Felicidades, y un apunte (no a usted, claro):

Creo que se puede hablar de "soledad" en tres sentidos: 1) el no querido y estricto: como vd. dice, el infierno debe ser algo así, solo que quien lo sufre se lo ha ganado. 2) el buscado de forma egoísta, para estar con uno mismo y regodearse en el yo-mimmo-commigo, sin tener que "soportar" a los demás; y 3) la soledad que no es soledad, sino intimidad en compañía de Dios. Quien busca el silencio y el "apartarse" del mundo para escuchar a Dios no está solo, sino mejor y más acompañado que nadie.

Un saludo y gracias por su blog.

Anónimo dijo...

Nada más lejos en mi animo, que provocarle calambres en los oídos, perdón - aquí hubiera puesto varios de esos signos-... y por supuesto que hablamos de lo mismo; Ud en su ámbito con fundamento y muy bien dichas las cosas...yo... como puedo... y aunque se rían... ¿ Será que también abuso de signos al hablar?...

alonso_gilka_89 dijo...

JorgePé, yo creo que D. Enrique se refiere al segundo que tu dices como el infierno, no como el primero...Por que es precisamente voluntaria, y agónica. Como Gollum

riCh dijo...

Siempre siento que mis comentarios son los más superficiales, debe ser que soy el lector con "menos luces"; solo puedo decir: ¡Ay que bien!

Muchas gracias por su blog, me ayuda a buscar màs seguido la "soledá".

aDios!