jueves, 21 de abril de 2011

Desde la Cruz (VII)


Consumatum est! 

Llevo más de quince años sirviendo al César con las armas, y muy pronto me llegará la hora del retiro. He combatido cientos de batallas en la Galia, en África, en las tierras frías del Norte y en Oriente. Mi cuerpo está lleno de cicatrices, y sé que ya no tengo el vigor ni el coraje de mi juventud. Durante este tiempo he oído gritar en todas las lenguas y todos los acentos. Gritos de horror y de muerte; gritos de angustia y soledad; gritos de súplica, de rabia, de odio… También gritos de triunfo. Yo mismo he alzado la voz muchas veces con orgullo al terminar una campaña:
Consumatum est! ¡Misión cumplida!
Esta tarde he vuelto a oír ese grito en labios del Nazareno. Estaba a punto de morir. Derrotado en su cruz, solo y abandonado por todos. No entiendo cómo ha podido salir una voz tan poderosa y profunda de un pecho consumido y sin aliento.
Los soldados de la guardia nos hemos puesto en pie. No necesitábamos conocer la lengua de los judíos para entender el sentido de aquel grito: no era el gemido de un agonizante ni el lamento de un reo; era el rugido del león que ha capturado su presa; el del luchador que ha derribado a su enemigo después de una dura pelea.
Entre un millar de voces sé distinguir con toda nitidez el grito jubiloso de la victoria.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Sólo la Vida puede decir (gritar) con tal autoridad que ese soldado reconoció en ese grito a Dios.
Yo imagino en ese momento a la Virgen voltear hacia él, sonreírle y decirle una palabra que para ese soldado sonó como la más imperativa de las órdenes: ven.
Tengo para mí que ese soldado fue uno de los primeros cristianos. Uno de los primeros que adoró la Humanidad Santísima y uno de los primeros que trató de tú, como hijo, a Santa María.

Papathoma dijo...

Casi se me saltan las lagrimas.

Cada uno de los comentarios a las 7palabras me ha traspasado el alma... pero en especial este grito atronador, la Victoria de Cristo sobre el Mal.

Acabo de entender por que entonces temblo la tierra.

Anónimo dijo...

Gracias

Pollo con almendras dijo...

Tremendo... ya extrañaba leer al Cristo Resucitado en su globo, don.

Vila dijo...

Sigo mirando al Domingo de Resurrección con alegría, es lo que da sentido a todo.

GAZTELU dijo...

GRACIAS

GAZTELU dijo...

GRACIAS