domingo, 24 de abril de 2011

Primavera

Ya está aquí. En el jardín de Valdelafuente hay tres parejas de ruiseñores, que cantan y cantan.,. Y Dani me envía esta foto de dos abubillas que juegan en el cielo

8 comentarios:

Cordelia dijo...

Cada uno a su nivel; ayer se posaron en mi pérgola dos golondrinas. Esta madrugada, al volver de la vigilia, cantaban nosequé pájaros, al menos tres... Creo que se estaban contando la buena nueva. Hace media hora que ha cantado mi canario flauta matutino: se acabó el bibe y la noche.
Espero que el curso de retiro le haya resultado provechoso, don Henry. Creo que hemos rezado todos por ello, en mi caso al menos por puro egoísmo. Ahora que he encontrado el globo, necesito que siga subiendo muy alto.

Mayte dijo...

¡¡ALELUYA!!

QUE EL ESPÍRITU SANTO OS LLENE Y OS HAGA SENTIR QUE CRISTO VIVE Y ES TU SEÑOR Y ÉL HA RESUCITADO PARA RESUCITARTE A TI Y DARTE VIDA Y VIDA EN ABUNDANCIA.

HOY TODOS SOMOS RECIÉN NACIDOS. EL SEÑOR HA ROTO EL PODER DE LA MUERTE Y DE TODAS LAS MUERTES EN NOSOTROS.
SUYA ES LA VICTORIA

¡¡FELIZ RENACIMIENTO EN CRISTO!!

Anónimo dijo...

El termino del Valdelafuente lo conozco, y se que hay muchos jilgeros
Cantando las incoscientemente las alabanzas del Señor, que esto nos anime a nosotros para que consciente mente, sabiendonos Salvados cantemos
alegremente ¡ Aleluya! !Aleluya¡ Jesús ha Resucitado. Gloria a Dios
Feliz Pascua. Elpidio

Papathoma dijo...

Ya ve...hasta las abubillas inspiran a los globeros alabanzas por el día de hoy.
Feliz Pascua de Resurrección!

Vila dijo...

Algo así me esperaba yo, pues cantado..., cantado estaba (lo había dejado clarísimo); así que nos ponga unos lindos pajaritos está muy en línea con la situación.

Una fotico muy bonita, sí señor.

Le deseo, a usted y a todos los globeros, una Feliz Pascua de Resurrección!!.

Anónimo dijo...

Felices pascuas, blogueros.
Felices pascuas, capitán

Anónimo dijo...

Muchas gracias por todos estos dias han sido muy provechosos os deseo a todos una felia pascua de resurción

Gonzalo dijo...

Cuando nos instalamos en mi casa, disfrutaba mucho viendo una o dos abubillas paseando y picoteando por mi jardín.

Con el tiempo las visitas fueron cada vez más raras. Y cuando desapareció el olivar que arrancaba junto a mi tapia para convertirse en otra urbanización, salvo un día en el que debieron volver a por algo olvidado, no las he vuelto a ver.

Ahora me conformo como Cordelia, con los vuelos rasantes de las golondrinas.

¡Feliz Pascua!