sábado, 25 de mayo de 2013

La boina y el gigante de Santa Catalina

Los lugareños de las Islas saben muy bien que en el norte suele haber "boina" con mucha frecuencia. Los vientos alisios, además de refrescar al conjunto del archipiélago, arrastran unas nubes bajas que apenas descargan lluvia, pero se quedan prendidas en las montañas y ocultan el sol a los que viven por esas zonas.
Airaga está al Norte y, por tanto, suele amanecer con boina, una boina amable que modera las temperaturas mínimas de la noche y que, por lo general, dura poco. Al mediodía el sol ya golpea con fuerza. 
Ayer las chicas tuvieron excursión. Unas se fueron al Norte y otras al Sur. Yo decidí dar un paseo por Las Palmas para charlar con los paisanos. Antes de salir dediqué una hora al estudio; me instalé en el patio y pude comprobar que la boina ya se había ido. Lo comprobó sobre todo mi esplendorosa calva, que ha pasado la noche encendida en rojo. Ya en Las Palmas, vestido de turista búlgaro, di un paseo por el puerto y terminé sentado en un banco del Parque Santa Catalina.
Esta vez no fue cosa del uniforme, sino del periódico que desplegué para echarle una ojeada. Se me acercó un gigantón negro de unos veintitantos años  que parecía recién llegado de la NBA y con voz autoritaria y acento canario, me dijo:
―Ese periódico es del bar. Tienes que devolverlo o leerlo dentro.
Como se trataba de un error, se lo dije:
―Lo siento, amigo. El periódico es mío; lo traigo desde Trapiche.
El gigante no parecía tener buen carácter:
―Se está usted buscando un lío. No me haga llamar a los guardias.
No estaba yo muy dispuesto a reñir por un periódico. Así que se lo entregué sin chistar. Pero el gigante seguía enfadado.
―No. Así no. Llévelo usted y lo deja donde lo encontró.
Me puse en pie y, escoltado por mi denunciante, llegué a la puerta del bar donde nunca había estado. En ese momento una señora salía del baño con un periódico en la mano y lo depositó en la barra.
Miré a mi gigante como diciendo “¿lo ves…?”
Terminamos los dos sentados en la terraza ante una cerveza “Tropical” que, por supuesto, pagó el.
Y sí… También hablamos de religión, del Papa Francisco, de Guinea Ecuatorial, del “animismo”y el Islam… Pero este capítulo no debe ser transcrito.
 
 
 

8 comentarios:

yomisma dijo...

Este es nuestro donen, que sabe como hacer amigos.

Cordelia dijo...

Siempre le pasan unas cosas curiosísimas, aunque esté pacíficamente sentado leyendo el periódico. La curiosidad me consume: ¿cómo se viste un turista búlgaro?

Antuán dijo...

Pues esto si que merece un comentario porque además de ceder al de la NBA acabo charlando con él, desde luego no hay quien se le resista. Adiosle

Enrique Monasterio dijo...

Lo siento, Cordelia, no sabría explicártelo sin adjuntar una foto mía y lamentablemente no hice ninguna

pacita dijo...

No tiene q ver pero ...Urdaibai:centro de observación de aves.lo ha visto alguna vez?

Todoslosnombres dijo...

¡Qué envidia! ¡Yo quiero que me pasen esas cosas!; aunque tenga que disfrazarme de turista búlgara. Y hasta estoy dispuesta a colocarme una boina...

Gracias por estas letritas desde Las Palmas.

Caminando dijo...

q caracter canarion!!!! menos mal que salio la señora del baño jaja ;)

Cristina V dijo...

Viví siete años en las Palmas. La boina, no es lo mismo que la panza de burro.?