lunes, 2 de marzo de 2009

Insultos, abrazos, sonrisas y lágrimas


No me tomaré a broma las elecciones, que son la forma más razonable de crear gobiernos y de derribarlos; pero siempre me ha inquietado ese aire de farsa que tienen las campañas y las celebraciones de los partidos.

Ayer se odiaban, se acusaban de corruptos, ladrones y estafadores. ¡Qué cosas se decían! Hoy los que perdieron felicitan "sinceramente y de corazón" a los que ganaron, y éstos aceptan el homenaje con generosidad sin límites. Ya no hay insultos, sino afecto sincero y colaboración, si se tercia. Es la gran fiesta de la democracia, dicen.

Entiendo muy bien que Kloster no quiera sumarse a esa fiesta.



8 comentarios:

Isa dijo...

Yo también entiendo a Kloster, será sincero y coherente...
Qué le vamos a hacer, así es la vida, llena de paripés...
Por cierto, ¡¡muy buena la foto que ha puesto!!

Mariazell dijo...

Tiene gracia. Y seguro que lo de la colaboracion también es un paripé, porque luego nadie colabora con nadie. Ayer todo emotividad, mañana a muerte.

Anónimo dijo...

Lo que la mayoría de la gente no sabe, es que normalmente, el gobernante y el lider de la oposición viajan juntos, en animada charla, justo antes de ponerse mutuamente a caer de un burro.
El escenario político, es eso, un escenario, en la intimidad, todos saben que hacen su trabajo y que le dan el papel de actor protagonista a quien convence más y que para el otro queda el papel de actor secundario.Hay trabajo para todos, que es de lo que se trata.
No les preocupa, está asumido, sin acritud. Y ahora unas cañitas

María Gil-Casares dijo...

Bueno, yo entiendo a Kloster, pero como alguien que imparte algo de "comunicación política" tengo que decir que la estrategia de la campaña está para:
Posicionar al partido y candidatos frente al electorado.
2.- Consolidar las posiciones electorales ganadas hasta el momento
3.- Ampliar las posiciones electorales a segmentos difíciles.
Una vez que acaba el proceso de la campaña, en el que cada uno juega su papel, no veo por qué no pueden saludarse y felicitarse.
¡No es para tanto, hombre!

Isa dijo...

Hombre, a mí me costaría eso de poner verde a uno/a y luego ser con él tan compi como el que más...
¡Ah! me apunto a las cañitas...

Anónimo dijo...

Sí que parece que la política española se parece a un gran teatro donde los políticos desempeñan sus papeles a la perfección: guiones, personajes, ropajés, decorados... ¡Y casi mejor que no se tomen en serio lo que se dicen! Pero acabada la representación todos de cañas, -a lo que también me apunto-, y añado unas tapas. ¿Quién da más?

Juanan dijo...

Ojalá aquí en Andalucía consiguiéramos desbancar a nuestro gobierno autonómico. Al final de la legislatura se cumplirán 30 años de mandato del Partido Socialista. A nuestro Chaves no le hace falta referéndum como al del otro lado del charco par ser reelegido.

Casi un tercio de la población activa andaluza trabaja para su administración. Todas sus propuestas salen adelante, y todas las de la oposición son sistemáticamente rechazadas porque tienen mayoría absoluta. Por eso no se retransmiten por Canal Sur 2 los plenos del Parlamento. Siempre hacen coincidir las elecciones autonómicas con las generales para no tener que hacer campaña, y que el voto nacional y autonómico coincidan. ¡Ojalá se hiciera como en Galicia y el País Vasco!

A demás, la gente vota ya por inercia. En Andalucía casi todo el mundo ha votado toda su vida al Partido Socialista, y con el silencio que hay en torno a la política autonómica, va a seguir así mucho tiempo. ¡Espero que para las próximas elecciones cambie algo, y los 30 no se conviertan en 34!

María Gil-Casares dijo...

Para matizar el comentario anterior, he de decir que no soy partidaria de los insultos en política. Es una actividad lo suficientemente seria a la que llevo dedicando parte de mi tiempo desde los 14 años.