miércoles, 16 de marzo de 2011

Neque semper arcum tendit Apollo (dice el búho)



Me dice K que hoy no se le ocurre nada, que tiene atrofiado el ingenio y averiado el carácter. Que se enfada con medio mundo sin razón. Que le sobresalta el timbre del teléfono y el bocinazo inesperado de un automóvil. Que ha perdido el sentido del humor y no tiene ganas de recuperarlo. Que necesita estar solo, pero no sabe para qué. Que echa de menos mil cosas que nunca ha tenido. Que está muy cansado, pero mucho, mucho. Y que le deje en paz.
Le he contestado en latín con las palabras de Horacio: “ni siquiera Apolo puede mantener siempre el arco en tensión”. Hay que relajar la musculatura del alma y destensar la cuerda; ser humilde y reconocer que hay otros más fuertes, más inteligentes, más resistentes que tú. Ellos continuarán corriendo y llegarán a la meta, mientras tú descansas.
―¿Descansar? ¿De qué?
―De la soberbia, que agota un montón; del egoísmo, de la envidia, del activismo perezoso… Quizá también del trabajo; pero no presumas, colega, que más agota el paro.
―¿Qué haremos entonces?
―Aflojaremos el ritmo. Soltaremos lastre para que el globo vuele solo, con poco esfuerzo, casi sin piloto.  

20 comentarios:

Altea dijo...

Cierto. Cuando se me ocurre quejarme porque tengo mucho trabajo, una "vocecilla" me recuerda lo neurótica que andaba yo en mis largos años (no exagero) de paro.

Altea dijo...

¿Por qué ha salido la letra tan enana?

Relicary dijo...

Creo que todos tenemos temporadas de esas. A veces una carrerita, una buena película y un par de partidas al ordenador no lo solucionan, sino que despejan la mente para poder pensar con calma y claridad, y es más fácil encontrar los motivos de la apatía.

Creo que hoy voy a cocinar algo nuevo.

Buenos días :)

Papathoma dijo...

Prepárese...hoy le van a llover consejos maternales.

No se preocupe. Seguiremos el rumbo, nos lo ha marcado bien claro. Ah!! pero no se duerma, no vaya a venir una tormenta y no sepamos qué hacer. (Si acaso una cabezadita como hacen las abuelas, que a la vez se enteran de todo).

P.D. He dicho abuelAs. Es su especialidad. Al menos, de la mía.

Anónimo dijo...

Ánimo Kloster, desde aquí te apoyamos, con lo que podemos, que es la oración, para que cuanto antes recuperes la fuerzas, el aliento, la alegría... y con Santa Humildad como dice nuestro querido D. Enrique levantes de nuevo el vuelo.
Buenos días a todos, os deseo que hoy tengais un día especialmente Maravilloso, Feliz y como debe ser Santo día.

pacita dijo...

Descansar de todo menos de su buen humor,ese humor que tanto alivia las penas y ayuda a llevar la vida mejor.Es verdad que a veces hay que hacer paarones pues uno está hastael moño de todo y de todos,vengase a cataluña a ver el mar ¡¡¡¡¡ verá como carga pilas

Cordelia dijo...

No se compare con Apolo, porque él era nada más que un dios griego; usted es DE BILBAO. Dónde va a parar...
Eso, que no pare, por favor. Necesitamos su globo para poder agarrarnos.
Acabo de hablar con el hospital. Guille está mal. Para decirlo rápido, ahora está más o menos como una plantita. Ninguna función superior. Yo ya estoy rezando porque se muera pronto.
Gracias a todos los que me habéis apoyado

Carlos García dijo...

Su texto me ha recordado un libro, de Javier Schlatter titulado "Ser felices sin ser perfectos", editado por EUNSA (col. Astrolabio) que -aunque es de un psiquiatra y quizá demasiado técnico, da muchas luces. Basta incluso con el título. Muy probablemente esté ahí el quid de la cuestión. San Josemaría, por gracia de Dios, lo entendió en 1932 y un plis-plas: me acerqué un instante al Sagrario,
(...) diciéndole: Jesús, aquí está tu borrico... Tú verás lo que haces
con tu borrico... —Y entendí (...) sin palabras: “Un borrico fue mi trono en Jerusalén”
».

DAVID DIAZ CRIADO dijo...

A veces es imprescindible hibernar como los osos porque tambien hay inviernos frios en nuestras vidas. Solamente con dejarnos en paz y darnos cariño nos vamos recuperando.
Comprendo a Kloster, y no pasa nada por estarse varios dias desconectado de las luchas del mundo como quien ha pillado un resfriado en el alma.

Autoayuda dijo...

Intento estar cerca de la belleza (hortera ¿no?): eso me da algo de reposo y del gozo que medio llena la vida y que, en el fondo, nunca dejo de buscar. Pero el mero reposo -cada vez más necesario en un mundo que no te deja ir a ritmo de paso humano y logra que te tuerzas tobillos en el intercambiador de Moncla: que me lo digan a mí- es incompatible con la vida. La vida pide diálogo (difícil: hay pocos interlocutores) y un poco de aventura.
Unir la emoción del trabajo, del esfuerzo, y del camino hacia lo nuevo con el gozo y el descanso; ser libre y estar seguro; arriesgar y ganar; aventurarse y estar en casa -tener un hogar-: el que sea capaz de realizar esa síntesis, se puede decir que, de verdad, vive.
Con todo, el protagonista cínico de Dorian Grey, me recuerda que algunos somos expertos en dar lo que más necesitamos: consejos.

Vila dijo...

Suerte que esta tarde tengo la oportunidad de hacer un parón de un par de horitas. Espero aprovecharlas, pues bien que lo necesitamos para relajar el ambiente un poquito.

Vila dijo...

Cordelia, estamos apoyando, animo y cuida de tu amiga.

Almudena dijo...

Yo nunca tengo ganas de hacer nada y casi todo me cuesta siempre un montón. Estoy segura de que esa es la gracia que me ha dado Dios para no tener más remedio que apoyarme en El. De verdad que es un suerte cuando ni se puede ni se quiere. Enhorabuena a Kloster por este momento chungo

Anónimo dijo...

Kloster me recuerda a una persona que conozco. De vez en cuando me llama, despotrica de unas cuantas cosas rotunda y categóricamente (valga la redundancia) - plemanente consciente de que, si no leyera entre líneas, me podría ofender- hasta qele digo que rezaré por él se queda tan contento!!.

Bueno, digalé a Kloster que rezaré por él mucho para que descanse un montón!

Antuán dijo...

Ni siquiera Apolo es capaz de mantener en tensión el arco. Pues le envidio. Desearía poder soltar un poco de lastre y aligerar el fardo. ¿descansar? ya quisiera, si tengo mis ratos y mi desorden, duermo de dia y velo de noche. tengo el sueño invertido dice el especialista. pero me tratan bien, me comprenden ¡que más puedo pedir! Adiosle

Anónimo dijo...

Me apunto. Gracias AC

Bernardo dijo...

"Hay que relajar la musculatura del alma y destensar la cuerda"

Me ha recordado una cita atribuída a Pedro J. Ramírez (director del diario español de gran tirada "El Mundo del Siglo XXI" para los lectores no españoles o viajeros del tiempo).

"La flecha que tensa el arco, tiene que partir".

Está claro que Pedro J. Rámírez se refería a las exclusivas periodísticas. Se tienen que publicar.

Pero yo creo que Pedro J. citaba incorrectamente a Ferrán Lobo cuando decía "Cuando el arco se tensa, la flecha tiene que partir".

Por lo visto hay mucha gente que cree en la predestinación: no se le pasa por la cabeza que el arco se pueda tensar y destensar. Piensan que la flecha está predestinada.

Anónimo dijo...

Almudena...¡cómo me consuelas!...

Lucía

Anónimo dijo...

Cordelia no te conozco pero rezare esta noche por guille y no bajes los brazos nunca .
Mariana

Juanan dijo...

Si me permite la interpretación, creo que también podemos verlo como una crítica muy válida a cómo hacemos Iglesia hoy en día. No se puede hacer del entusiasmo juvenil la norma. Quizás nos estemos acostumbrando demasiado a las misas multitudinarias, a las beatificaciones, al jubileo perenne... y más aún este año en que vamos a acoger a jóvenes de todo el mundo en Madrid para la JMJ. La realidad del cristiano es mucho más sencilla que todo eso. Volviendo al arco de Apolo, el momento de tensar el arco está muy bien, pero antes hay que otear a la presa en silencio, estudiar los vientos, contemplar al animal, y tras la caza invertir horas en curtir el cuero, dejar macerar la carne...

La caza también es, al fin y al cabo, un trabajo continuo como el del burro de noria.