viernes, 24 de agosto de 2012

Memoria de un día cualquiera


Piedras y rosas en la memoria
23 de agosto. Un día corriente, ¿verdad? Sin embargo mi agenda se empeña en recordarme todos los aniversarios, y siempre hay algunos que había olvidado. Son acontecimientos alegres, pero tan de familia o tan personales que ni siquiera deben aparecer aquí. A mí en cambio me sirven para dar gracias a Dios.
Estos días he oído hablar mucho de "la memoria". La memoria de las víctimas de un accidente, la memoria de los atentados, la memoria de la guerra y de las represalias... Y uno empieza a sospechar que, para algunos, la apelación a la memoria es sólo una forma de alimentar el odio.
Entendedme: yo sé que el olvido por sí solo no resuelve nada, pero nos vendría bien un poco de amnesia. O mejor aún: unamos a cada recuerdo amargo otro feliz. Los ha habido, y muchos. No todo es trágico ni siquiera en las tragedias. Fomentemos la memoria del bien. Recordemos los favores recibidos incluso de aquellos que luego nos ofendieron. Y, si somos cristianos, tratemos de descubrir ese “algo divino” que siempre se esconde en cada acontecimiento.
Así, sólo así, estaremos en condiciones de comenzar a aprender a perdonar.

*   *   *
Un consejo para terminar: apuntad en la agenda electrónica el mejor recuerdo de cada día. “Hoy, 23 de agosto de 2012, me comí un helado a las 10 de la noche en el jardín de Molinoviejo en compañía de...”
El  año próximo la agenda me recordará el primer aniversario. Y volveré a dar gracias a Dios, quizá con otro helado.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Me parece una idea estupenda.
Comienzo apuntando:
"Apuntar el mejor recuerdo del día; Recibí este agradable consejo de un sacerdote, amigo de las aves, que nos hacía volar todos los días, con pensamientos libres. Recordar encomendar a D. EM."
Gracias D.Enrique.
MC

Papathoma dijo...

Hasta en el día más negro y el recuerdo más doloroso hay TANTAS cosas buenas que agradecer...

A algunos nos falta esa visión "automática" de lo positivo pero no hay problema: se arregla con el entrenamiento adecuado o bien pidiéndole al Espíritu Santo que nos lo conceda. (El segundo camino es más corto)

O.P.

yomisma dijo...

No creo que necesite anotación para recordar el 23 de Agosto de 1982. Hasta yo me acuerdo...

Enrique Monasterio dijo...

Me alegro mucho de que lo recuerdes, yomisma; pero ahora se lanzarán sobre ti algunas amigas bien conocidas para tratar de descubrir qué misterioso suceso ocurrió en aquella fecha

Alguien dijo...

Para que lo sepáis los que como yo, ignorantes, nos hemos quedado pensativos al ver el comentario de yomisma: "El Papa hizo pública su decisión de erigir el Opus Dei en Prelatura personal el 23 de agosto de 1982, aniversario de la especial luz divina recibida por el Fundador once años antes."
Yo creo que me olvidaría del aniversario antes de apuntarlo, de apuntarlo, de dónde lo he apuntao...
Creo que en el caso de mi avergonzante memoria, es mejor que viva el presente, y de lo que me acuerde, me acordé.
Puede que D Enrique no esté de acuerdo, pero, lo siento!!
Un abrazo a D Enrique y a todos los blogueros

Anónimo dijo...

Las cosas pequñas aveces no se dan valor: pero allí esta Dios
M. Vazquez

Mercedes dijo...

¡Qué buena idea don Enrique! A ver si aprendo a ver mejor las cosas buenas.
Creo que el de hoy va a ser que viene mi hijo mayor a pasar unos días.

Antuán dijo...

Yo sin embargo recordaré las veces que voy a ver a Teo y me saca su cocacola lait porque es diabetica y sus rodajitas de chorizo con un pan crujiente. riquisimo. Gracias Teo. Adiosle que antes se me olvido ponerlo y Pablo siempre se despide asi.

yomisma dijo...

En aquel entonces no entiendí muy bien todo el alboroto que se monto con la noticia. Mi padre me llevo de casa en casa y de vecino en vecino para que se lo dijera a unos y otros... A lo mejor pensaba que si una chavala de 15 años lo anunciaba seria mas creíble. Ahor comprendo su gran alegría: la mayoría llevaba michos años, muchos, rezando diariamente por "la intención especial", y ese día de Santa Rosa de Lima, después de
La Coronación, vino la alegría. Supongo que donen también llevaba sus años rezando por aquella intención especial.

Andrés Infante Llanos dijo...

Muy buena.Ruegue para que yo tenga el mismo gusto por vivir que usted.
Un abrazo desde Sudamérica.

la del coro dijo...

D.Enrique, hoy dia 29 he colgado en mi Facebook: "quizás todos los días no sean buenos, pero hay algo bueno en todos los días" . Hoy he cenado con una joven maravillosa, que me recordó que leyera su blog!