miércoles, 15 de agosto de 2012

Y se durmió la Reina.




 La ilustración es de Hortensia Núñez-Ladeveze
Estaba sentada junto a la ventana que da al lago. Allí cosía todas las tardes en silencio. Siempre decía que sus ojos estaban cansados y necesitaban de la luz que se refleja en las aguas plateadas del Mar de Tiberiades.
Tenía en la mano una prenda de lana blanca y unas largas agujas de punto. Le habría gustado tanto acabar aquella chaquetita. Era un regalo  para el niño de Raquel, que acababa de nacer. Pero, casi sin percatarse de lo que ocurría, se le fueron cerrando los ojos. Es cierto; yo se los cerré acariciando sus párpados con mis dedos de ángel. Dios me había concedió el honor de preparar a María para su tránsito al Cielo.
A los pocos segundos entró Juan en la habitación y la besó en la frente como todas las tardes:
―¿Te encuentras bien, madre?
La Señora no contestó, pero su respiración acompasada y la sonrisa serena de sus labios tranquilizaron a Juan. El apóstol la tomó en brazos sin ningún esfuerzo, como a una niña chica, y la depositó en su lecho con la mayor delicadeza.
Los ángeles comenzamos la tarea que se nos había encomendado: Rafael expandió por la estancia un aroma de rosas. Miguel llamó a los Serafines del Cielo para que entonaran el canto que habían ensayado para la coronación de María, y yo, que he sido siempre su Arcángel Custodio, toqué de nuevo su rostro: sus párpados, sus labios, sus pómulos..., y devolví a mi Reina la tersura de su piel de niña.
Fueron llegando los apóstoles uno a uno. Ellos fueron testigos de todo: del nuevo vestido azul, bordado en oro, que llegó del Cielo y envolvió el cuerpo de la Niña; de la música que parecía brotar de cada uno de los objetos que utilizó durante su vida en la tierra…, y de aquel insólito rebuzno en medio de una fiesta tan grande.
―¿Qué ha sido eso? ―pregunté alarmado―.
Es el borrico de Belén. No hay forma de controlarlo ―me explicó Zabulón que pasaba por allí―.
Mi Reina ya había partido de este mundo, y yo fui a preguntar a Yahvé si me permitiría seguir siendo  su Custodio en el Cielo.

22 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchas gracias por su entrada de hoy, nunca me había imaginado como habría sido la Asunción de la Virgen, me da mucha envidia su imaginación, igual es que tengo que pasar mas rato delante del sagrario y de una imagen de la Virgen. que la Virgen le conceda hoy alguna alegría.

Anónimo dijo...

Infinita delicadeza y el rebuzno,....así es: yo me identifico en gran parte con ese bicho.

gracias!

Anónimo dijo...

¡Qué bonito! Me emociona cómo ha descrito el último día de la Virgen en la tierra. Nunca me lo había imaginado así.

Anónimo dijo...

Gracias! EM

bea dijo...

Que enchufe tiene Don Enrique!!! Como le cuenta con tanto detalle el angel de la guarda de la Virgen lo que pasó!!! Gracias por tener an uenos contactos, y por compartirlos ;) !!!!
Feliz día de la Virgen de agosto!!!

Antuán dijo...

Lo siento hoy estoy muy sensible, soy asi, que le voy a hacer. y me acuerdo que casi hace un mes aparte de esta Reina y Señora Nuestra me acuerdo de la mia como tambien le cerré los ojos asi con una caricia rezandole algo al oido y pidiendole: no te vayas o sea lo que Dios quiera que ya esta bien porque Él sabe más. Adiosle

Vila dijo...

Esto me ayuda a rezar, gracias mil. Me ha gustado mucho imaginármelo de esta manera tan hermosa.

Gracias por estar ahí, también en agosto...

yomisma dijo...

Antuan, ves? tu has sido el angel al lado de tu madre. Y ella desde el cielo te seguirá cuidando.

Anónimo dijo...

San José María de Balaguer se indentificaba con el burrito, ¿a ver sino era él?
M. Vázquez

Anónimo dijo...

Muchas gracias por la historia, es preciosa.

Antuán dijo...

Gracias yomisma y a todos los que me habeis apoyado en este mes, es bueno tener amigos cuantos más mejor. Adiosle

Anónimo dijo...

MOLA

Mercedes dijo...

¡Qué bonito, qué bonito, qué bonito! Muchísimas gracias.

Marita dijo...

Me ha encantado esta entrada.
Hoy ademas del día tan bonito que es, es el aniversario de la marcha al cielo de mi madre. Se fue al amanecer de un día como hoy hace ya varios años.
Su confesor habitual dijo que había esperado a la Virgen para irse de su mano al cielo.
Hoy a mi, y a los míos, nos miran además con otros ojos desde arriba.
Mamá, gracias,...por todo.

Miriam dijo...

Gracias, yo tb rezo con esta entrada

Y al leer los comentarios, me siento más hermana y más cerca de los comentaristas, todos hijos de la Madre

Gracias por todo

Anónimo dijo...

Precioso

Cordelia dijo...

Bonito, muy bonito... Como siempre. Eso de tener tan buenos contactos es genial.
Firmado, la del rebuzno intempestivo de hoy.
Un beso para Marita y las suyas

Alguien dijo...

Escribo hoy, aunque fuera ayer, me ha encantadoooooooooo!!!!!!!!!!!!!
Me parece súper bonitooooooooooooooo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Me lo hace imaginar como si estuviera metida realmente en el EVangelio, que siempre nos cuesta un montón a las personas sin fantasía.
Recordarlo, ya q para Dios no hay tiempo (afortunadamente, porque mi memoria...;)). Ayer fue el 26avo aniversario de sacerdocio de un sacerdote amigo mío, rezaréis por él y por sus intenciones??
Un abrazo, y siga escribiendo así, D Enrique!!
Mariola

Lucía dijo...

Yo también, aunque sea un día más tarde, quiero expresar mi agradecimiento por una descripción tan preciosa...Como muchos, no me la había imaginado nunca así, y verdaderamente me ha encantado!!:)Gracias

Adaldrida dijo...

Tan bonito, tan delicado, tan que ayuda a rezar. Gracias.

Andrés Infante Llanos dijo...


Amén.

Chabela dijo...

Don enrique gracias! Siempre nos ayuda a rezar. Atrevase mas veces! A poner mas trozos de su oracion en el blog! Por favor!!!!