miércoles, 13 de octubre de 2010

Blood Money

Se habla de Blood money, una película documental sobre el aborto que nuestras autoridades consideran no recomendable para menores de 18 años.  Con dos años menos, las niñas podrán abortar sin permiso de sus padres; pero, según parece, es preferible que no sepan lo que hacen.
Ante semejante alarde de hipocresía uno tiene derecho a preguntarse si los políticos que fomentan la masacre no estarán también implicados directamente en  este sucio negocio de muerte.



Juan Orellana ha publicado este artículo en paginadigital.es

Este documental de David K. Kyle es una aproximación "técnica" al tema del aborto en el contexto norteamericano, aunque con proyección internacional. Con el adjetivo "técnica" queremos decir que se trata de una lectura con vocación de objetividad desde las perspectivas biológica, jurídica, económica y médica. La doctora Alveda King -sobrina de Luther King- hace de cicerone en esta película por la que desfilan biólogos, juristas, teólogos... así como mujeres que han abortado o ex-directivos de empresas abortistas, como Planned Parenthood. El resultado es un mosaico impactante de la realidad del aborto, no de lo que se dice, se piensa o se argumenta sobre él, sino de su realidad "callejera", concreta y cotidiana. La gran virtud de este caleidoscopio es que en ningún momento cae en el sensacionalismo, en lo macabro o en lo demagógico: no encontraremos imágenes sanguinolentas de fetos ni otras barbaridades -que no por ocultarse dejan de existir, ciertamente-.

El film comienza con datos biológicos sobre el inicio objetivo de la vida humana en el momento de la fecundación, y nos hace ver, a partir de ese hecho científico, cómo el aborto legalmente sólo puede responder a la invención de un falso derecho que no se enraíza en la realidad, sino que sale de la nada por obra y gracia de unos jueces. Estos jueces contradicen a la propia Constitución americana, que salvaguarda el derecho a la vida, y se apoyan en la extrapolación de la sentencia del caso Roe vs. Wade (1973) para inventarse una doctrina jurídica que da la espalda a la realidad.

El documental da un paso más y nos informa de quiénes son los más afectados por esa legislación fraudulenta: la población afroamericana y los latinos. Los números son tan elocuentes que es imposible no ver una voluntad racista y eugenésica en los legisladores: el aborto diezma la población afroamericana y latina. Las clínicas abortistas se levantan en los barrios no blancos de las grandes ciudades, así como en los campus universitarios. Y de ahí el film nos lleva a lo más original y espeluznante de su propuesta: el negocio del aborto. Anticonceptivos deliberadamente defectuosos se ponen en el mercado para generar una ola de embarazos no deseados. El objetivo de las empresas es conseguir X abortos al día, y sus empleados hacen cualquier cosa para alcanzarlo: incluso diagnosticar embarazo donde no lo hay, para practicar una falsa intervención y cobrar. Estos relatos se combinan con los testimonios de mujeres que fueron víctimas de Planned Parenthood, y otras que fueron ejecutivas de esa empresa, y entre ambas escuchamos declaraciones estremecedoras.

El documental es muy pedagógico, y va dirigido no tanto a los convencidos como a los indiferentes que, sin mala voluntad, se han tragado el discurso oficial de que el aborto es una decisión soberana de la mujer. Este documental muestra que el discurso feminista es un epifenómeno que oculta la verdadera realidad del gran iceberg: el aborto es un crimen organizado al servicio de grandes empresas que han logrado pervertir a la mismísima ley.

En la edición española los distribuidores han añadido al final unas declaraciones de Ignacio Arsuaga, Benigno Blanco, Jesús Poveda y Alicia Latorre que a muchos les parece que rompen el tono y la unidad del film. Lo cierto es que le da un tono político que puede predisponer innecesariamente contra la película. Aunque lo que dicen, muy especialmente Benigno Blanco, es coherente con el resto de la película.

12 comentarios:

Isa dijo...

Cómo se nota que no interesa que esté en los cines... Ayer iba a ir a verla mi madre con unas amigas y ya la habían queitado. ¡Sólo ah estado en los cines 4 días! vergonzoso.

mar dijo...

Yo fui a verla en Madrid, no se si sigue todavia, pero me parecio muy interesante y muy dura.
Un saludo.

Enrique G.-Simancas dijo...

¿Dónde se puede ver o comprar este documental?

Vila dijo...

D.Enrique ¿Qué ha sido de Raquel y su embarazo? Cómo lo lleva?. Creo recordar que era una niña.

Anónimo dijo...

Si en todo hombre hay una "huella" de Dios ¿Dónde está en esta gente? Yo no consigo verla; lo siento... Algún día se darán cuenta del daño tan grande que hacen? De qué está hecho su corazón? Muchas preguntas y pocas respuestas.... Confiar y reforzar la esperanza con mucha Oración. AC

Anónimo dijo...

Creo que todos, la sociedad en general tenemos una cuota muy importante de responsabilidad en este tema, el aborto bajo mi punto de vista no puede ser ni generalizado ni tampoco criminalizado en todos sus casos, porque olvidamos muchas veces el trauma q supone para una madre este trago. Cuando hablo de responsabilidad hablo de que la realidad no es lo que nos gustaría que fuera, sino lo que es, y batallar detras de unos escudos ideológicos sean los que sean no ayudan. Pienso que sólo desde la EDUCACIÓN, así en mayúsculas y aquí hace falta una unificación de criterios importante y dar el brazo a torcer unso y otros, puede evitarse que alguien tenga que verse forzado a esta decisión. Pienso Don enrique que hace falta un análisis profundo de lo que pasa realmente a día de hoy (a las relaciones entre jóvenes me refiero) y a partir de ahí actuar, educando responsablemente no desde lo que nos gustaría que fuera. Un saludo y gracias por la oportunidad de abrir su blog a todos.

Enrique Monasterio dijo...

Vila: sé que nació "Coral", pero hace tiempo que no la veo. No sé nada de ella. Investigaré

Miriam dijo...

¿El fondo todo azul? ¿simplemente azul? ¿Sólo azul?

filosofo dijo...

D. Enrique,

El negocio que llevan entre manos nuestros gobernantes es desposeer a la sociedad de cualquier rastro de cristianismo, especialmente católico. Se trataría de romper la tradición buscando la desnudez de los hombres para ellos poderlos "vestir" a su imagen y semejanza.
Pura ingeniería social. Nada más y NADA MENOS. El problema es que estoy ya se ha hecho en otros países y conocemos los resultados. Quizá ahora cambian las formas, la tecnología, el buen rollito, pero la idea de fondo es la misma.

Saludos

filosofo dijo...

D. Enrique,

El negocio que llevan entre manos nuestros gobernantes es desposeer a la sociedad de cualquier rastro de cristianismo, especialmente católico. Se trataría de romper la tradición buscando la desnudez de los hombres para ellos poderlos "vestir" a su imagen y semejanza.
Pura ingeniería social. Nada más y NADA MENOS. El problema es que estoy ya se ha hecho en otros países y conocemos los resultados. Quizá ahora cambian las formas, la tecnología, el buen rollito, pero la idea de fondo es la misma.

Saludos

GAZTELU dijo...

No he visto el documental pero pensaba ir a verlo el finde con mis hijas mayores.
Me quedo perpleja con lo que cuenta ISA.
El artículo sin ver la peli no me parece que deba ser objeto de mi crítica pero si suscribo la parte final en la que intervienen esas personas; creo que no viene a cuento conozco a las tres, he acudido a muchas de sus conferencias y cunetan con todo mi apoyo porque defienden mis ideas al 100%, pero no seamos más papistas que el papa.

Me da rabia porque este final traerá cola.....y nos llamarán de todo como siempre.
A mi es indiferente pero no me gustaría que se malograra la finalidad de este documental y por favor si podemos, llevemos a nuestra juventud a verlo!!!

GRACIAS

Anónimo dijo...

Belén (Sevilla)

filósofo, es que el cristianismo no es ningún tipo de particularidad inherente a la sociedad, sino una opción personal, el gobierno no tendría ni que desposeer a la sociedad de ninguna creencia ni que imponer alguna otra. Como cristiana me siento molesta con algunas decisiones, pero debido a mi trabajo y a haber salido de un ámbito familiar y cercano bastante homogéneo en este sentido, me he dado cuenta de la diversidad de creencias que hoy por hoy convergen en nuestro país. Un saludo.