
María, todavía con lágrimas, me dice que me equivoqué ayer; que no tiene 17 años, sino 16.
-Mañana cumplo 17 -añade-. Y Álvaro iba a hacerme un regalazo...
Dentro de unos minutos celebraremos una Misa por su eterno descanso. Es el regalazo que haremos todos al novio de María.
5 comentarios:
No puede haber mejor regalo…
Tanto dolor y sufrimiento de los inocentes ha de tener sentido. Si habla con María transmítale, como usted sabe, la cercanía, el cariño y la la oración de mucha gente que sentimos "compasión", que padecemos con ella. Y esas lágrimas auténticas, nacidas del dolor y del amor,... que pronto den lugar a una primavera en su vida.
me apunto al regalo.....luis
Coincido, no puedo haber mejor regalo. Fuerte historia.
¡Es tan injusto lo que le ocurrió a Alvaro! Y todo el innecesario sufrimiento que ha provocado alrededor esta injusticia...
En fin... sólo nos queda rezar.
Publicar un comentario