viernes, 21 de noviembre de 2008

El sabor de la Gracia


Leo a Papini:

“Los sacerdotes se asoman diariamente al horror del alma humana carcomida por la culpa. Ellos saben mejor que nadie hasta dónde puede llegar la perversidad del hombre, y han de vivir, como Jesucristo, con ese peso encima”.

Se equivoca Papini. Los sacerdotes asistimos cada día al magnífico espectáculo de la Gracia que perdona, que cura las heridas, que elimina las huellas del pecado y devuelve la inocencia y la alegría. Los curas somos unos privilegiados no por haber probado el sabor de la podredumbre y la depravación, sino por ser espectadores de milagros mucho más grandes que la resurrección de los muertos.

Ya lo dijo Jesús a la samaritana: “¡si conocieras el don de Dios!”…

Hoy celebra la Iglesia la fiesta de la Presentación de la Virgen María en el Templo. Es la historia del primer sí de una Niña Inmaculada a su Padre Dios. María ya jugaba a ser la Esclava del Señor, y Dios estaba impaciente por nacer en el seno de la Llena de Gracia.



6 comentarios:

Anónimo dijo...

:) Precisa entrada que me alegra la mañana. Muchas gracias! :)

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo tambien me alegra la mañana.
Yo tambien quiero decir SI.
Encomiendenos.

Luis y Mª Jesús dijo...

a mi más..., el texto de Papini me convenció y me enterró en el suelo, lo que Vd. le contradice me ha soltado hacia arriba

Anónimo dijo...

Hoy es la fiesta de mi colegio: La Presentación. Todos los años sacabamos la estatua de la Virgen Niña al patio en procesión, cantabamos, rezabamos y lo pasabamos en grande. Gracis por recordarlo, D Enrique.

Rocío Arana dijo...

el problema es malbaratar la Gracia... caer en lo mismo cinco segundos después de la Absolución. Es esto lo que nos tira hacia abajo, y es entonces cuando tenemos que pensar en todo lo que usted dice.

Anónimo dijo...

También hay curas que buscan carcomer el alma humana con la culpa, aunque sea con buena intención, y no están lejos.