lunes, 29 de junio de 2009

San Pedro y San Pablo




Los
han llamado “las dos alas de la Iglesia”; pero yo prefiero la vieja imagen juanramoniana de las raíces y las alas.

Pedro es la raíz que mantiene anclado en tierra el árbol de la Iglesia y lo hace inmune a los huracanes y a las riadas.

Pablo es la rama que vuela cada día más alto, más lejos, y florece y da fruto en todas las estaciones.

Pedro es la cepa que, con la savia que nace de la tierra, alimenta al sarmiento, a la flor y al fruto

Pablo es el ramal donde anidan las aves más grandes y los pájaros más diminutos.

Pedro, a veces, se estremece y expulsa del árbol las hojas secas y poda las ramas muertas.

Pablo es el renuevo que florece después de cada poda.

Pedro y Pablo son dos partes del mismo árbol. Es inútil tratar de enfrentarlos: sin raíces no hay alas ni hay vuelos. Sin alas, las raíces se convierten en piedra, en fortín, y mueren.



10 comentarios:

Yuria dijo...

Qué precioso post. Y díganos, D. Enrique, ¿la inspiración viene de la pluma Waterman o es del pastor de almas?
Feliz lunes.

Anónimo dijo...

A pesar de ser dos grandes de la Iglesia. Se enfrentaron cuando, paso aquello de los circuncisos i los incircuncisos. Es un pasaje que me encanta.

"La fé es garantía de lo que se espera". San Pablo.

Y como dicen mis catequistas: lo que se espera, es la vida eterna...

paloma dijo...

Hace mucho que no escribo, aunque no dejo de leerlo Don Enrique.

Gracias por dejarme entrar a su maravilloso blog, siempre aprendo mil cosas.

Saludos!!

Isa dijo...

Nunca había leído algo así, ¡qué precioso! muy muy poético.

Anónimo dijo...

¡Qué bonito! Queridos San Pedro y San Pablo, ¡¡vaya tándem!!

GAZTELU dijo...

Yo tengo 2 pablos en mi vida(marido e hijo),estamos pasando una epoca que por mas que les podo no florecen como Dios manda.
Yo pienso que es cuestion del jardinero....encomiendeles en sus oraciones sobre todo al padre que se lo merece,el de 13 años tiene que pasar su sarampion adolescente
correspondiente...pero promete
GRACIAS

Glo dijo...

Como dice imposible separarlos porque son Iglesia, reflejan la riqueza y diversidad que vemos hoy en día en multitud de movimientos, grupos, asociaciones, ordenes, ...
Y a la vez somos Una.

Benita Pérez-Pardo dijo...

Gaztelu, nos conocemos?

Benita Pérez-Pardo dijo...

Perdona, debe ser una coicidiencia pero con un segundo Pablo más mayor. :)

Anónimo dijo...

Quiero agradecer D. Enrique, uds. -sacerdotes del Opus- son tan certeros, tan espirituales, tan evangélicos.

Me encanta su literatura, he empezado a conocer de san Jose María... ando buscando mi vocación, quizás sus filas me llamen... quién sabe..

Pero hablemos de Pedro y de Pablo, que es el tema ¿no? Creo que es uno de los pocos -de los que he leído claro- que ha expuesto con tanta claridad lo Petro-Paulino...

Yo por mi parte, feligrés de una parroquia encomendada a estos dos santos, concuerdo en su punto de vista.

Pedro es el reflejo de la autoridad, dada por Dios y no por hombres, la cual no se merece, se acepta. Pedro -como me recordaba mi párroco- es el indicado, porque es tan humano y a la vez tan apóstol.

Pablo responde -quizás como nadie- al llamado de ir y evangelizar... es reflejo de lo que Dios puede hacer, y hace diariamente: perdonar a los hombres y darles una misión.

Recordemos que fue la comunidad -Cristo- quien dio la misión a Pablo.

En fin, creo que Pedro y Pablo, nos recuerdan, como otros ya han dicho, la variedad de carismas. Pero tambien, y para mí es lo más importante: nos recuerdan que la iglesia es un cuerpo donde hay espacio para todos.... para san Pedro y para san Pablo, dos hombres diferentes, un mismo camino: Cristo.