miércoles, 3 de febrero de 2010

En la tele


No es mi primera experiencia televisiva. Ahora ya casi me he acostumbrado a los focos y a las cámaras e incluso disfruto con el espectáculo que hay detrás.

Me dijeron que me presentara a las once. Como soy hombre puntual, me planto en los estudios un cuarto de hora antes. Intereconomía tv ha crecido mucho. En una sala inmensa sembrada de ordenadores me encuentro con Ramón, entrañable amigo de muchos años, que será el director y presentador de “Alguien tenía que decirlo”, un programa cuyo título expresa perfectamente su contenido. Hay verdades evidentes que nadie dice y “alguien” debe recordar de vez en cuando para no volvernos locos del todo. Hoy, por ejemplo, hablaremos de la sexualidad, de la ideología de género, de las diferencias entre los sexos y de la moral natural.

Para la ocasión, Ramón luce camisa gris con el cuello desabrochado, corbata azul turquesa escorada a babor y tirantes perturbadores azul cielo.

—La televisión es así —me explica—. Las greñas, las barbas y los colores son imprescindibles.

—Si quieres me pongo yo también unos tirantes rojos cardenalicios.

El tercer contertulio se llama Amable y es psicólogo clínico. Me niego a hacer juegos de palabras con su nombre, pero lo cierto es que se trata de un hombre discreto, afable y con sentido común.

Mientras me maquillan, Ramón trata de explicarme de qué se trata.

—Primero yo digo esto que está aquí escrito sobre el contenido real de la famosa asignatura de “Educación para la Ciudadanía”. Luego os presento a los dos y charlamos. Habrá que interrumpir la grabación a las once y veinticinco, porque hay boletín informativo. Os invito a un café de máquina y luego seguimos. A las doce menos diez hemos terminado. Como el programa es grabado podremos permitirnos estos lujos.

A Ramón le han colocado ya un pinganillo en la oreja derecha, y a partir de ese momento resulta difícil saber si habla conmigo o con voces llegadas del más allá.

Nos sentamos frente a una mesa blanca y, tras la presentación del programa, Ramón aparece en pantalla y copa los primeros minutos. Me presenta a mí. Saludo, digo dos vulgaridades que no tenía previstas y entra en acción Amable. Tampoco él tiene mucho tiempo.

Empiezo a comprender que, si la tertulia dura 26 minutos y hay tres cortes en los que aparecerá el testimonio grabado de una madre de familia, podré darme con un canto en los dientes y en el resto del organismo si consigo colocar veinte palabras en orden. Uno tiene dificultades para sintetizar, así que lo mejor será ir pensando frases rotundas y expresivas para si surge la oportunidad.

El programa se interrumpe dos veces. Ramón dice que no va a enfadarse pero se enfada. En la segunda parada, me ofrece un bocata de mortadela.

Cuando empiezo a entrar en calor, el programa se acaba. Hasta el próximo domingo…

17 comentarios:

Anónimo dijo...

Eso hay que verlo: exigimos saber el día y la hora, en el que se "desenlata" el programa, D. Enrique.

Isa dijo...

¡Cuándo se emite! ¡lo quiero ver! si no lo dice, siempre me quedará buscarlo en youtube...Seguro que las 20 palabras que dijo estuvieron muy bien dichas.
Qué guay, lo próximo...¡hacer una peli!

Enrique Monasterio dijo...

Para verlo habrá que madrugar el próximo domingo, ya que lo ponen a las 11 y pico de la mañana.
Para los perezosos, en la web de Intereconomía tv quedará colgado el video.

Dani dijo...

Supongo que en el Globo también colocará un enlace directo al vídeo de esta entrevista, ¿no? No es por pereza, es que en casa no sintonizo Intereconomía...
Además, ya se encargan mis niñas de que estemos levantados mucho antes de esas horas.

Bernardo dijo...

¡Ja ja! ¿"Tirantes perturbadores"? Me ha encantado.

No lo veré en la tele porque el domingo a esa hora seguramente estaremos la familia en misa.

ann dijo...

¡Y los globeros que no vivimos en Espana! ¿Lo podremos ver? Quiza por internet, ¿Nos dira en donde?

Un saludo.

Verónica dijo...

Pues no me lo perderé. Entre Vd. y D. Evaristo de Vicente, van a copar los medios (y me encanta!!!). Eso sí, estos programas es lo que tienen. Hace años ponían uno en Popular TV que se llamaba "El ojo del huracán" que presentaba otro sacerdote, y en el que sí que dejaba explayarse a la gente a gusto. Pero ahora no hay ninguno así. En cualquier caso, no me lo pierdo.

Verónica dijo...

D. Enrique, hablando de estos temas, aprovecho su foro para colar una crítica. Ayer compré el diario ABC, y si estaré yo embotada o sin ojos en la cara, que no me di cuenta de que en la misma portada había un anuncio pequeño de ésos que dice "Sexo es vida", y aparecen un hombre y una mujer que, menos mal, no están haciendo nada. Se anunciaba un producto destinado a combatir determinados "problemillas" que, al parecer, acucian mucho a la gente. El caso es que mi hijo de 8 años, que no pierde ripio, me dijo: "Pues mamá, menuda tontería, mira lo que dicen aquí", señalando el anuncio en cuestión.

Cuando se lo conté luego a mi marido, me dijo: "Pues no vuelvas a comprar el periódico". Es que nos están metiendo el sexo hasta en la sopa, y los pobres chicos, cuando lleguen a adolescentes y tengan las hormonas disparadas, pues ¿qué van a hacer? Si les han estado tratando como a animalitos desde su más tierna infancia.

La queja viene porque cada vez es más difícil zafarse de esta publicidad tan agresiva, que se te mete de lleno en tu propia casa, en las marquesinas de los autobuses, en las cabinas de teléfonos, en los anuncios de la tele... ¿Qué hacer?

Perdone la perorata, pero me sirve de expiación de mi culpa de haber comprado el periódico sin cerciorarme de lo que venía en portada.

Almudena dijo...

Por si sirve de algo, apoyo sin reservas la sugerencia de Dani de colgarlo en el globo. Así ya tiene el vídeo del Lunes...

Anónimo dijo...

No me lo pierdo. A esa hora mis hijos tienen clase de tenis. MMMMMMM. A ver que invento.
Gracias por avisar
Benita (off line)
No suelo comentar pero vengo todos los días...

Isa dijo...

¡A las 11 es una hora buenísima! ahora mismo me lo voy a poner en un post-it en mi pared para que no se me olvide, que como tengo tantas cosas en la cabeza...

Juana la Loca dijo...

El problema viene de más lejos: muchos padres "pagarían" por que estos temas se los enseñen a los niños en los colegios. Se están deshaciendo de un deber muy importante y de un derecho que no tiene nadie mas. De esa manera, los hijos pierden la confianza con sus padres y acuden antes a sus amigos o amigotes para solucionar posibles problemas. Luego viene la soledad.... en fin.

Anónimo dijo...

Alguien tenia que decirlo

Presentadores: Ramón Pí
Colaboradores: Siempre personas especialistas en la materia que se trata, D. Enrique Monasterio.
Emisión: sábados
Horario: 16:30 a 17:00
http://www.intereconomia.com/programa/alguien-tenia-que-decirlo

Enrique Monasterio dijo...

Anónimo: ha cambiado el horario. Ahora el programa se emite los domingos por la mañana

Anónimo dijo...

SÍ, a las 11 horas lo hemos visto. ¡que joven está! la próxima el cura con tirantes,jeje.

Nico dijo...

Tras casi un pequeño cisma con cuatro de mis hijas que estaban viendo dibujos a esas horas, y diciéndoles que quería ver a mi amigo que iba a salir por la tele, he podido verle.
Ha estado muy bien. Y las musas le han ayudado. Difícilmente se puede hacer más en ese breve espacio televisivo.
Es otro enfoque de su entrada del 17 de octubre de 2008.
¿ Va a volver a salir en la tele?

Nico dijo...

-No estamos hechos para el placer.

-Nunca lo había oído. Alguien tenía que decirlo.

- El placer es una medalla por algo bueno que hacemos.

-Ya, pero tampoco estamos hechos para el dolor. El dolor es algo malo, Dios no lo quiere.
Entonces… ¿Para qué estamos hechos?

-¡Ah! ¡El principal precepto! Ese gran desconocido. Hay que mentalizarse cada día desde el primer momento en querer llevarlo a cabo.

-Sí, pero el placer y el dolor vienen solos. Podemos llegar a ellos simplemente dejándonos llevar. En cambio para el gran precepto es necesaria nuestra voluntad, nuestra libertad.

-Así es. Somos seres naturales con libertad, no meros animales.