sábado, 17 de abril de 2010

Rutinas

Alfonso Sanz entra al quite de mi artículo de ayer con un estupendo supermicrovídeo que viene como anillo al dedo.

Como veis, cada vez estamos más compenetrados.



video

11 comentarios:

Isa dijo...

Magnífica escena de no menos magnífica película.

Anónimo dijo...

Magnífico video al hilo de lo anterior. ¡Ojalá fuésemos todos como niños....!!!!

yomisma dijo...

Anthony Hopkins, qué gran actor! De qué peli es este fragmento?

adela dijo...

La rutina suena a aburrimiento... la vida hay que vivirla con más entusiasmo; añadir más pasión y un poco de romanticismo, pueden cambiar mucho las cosas.

GRACIAS

alfonso sanz dijo...

Es una película inglesa titulada "Tierras de penumbra", dirigida por Richard Attenborough, en la que se cuenta la vida del escritor y orador C.S. Lewis.

Amiga dijo...

Magnífico.
Quisiera verlo en película, tiene usted el titulo en inglés, es que en español no me sale para verlo en el ordenador.
Gracias.

marinero dijo...

El título original es, según creo, "Shadowlands", y a mí al menos sí me sale tecleando el título en español. La película -yo la vi en cine en su momento- es efectivamente muy buena, y tiene como referente (lejano) un libro, igualmente excelente, del propio C. S. Lewis, titulado "Una pena en observación" (lo publicó en su día Anagrama, en traducción de Carmen Martín Gaite). Recomiendo ambos, película y libro.

yomisma dijo...

A propósito de la rutina, he encontrado este fragmento en referencia al Wvangelio de hoy:

Juan Pablo II
Homilía en París el 30/05/80

« ¿Me amas? »


     «¿Amas?... ¿Me amas?». Para siempre, hasta el final de su vida, Pedro tenía que seguir su camino acompañado de esta triple pregunta: «¿Me amas?» Y medir todas sus actividades según la respuesta que entonces había dado: cuando fue convocado ante el Sanedrín; cuando lo encarcelaron en Jerusalén, de cuya prisión no podía salir, y sin embargo, salió. Y... en Antioquia, y después más lejos todavía, de Antioquia a Roma. Y ya en Roma, cuando habiendo perseverado hasta el final de sus días, conoció la fuerza de las palabras según las cuales Otro le conduciría donde él no quería. Y sabía también que, gracias a la fuerza de esas palabras, en la Iglesia «los hermanos eran constantes en escuchar la enseñanza de los apóstoles, en la vida común, en la fracción del pan y en las oraciones» y que «el Señor agregaba cada día a la comunidad a los que se habían de salvar» (Hch 2,42.48)...

     Pedro ya no pudo jamás desprenderse de esta pregunta: «¿Me amas?» La lleva consigo donde quiera que vaya. La lleva a través de los siglos, a través de las generaciones. En medio de los nuevos pueblos y de la nuevas naciones. En medio de la lenguas y de las razas siempre nuevas. La lleva él solo, y sin embargo, nunca está solo. Otros la llevan con él... Ha habido y hay muchos hombres y mujeres que han sabido y saben todavía hoy que toda su vida tiene valor y sentido sólo y exclusivamente en la medida en que es una respuesta a esta misma pregunta: «¿Amas?... ¿Me amas?». Han dado y dan su respuesta de manera total y perfecta –una respuesta heroica- o bien de manera común, ordinaria. Pero en todo caso saben que su vida, que la vida humana en general, tiene valor y sentido en la medida que es la respuesta a esta pregunta: «¿Amas?». Es tan sólo gracias a esta pregunta que la vida vale la pena ser vivida."

Anónimo dijo...

¡Muchas gracias yomisma! Has expuesto un maravilloso, y claro, plan de vida a seguir. ¡Si fuéramos capaces!...Todo es cuestión de intentarlo. Y reintentarlo mil veces. ¡Vale la pena!

Amiga dijo...

Gracias marinero, lo he encontrado como descargar, ahora esperar que llege la tarde para ir a casa a verlo.
Gracias de niuevo.

Antuán dijo...

No hay rutina en lo de cada dia xq no es repetir lo ya hecho sino hacer cosas nuevas. En la pelicula de la Pasión cuando Jesús cae y la Virgen se le acerca le dice : Ves Madre ahora hago nuevas todas las cosas. Mi padre antes de acostarse sigue despidiendose del Niño Jesús de siempre con un beso rezandole en silencio, el otro día le imité. Eso es lo que espera Dios la naturalidad y el amor de siempre. Adiosle.