miércoles, 7 de abril de 2010

Un callejón sin salida

Todos hemos oído decir, icluso hemos dicho, alguna vez una frase como esta: "este asunto, o esta situación, no tienen remedio: estamos ante un callejón sin salida". Generalmente, no es que las cosas no tengan salida, sino que nos falta imaginación o nos falta optimismo para encontrar la salida. A veces la solución consiste, no tanto en cambiar las cosas, como en saber llevarlas.
A.S.

13 comentarios:

yomisma dijo...

Lo mejor es la traducción con voz de haber estado bajo los influjos del aire acondicionado:"Oye, colegas..."

GAZTELU dijo...

Si Señor,correcto.......hoy yo tengo de esos días en que todo es negro y no sé como cargar con mis problemas,decepciones y he perdido mi "pitorreo habitual",a ver que me depara la tarde después de dormir un poco de siesta.
GRACIAS POR LO OPORTUNO DEL COMENTARIO,POR LO MENOS YA DEJÉ DE MURMURAR NADA MÁS LEERLO.

encarna dijo...

Personalmente lo que suelo hacer ante esos callejones sin salida, es abandonarme en sus brazos,con un sea lo que Tú quieras, y de ahi surge la fuerza para seguir adelante y sobre todo y por encima de todo ofrecerle ese mal momento, por el bien de los que se encuentran en tu misma situación con el anhelo de que ese pequeño sacrificio les ayude a superarlo.
Y es cómo si todo se diluyese, la nube gris deja de serlo, el callejón sin salida se convierte en una oportunidad más de crecimiento, de ejercer todos y cada uno de los dones que como seres humanos tenemos.
Hay un proverbio oriental que me gusta mucho y es si no puedes cambiar el mundo porque se encuentra lleno de piedras y te daña los pies, porque no pruebas con envolverlos con piel y verás como caminar ya no será tan díficil.
La fe es esa piel que nos envuelve y nos libra de la percepción del sufrimiento inherente a la vida como algo negativo, y nos lo hace vivir de otra forma.
GRACIAS por estas pequeñas joyas que nos ayudan cada día a recordarnos que estemos ante su presencia en todo momento.

AleMamá dijo...

Con esa cmioneta, ¡cualquiera! jeje

Anónimo dijo...

Sí, hay veces que la falta de ánimo no ayuda a enfrentarse a los problemas,esos mismos problemas que otros días con las pilas cargadas enfrentamos con entusiasmo.Para esos momentos negros rezar y abandonarnos a Él alivia.E

(Gaztelu,yo cuando no me veo con fuerzas echo mano del rosario de Molinoviejo...qué te voy a contar!)

adela dijo...

Ante los imposibles... Cambiar antes nuestra percepción de las cosas. Es más inteligente alimentar la fortaleza que el ego.
Si la solución fuera un 4x4... ojalá...

GRACIAS

Bernardo dijo...

Cuando me encuentro en situaciones difíciles, me consuela y tranquiliza mucho recordar que tenemos contados hasta los pelos de la cabeza.

Efectivamente, el callejón siempre tiene salida. Puede ser más o menos amargo, pero lo tiene.

GAZTELU dijo...

Gracias a todos por vuestros elevados comentarios,me siento como una hormiga ante mi falta de todo,especialmente de abandono y amor a Dios.
Querida "E" me reconforta lo de tu rosario,espero que además esté bendecido!!!
Encarna ha sido una gozada leerte.
GRACIAS

Papathoma dijo...

Pues...yo ahora mismo estoy en uno "serio" que no tiene nada que ver con los estados de ánimo. Sí, claro que lo pongo en Sus manos... pero no es tan fácil: es como tirarse a una piscina sin agua y esperar a que haya algo de agua antes de estamparse contra el fondo.

Altea dijo...

"No hay callejón sin salida"... Interesante, muy interesante.

Anónimo dijo...

PAPATHOMA, comparto la sensación.
Tengo la sensación de ir camino del patíbulo confíando en que Dios le quite el hacha al verdugo antes de llegar.
Por mi parte me acurdo de la película "THE MIST", "LA NIEBLA". Una base militar está haciendo experimentos y, por un error, unos alienígenas (como insectos enormes y salvajes) rodean de niebla con su presencia un pueblo de algún sitio. Un grupo de habitantes se refugian en una tienda hasta que son asediadios. Unos mueren brutalmente por los animales, otros porque se vuleven locos...etc. Un niño le hace prometer a su padre, tras ver ocmo muere brutalmente un compañero a manos de los insectos, que nunca le dejará caer en sus manos.

El padre con su hijo y dos personas más consiguen huir de la tienda en un coche hasta que se quedan sin gasolina. El ruido de los animales salvajes se aproxima. Tiene una pistola con 3 balas. El padre compasivo y con la mirada cómplice de los otros dos adultos, mata al hijo durmiendo, después a los otros dos adultos. El será pasto de las bestias. Tras matarles se impacienta porque los bichos no se aproximan.
Sale del coche y les llama entre la niebla. No había bichos. Eran los soldados restableciendo la paz...

alfonso sanz dijo...

O el cuento del águila que captura un campesino y la ata a unas rocas con una cadena. El águila intenta volar pero una y otra vez la cadena resiste; llega a hacerse daño en la pata, y entonces desiste y se abandona y muere. Cuando volvió el campesino la encontró así: muerta, pero con la cadena rota. El último tirón la había partido...

Antuán dijo...

Acabo de llegar de un velatorio. Hace un día precioso, la abuela tenía 90 años y ha sufrido ultimamente pero aquello tenía más pinta de reunión familiar: 9 hermanos, cuñadas/os, hijos, nietos, bizn. si somos gente de fe sabemos que no es un callejón sin salida, es más se abre al menor empujón y nadie nos persigue, nos espera lo mejor de lo mejor. Adiosle.