martes, 1 de febrero de 2011

Ut ameris, amabilis esto

“Si quieres ser amado, sé amable”,  escribió Ovidio. Hoy lo repite el búho.
  • ¿Y no será verdad también que sólo somos amables cuando nos sentimos amados, que los eternos gruñones y cascarrabias son, en el fondo, solitarios que se creen incapaces de recibir amor? 
  • Gran tema éste para una reflexión más extensa y profunda. Si hoy tuviese tiempo, trataría de comentar  las siguientes afirmaciones que ayer apunté en la agenda: 
  • “Amable”, según el diccionario de la academia, significa como primera acepción “digno de ser amado” y como segunda, “afable, complaciente,  afectuoso” 
  • El amor es auto donación. El que ama se “desvive” para entregarse al amado; pero en el amor humano se da y se recibe: hay también búsqueda de algo que nos falta y que descubrimos en otra persona. La “amabilidad” del amado nos enriquece, colma nuestra indigencia. 
  • Dios no. Dios no busca la amabilidad en nosotros.  Al contrario; la crea. Su mirada endiosa al hombre y lo hace digno de su amor. Y entonces sí: al ver reflejada en nosotros su propia imagen, regresa para amarnos “de otra forma”. “Ya bien puedes mirarme/ después que me miraste,/ pues gracia y hermosura en mí dejaste”, escribió San Juan de la Cruz. 
  • Todo hombre es amado por Dios. Los santos lo han comprendido con tanta profundidad que nada puede alterar su sonrisa. Por eso son “amables”, afectuosos, cordiales, atractivos.  Por eso es tan sencillo quererlos. 
  • Por tanto podríamos dar la vuelta al aforismo de Ovidio y decir: "si te dejas amar, aprenderás a ser amable". 

13 comentarios:

Yomisma dijo...

O: si eres amable aprenderán a amarte.;-)

Autoayuda dijo...

"Amor, ch'a nullo amato amar perdona" si riferisce a quell'amore umanamente sconosciuto che, anche se per nulla è ricambiato, perdonare sa l'amore per il quale il suo sentimento non fu corrisposto. Questo sentimento, che sa dare amore senza chiedere amore, conquistò in modo così completo la persona amata che, come vedi, non mi abbandona neanche dopo la morte.

Vila dijo...

Cada vez que lo dice me llega a lo mas hondo: "Dejarse amar... por Dios".

Caray, siempre me hace pensar.

Antuán dijo...

Me quedo con la última frase: si te dejas amar aprenderás a ser amado. Porque a veces podemos ser un poco cardos. y cualquiera nos tose. La retaila del italianini este no debe estar mal, me buscaré un traductor si puedo volver. ahora tengo otros quehaceres después del maratón de fregar platos que me llevé. cada día tiene su propio afán. Me haré un bocadillo de tofee si puedo. un poco de azucar ayuda al buen talante. Adiosle.

Anónimo dijo...

Don Enrique, me llega un correo pidiendo oraciones por Sole Pérez de Ayala, que se está marchando al cielo, con mucha paz. El 28 de febrero de 2008 nos enseñó usted "La sonrisa de Sole", ¿recuerda?

Enrique Monasterio dijo...

Sí que me acuerdo de Sole, sé que está peor de su enfermedad y rezo por ella todos los días.

rocio molina leon dijo...

NO ES FACIL SER AMABLE CON TODOS SIEMPRE,PERO SE PUEDE INTENTAR,DEJASE QUERER ESTA MUY BIEN.

DAVID DIAZ CRIADO dijo...

OHH DIOS MIO ¡¡¡QUIEREME MAS!!!
¡¡PARA QUE YO TE QUIERA MEJOR!!

Ignacio Sevillano dijo...

He leido con mama tu cuento de Regaliz, y me ha gustado mucho. ¿Tienes mas cuentos?.Un beso.

Vila dijo...

Gracias anónimo por decirlo, rezaré por Sole todos los días; cuando vi su vídeo me impresionó muchísimo.

GAZTELU dijo...
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Carlos García dijo...

Amigo mío, he aquí una cuestión central: dejarse amar! Parece fácil, pero no lo es tanto. Para eso, hay que tener claro que uno es digno de tal cosa. La ventaja -como siempre- viene de Dios que nos arrolla con su Amor. Y a partir de ahí de donde empezarse a construir la 'autoestima de la buena'.

Isa dijo...

Me ha ayudado mucho su entrada, don Enrique; creo que la voy a utilizar para un medio de formación que tengo que dar mañana, ¡ha dado en el clavo!