viernes, 24 de abril de 2009

Un mensaje de la Corona

Premio Ortega y Gasset de periodismo

Esta foto, tan conocida, del rey Juan Carlos con Adolfo Suárez fue tomada el año pasado por Adolfo Suárez Illana, hijo mayor del ex presidente del Gobierno, y ayer fue galardonada con el premio Ortega y Gasset de periodismo a la mejor información gráfica.

Siempre he sostenido que no es verdad eso que se dice, que "una imagen vale más que mil palabras". Sin embargo, al contemplar esta fotografía creo que debo rectificar en parte: sí, hay imágenes tan elocuentes que no necesitan comentaristas ni traductores.

La que tengo delante habla de amistad, de un cariño genuino y magnánimo, del agradecimiento de un rey que se convierte en compañero, en hermano, y lo expresa en un abrazo lleno de ternura.

Recuerdo que, cuando la vi por primera vez, pensé en los enfermos, especialmente en aquellos que ni siquiera están en condiciones de corresponder con palabras al afecto de sus cuidadores. Y el abrazo de don Juan Carlos me pareció mucho más expresivo y convincente que un discurso de la Corona. No me hice ninguna consideración política; no pensé en la transición, ni en la crisis, ni en las dos Españas reconciliadas.

Ahora pienso que la foto habla también del fotógrafo: un testigo discreto que levanta acta del instante, como pidiendo perdón por asomarse un poco -muy poco, es cierto- a la intimidad de dos viejos amigos que ya no necesitan las palabras para expresar su amistad.

¿Por qué me vienen a la memoria aquellos versos de Miguel Hernández...?:

A las aladas almas de las rosas...
de almendro de nata te requiero:
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.



8 comentarios:

GAZTELU dijo...

La amistad es una obra de arte.
Recuerdo que cuando vi esta foto me transmitio muchos sentimientos,el autor de la misma es feligres de mi parroquia,siempre que le veo me recuerda que debo rezar por toda la familia SUAREZ.
Esta Semana Santa me impacto cuando el Viernes Santo adoramos todos la cruz con que piedad y serenidad lo hizo toda su familia y especialmente él.
Un amigo es como una ciudad amurallada....que cierto!!!!
GRACIAS

Isa dijo...

Preciosos versos...Y, ¿qué haríamos sin amigos? menudo tesoro es la amistad...

Diana Márquez Luna dijo...

Qué pena me da de que este gran político y gran persona se halle en estas circunstancias. De estar bien, recibiría un reconocimiento multitudinario de muchos españoles. Sirva el abrazo del rey como representación de quienes no podemos dárselo.

Saludos, D.Enrique.

LARA CRAFT® dijo...

¡Cuantísimo acierto! Como siempre, de la imagen y del comentario. Gracias.

INÉS dijo...

Esta foto es un homenaje a todas esas personas que cuidan y tratan con cariño a los enfermos que necesitan de nuestros cuidados.
Precioso testimonio de amistad.

Juana la Loca dijo...

Probablemente sea mayor el bien que recibe el Rey de la amistad con Suarez enfermo. Y bien que lo necesita.

anagil dijo...

Es magnífica. Aunque a mi me lleva a pensar en transiciones, Constitución y cosas varias. Es irremediable. Es interesante leer la conversación que tuvieron ese día, la familia real y los Suárez. Creo recordar que la transcribió Illana para El Mundo, para Crónica, suplemento del domingo...
Si os da para un rato, pasaros por mi blog: diez-segundos.blogspot.com

Saludos al manufacturero del blog. Somosierra da para mucho.

nico dijo...

Tampoco yo quiero hacer consideraciones políticas, que ya las hará la Historia. Yo quiero a hablar de la Amistad: Este sábado he estado por fin de celebración con los antiguos compañeros de curso de mi Colegio, de cinco clases distintas, pero de la misma promoción. Nos hemos juntado los que buenamente hemos podido. A diferencia de otros colegios, nosotros no habíamos tenido nunca una comida de antiguos alumnos, y a muchos de ellos no les veía desde hacía veinticinco años, desde que con quince me fui al instituto. Volver a encontrarme con los compañeros de mi infancia fue muy emocionante, me embargaron sentimientos de alegría, comprensión, sinceridad, y unión. Fue como asomar la cabeza tras las puertas del Cielo. Y es que el sábado, estuve comiendo con noventa Amigos.