martes, 7 de octubre de 2014

Sueños de anacoreta


Cada vez estoy más persuadido de que la era de las ciudades llega a su fin. Muy pronto derribaremos los presuntuosos rascacielos, olvidaremos el asfalto y nos dispersaremos por la tierra. Descubriremos la gran sinfonía de la Creación que se nos oculta a los envanecidos urbanitas del siglo XXI. Disfrutaremos de nuevo con las puestas de sol, el trino de los pájaros, la lluvia, el viento… Y trabajaremos todos desde casa. El mundo entero será wifi. Bastará con tener cobertura.
—¿Y no iremos a el Corte Inglés?
—¡Anda, pues es verdad!

14 comentarios:

Pedazo de anónimo dijo...

Me apunto ahora mismo,menos...a lo de trabajar en casa con el ordenador

yomisma dijo...

Eso pensaba yo anteayer cuando volvía a casa desde Madrid. Y hoy hemos presenciadoun amanecer espectacular con el aire rosa y azul y todo muy mojado. En el fondo es un gusto vivir en el campo.
Pero las ciudades deben seguir existiendo manera que podamos ir disfrutar y entonces disfrutar más al volver a casa.

Anónimo dijo...

Creo que sería un mundo más feliz, seguro.

Isa dijo...

Yo también quiero volver al pueblo.

Anónimo dijo...

De todas formas, el reflejo del amanecer en los cristales de las cuatro torres, las luna llena escondiéndose tras las ventanas de las viviendas, la expansión de las nubes en el cielo que se ve desde los puentes de la M30 y descubrir nidos de aves en las estaciones de tren, sigue recordándonos que no hay que irse tan lejos (siempre ni todavía)

Antuán dijo...

Yo tampoco voy al Corte ingles. Me aburren los grandes almacenes, prefiero las tiendas pequeñas en las que está todo a la vista: entras y si nada te interesa, sales si alguien te pregunta dices: solo queria mirar. Adiosle

Anónimo dijo...

No sin "mi" Corte Inglés!!!

goyo dijo...

Ya esta montada Don Enrique, hoy veo en las noticias una manifestacion por la vida de "Excalibur" el perro de la enfermera. Esto es de locos, y si les dices a estos que se concentren en un abortorio te llaman facha y nazi.

Me quedo de piedra pobre excalibur

Tumismo dijo...

Yo me quedo con la ciudad y el bullicio,el campo para las vacas.
Ahora le digo una cosa D.Enrique,la que estan montando con el p...perro,no es ni medio normal,el mundo esta completamente loco.

PTY dijo...

Pues yo... Como Tumismo.. Me quedo con la ciudad... La gente... El movimiento... Unos dias en el campo cada cierto tiempo ya me descansan...

Enrique Monasterio dijo...

Mi tesis es que muy pronto "la gente" ya no vivirá en las ciudades

Cordelia dijo...

Pues o amplían el campo o reducen la gente, porque si no, mal van a caber, me parece

Churrinche Oriental dijo...

Otra cosa linda es vivir en una ciudad pequeña... que tenga el mar de un lado y el campo del otro, así hay para elegir a gusto.

Quizá de todos modos tuviera razón Epicuro: la saturación que nos produce la ciudad en el fondo nos ayuda a apreciar más otros lugares.

¡Saludos!

Maitezgz dijo...

Hola Don Enrique, hola a todos.
A mí me gusta la ciudad, el campo
a ratos.
Mi tiempo transcurre, y en este orden: mi casa, familia amigos.
Trabajo,mis visitas al Pilar,
y........el Corte Inglés.
Ah y mis visitas al globo.
Leerle le leo a través del teléfono
en cualquier momento, escribir ya,
solo en el ordenador de casa cuando puedo.