martes, 1 de septiembre de 2009

El síndrome


—Los que vivimos en Madrid tenemos muchas ventajas.
—Sí, claro: el Museo del Prado, los comercios, las zanjas municipales, los hallazgos arqueológicos de la calle Serrano…
—Desde luego, colega; pero además podemos sentir un placer único: el de la huida. Nadie en España sabe lo estupendo que es largarse de Madrid: es como librarse de unos zapatos estrechos, de un calzado torturador que encima te deja ampollas. Sólo los madrileños somos conscientes de lo bien que se vive fuera de Madrid.
—Oye, Kloster, ¿no pretenderás que ponga esto en el blog?
—Si quieres, achácalo al síndrome posvacacional; pero hay que decir la verdad, colega.

22 comentarios:

Orisson dijo...

Pues no sabe usted, don Enrique, lo que yo hecho de menos Madrid, mi Madrid...

Puede que sea adictivo, pero la hospitalidad madrileña, las dimensiones gigantes, el casticismo más puro y el haber sido la capital del imperio más grande de la Historia así, en zapatillas de andar por casa, da a Madrid, mi Madrid, un aura especial donde la ciudad es mezcla del hogar de cada cual y del mundo entero.

Además, por mucho que haya vivido en Madrid, usted no es de aquí, de Madrid (dicho desde el destierro en Pamplona). Y que conste que esto se lo digo desde la caridad y la compasión.

Ánimo, don Enrique, que algún día comprenderá al madrileño con el botellín de Mahou en la mano y una de rabo de toro en medio de La Latina.

Un saludo

Pierre Nodoyuna dijo...

Suscribo la opinión de Orisson. Ay Madrid, mi Madrid... Y como Angelina Lamelas, digo su nombre y se me pone un nudo en la garganta.

Historias del Metro dijo...

Hubo un tiempo en que le encontré cierto encanto a Madrid. Especialmente en esos sitios más castizos que se mencionan.
Después de 9 años en esta ciudad, sólo puedo decir que estoy deseando largarme de aquí. Quizá tenga un trabajo peor, quizá gane menos dinero... pero mi vida tendrá más calidad.
Precisamente porque personas del mundo entero recalan aquí, en vez de disfrutar de una riqueza cultural enorme, cada vez hay más miseria, más suburbios y más soledad.Y la ciudad crece gris y llena de cemento.
Si me pierdo, que nadie me busque en Madrid...

Almudena dijo...

Como madrileña que soy, solo puedo decir que ésto es como una familia numerosa: está lleno de incomodidades, pero es siempre acogedor, flexible y abierto y esa riqueza merece la pena. Lo de las zanjas de Serrano no es nada, enseguida volverá a ser zona de super-lujo bien asfaltada. Lo malo son las inmensas zonas sin asfaltar siquiera, no porque estén en obras, sino porque no interesa al Ayto. el cuidado de las mismas. Son periferia, con todo lo que eso tiene de insultante...

INÉS dijo...

No hay termino medio...o se la ama o se la odia...ese es Madrid.
Yo todavía no me he pronunciado...tengo que crecer.

Enrique Monasterio dijo...

No, Inés. Ya ves lo que me ocurre a mí: Kloster está en contra, yo, a favor. Y, sin embargo, los dos pensamos que el otro tiene razón. Además, como somos de Bilbao, somos de donde nos da la gana; o sea que somos madrileños como el que más. No sé si me explico. Supongo que no.

Anónimo dijo...

Suscribo a Orisson, cuando uno vive en el extranjero no sabe cuánto se echa de menos el Madrid del alma siempre en el corazón y el recuerdo.

Cristina (USA)

Boo dijo...

Todavía no he descubierto la ciudad ideal para vivir, creo que es aquella en la que no vives mucho tiempo.
Hablando de placeres, disfruto junto con otros padres y madres de familia el placer de hacer 60km perdida entre urbanizaciones a las que invitan a nuestros hijos...
Pero Madrid tiene muchas cosas que me gustan y los extranjeros tambien las encuentran porque se "mueren" por venir (aunque no nos guste lo mismo).

cristina v dijo...

"De Madrid al Cielo". Eso es una quimera, ilusión o como lo queráis llamar.
Se nota, que Orisson y Pierre Nodoyuna, hace tiempo que no viven en Madrid.
Y los de Bilbao....... muy bien dicho don Enrique.

Clara dijo...

¡hele! el bilbotarra de pro... ¡ya te digo!

una giputxi

Gilcca dijo...

Coincido con Orisson, cien por cien.
Los datos del libro que le dije son: Kafka y la Muñeca viajera de Jordi Serra y es de Siruela.

GAZTELU dijo...

Es un infierno!!!!mi recien llegada del Baztan con nuestras vacas se tropezo al lado del foto por usted expuesta,se le olvido mi consejo de que fuera por la paralela Claudio Coello.
Podiamos haber empezado mal pero gracias a Dios quedo en un agudo dolor.
GRACIAS

Carlos Esteve Rozas dijo...

Pues la verdad es que sí....pero bien que se echa de menos.

Orisson dijo...

Cristina V., una eternidad: creo que seis meses...

Un saludo

yomisma dijo...

Madrid. es verdad que ha cambiado mucho. Pero eso lo hace desde siempre. Cada uno tiene su recuerdo de Madrid. Los que somos del barrio de Salamanca recordamos las noches de copa en copa, y los cafés en las terrazas de Juan Bravo; los que somos de Retiro, pues el Retiro y las palomas, y los viejitos dando de comer a los pájaros, y el guiñol de Juan sin miedo, y las Misas de Domingo en San Manuel y San Benito, o en La Concha.... Si has vivido en el Viso, como yo hice, no se te olvida la esquina del Bernabeu, o las calles solitarias de noche al volver a casa, ojalá nunca lo hicieras a solas.... Y así una y otra imagen de recuerdos. Madrid es un conjunto de pueblitos muy diferentes, con su encanto y sus problemas. Pero lo que a mí me gustaba de verdad eran dos cosas
1. Cuando necesitabas estar sola, lo estabas. Te perdías entre la gente y gozabas sabiendo que nadie te conocía. Ahora ve a cualquier lado y siempre te encuentras a alguien.
2. La sensación en la cara en invierno por la mañana, sol pero frío, yendo a pescar el autobús de la Autónoma, o a coger el tren en Nuevos Ministerios....

Definitivamente: DE MADRID AL CIELO!

AleMamá dijo...

Duele como los callos, pero se sufre con gusto en las ciudades grandes. Por algo no se achican.Saludos

Bernardo dijo...

¡Qué interesante reflexión! Meditaré sobre ella las DOS SEMANAS que me quedan de vacaciones, a 600 km de mi Madrid de mi alma.

mòmo dijo...

Kloster se equivoca. Los de Barcelona también saben qué gratificante es esa huida. Lo sé porque por culpa de ese tipo de huidas terminan todos alterando la paz de mi pueblo y otros.

Historias del Metro dijo...

A ver...
que yo si viviera en el Barrio Salamanca, o en Retiro, o en el Viso... a lo mejor tampoco me quería ir de Madrid eh!!!!
Os reto a veniros unos añitos al lado del barrio de la UVA de Hortaleza, y luego me contáis lo mucho que os gusta Madrid... vale? Ya veréis qué entradas tan bucólicas escribís...

yomisma dijo...

Historias del metro....es qur tú vives en el Más Allá! Hortaleza es recién de Madrid.... No hay color.

Orisson dijo...

Hortaleza es el sitio ése que está en las afueras de Zaragoza, ¿no? Perdona, amiguete, que no haya sabido explicarme: he hablado de Madrid. Pero de Madrid Madrid, no de esos pueblos que, caritativamente, hemos permitido incluir en el mapa.

Aunque seguro que Hortaleza tiene su encanto (la calle Berián tiene cierto aroma a Lavapiés antiguo).

Un saludo

Historias del Metro dijo...

Lo que quieras, Orisson. Pero la distancia te ciega y te hace ver un aura especial donde sólo hay polución.