jueves, 6 de diciembre de 2007

9 poemas para una Novena (VII)

Hoy reproduzco un delicioso villancico de Juan del Encina (1469-1529), poeta, músico y gran dramaturgo, patriarca del drama español. Casi todos sus poemas están compuestos para ser cantados.


Quien tuviera por señora
la Virgen, Reyna del cielo,
no tema ningún recelo.

Que a los flacos coraçones
con su gracia torna fuertes,
haze vidas de las muertes
y es llave de las presiones;
quien de sus consolaciones
alcançare algún consuelo
no tema ningún recelo.


Siempre bive sin tristura
quien le tiene devoción;

da muy gran consolación
la vista de su figura;
el que servir la procura
con amor, en este suelo,
no teme ningún recelo.

Fin

A quien ella da osadía
no teme ningún temor
y si tiene algún dolor
se le buelve en alegría.
Señora, Virgen María,
consuela mi desconsuelo,
no tema ningún recelo.

3 comentarios:

Dominica dijo...

Muy bonita, ayuda a quererla más.
Tengo un hijo que suspende por las faltas de ortografía, si leyese esto se rebelaría contra el profesor y las normas, pero tiene que haberlas.

chita dijo...

Hoy necesita algo asi, ella si es una Mared que consuela y anima a salir adelante

Marta Salazar dijo...

precioso! gracias!

lo conocía como Juan de Encina (sin l), pero supongo que, en aquella época, no había actas de nacimiento, como hoy.

La música espanola de la época es espectacular también, me imagino cómo se debe escuchar este poema cantado.

Saludos y gracias!