martes, 15 de julio de 2008

El primo de los chimpancés

Leo, copio y pego:

“No estamos solos en el Universo. Somos animales entre animales, compañeros de viaje sobre la nave Tierra. Estudiar a los animales es estudiarnos a nosotros mismos. Dejando de lado mitos y metáforas, los seres humanos no somos ángeles ni computadoras, sino animales. No somos hijos de los dioses, sino primos de los chimpancés. El conocimiento de los animales es la base de nuestro autoconocimiento. La asunción de nuestra animalidad es la base de una relación armoniosa y responsable con el resto de la biosfera, tema central de la cultura emergente y piedra de toque de la nueva moral.”

No me apetece abrir debates de antropología elemental: hace demasiado calor; pero acabo de leer este texto de un filósofo de mi tierra y necesito descargar en el blog los malos pensamientos.

Tiene razón el primo de los chimpancés: si sólo somos carne, pellejo y genes, el espíritu es una “metáfora”: ni hijos de Dios, ni “imagen y semejanza”, ni amor eterno, ni ná. Nuestro origen está en la selva y allí encontramos también nuestro destino.

El pensador está feliz con su descubrimiento. Se ha quitado el alma de encima y, de paso, treinta siglos de civilización. ¡Qué a gusto se siente uno vestido de simio!

El colega ha dejado de pensar en griego, ha descubierto el paganismo, y al parecer le mola. Lo que no entiendo es para qué necesita un “nueva moral”.


11 comentarios:

Pablo G. dijo...

Es verano... todo sobra...
Sobran las idioteces...
Falta (pero pesa,acalora y el filósofo se desprende de él) el abrigo de la responsabilidad.
Porque qué es el hombre sino el animal que tiene capacidad para responder...

luis dijo...

él filosofo de su tierra solo quiere provocar, si ve que no lo consigue se aburrirá y empezará a pensar para sus adentros algo más consistente

riCh dijo...

¿Por qué será que la gente se afana en "tirar para abajo"? ¿Es que tienen miedo a la responsabilidad que implica el hecho de ser superior? ¿Es que nos da miedo mirar hacía arriba y darnos cuenta que somos MALOS hijos de Dios? ¿Por qué se me ocurrió poner puras preguntas en el comentario? La única respuesta que puedo dar el a la última pregunta: Por que todavía tengo sueño.

¡salud y pesetas!

JUANMA SUÁREZ dijo...

Jajajajaja. Pues a mí me hace gracia esa repentina manía de muchos en querer parecerse a ciertos "bichos". También tenemos mucho en común, genéticamente hablando, con la mosca del vinagre. ¿Nadie quiere parecerse a ellas?

Don Enrique, para que se le pasen los "malos pensamientos" por haber leído a ése seudo-filósofo, le paso este enlace, para que sirva de desagravio:

http://www.interrogantes.net/Almudena-Ortiz-El-mapa-del-ser-humano-reafirma-la-libertad-individual-PUP-140II001/menu-id-1.html

JUANMA SUÁREZ dijo...

Por cierto, Pablo G., la definición del profesor J.R.R. Tolkien del hombre me parece mucho más "profunda", aunque no lo parezca a primera vista. Tolkien decía del hombre que es "ese animal que cuenta cuentos"...

Juanan dijo...

La asunción de nuestra naturaleza animal...

Me gusta más la absunción de nuestra naturaleza animal.

alejops dijo...

Lo que no sé es cómo no se les quitan las ganas de vivir, llegando a semejantes conclusiones. Si yo no me creyera más que un potaje químico o el primo hermano del mosquito, me deprimiría. Menos mal que aún creo en "mitologías"

sinretorno dijo...

Un profesor explica que el hombre es un ser espiritual, etc, etc y un alumno aventajado dice, pues mi padre dice que desdendemos del mono. El profesor dice, por favor dejemos a su familia al margen de esta cuestión más general.

Boo dijo...

No se si a fuerza de comportarse como un animal uno puede llegar a pensar que sólo es eso y encontrarse muy bien en la selva con los chimpancés.Pero lo que si sé es que cuanto más se esfuerza uno por mejorar su cuerpo y su alma( con mayor o menor éxito) más siente que se diferencia de los animales.A este señor habría que decirle que todos somos animales...pero unos más que otros.

Anónimo dijo...

La última frase da en la diana. Los humanos somos los únicos animales que necesitamos una moral. Pero a lo peor esa es la clave de todo este ruido: compararnos con los animales para atizar la moral recibida. ¡Qué burrada! (y perdón a los burros).

CRIS dijo...

Ultimamente llego a la conclusión de que la gente se aburre mucho...Me imagino a este filósofo aburrido sacando conclusiones tras el documental de la 2 o simplemente al mirarse al espejo después de la siesta...

Dicen que la cara es el espejo del alma...

Si el hombre se siente así...supongo que será por algo...jajaja...