miércoles, 30 de julio de 2008

La bendición de los coches


Casi todos los años me toca bendecir algún vehículo. La iniciativa no suele ser mía, pero si alguien lo pide, con mucho gusto cojo el ritual correspondiente, me pongo una estola y me lanzo a la calle con el acetre y el hisopo.

Hoy una de las asistentes a la convivencia me ha pedido que bendiga su Peugeot. Acaba de estrenarlo y, aunque el polvo del camino que lleva a "El Soto" lo ha dejado hecho un cromo, se ve que está nuevecito. Inmediatamente se han apuntado las propietarias de los demás vehículos y la ceremonia se ha extendido a todo el parque móvil.

Por si alguna de las afectadas lee este blog, me parece oportuno recordar que la bendición no se parece nada a un seguro a todo riesgo ni a un talismán protector contra la pérdida de puntos. Se trata de un "sacramental", es decir de una oración de la Iglesia para pedir a Dios que nos proteja en el camino. De paso, nos recuerda que, también a bordo de un automóvil, es posible vivir las virtudes cristianas:

la humildad para dejarse pasar; la caridad para ser cortés y amable; la mansedumbre para no vociferar; la prudencia para no pasarse; la paciencia en los atascos; la templanza en el alcohol... Y así sucesivamente.

En el coche también se puede hablar con Dios y rezar el Rosario. En cierta ocasión alguien me dijo:

-Yo, o rezo el Rosario o conduzco: las dos cosas no.

Es evidente que mi amigo o no sabía rezar el Rosario o no sabía conducir.

6 comentarios:

Bernardo dijo...

Hola!

Tomado de http://www.oracionesydevociones.info/05100013_bendiciones.htm

"Por la intercesión de Santa María, que tenga (tengamos, etc.) un buen viaje: que el Señor esté en mi (nuestro) camino, y su Ángel me acompañe (y sus Ángeles nos acompañen). En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén"

Esto lo rezamos siempre al emprender un viaje fuera de Madrid. Es costumbre heredada de familia.

Historias del Metro dijo...

Veo casi más útil bendecir a los conductores... jejeje... Porque bendecir el coche para que no se vocifere, no se hagan burradas y se sea comprensivo y solidario con el prójimo al volante me parece demasiada responsabilidad sólo para el pobre coche! (ya, un poco simplón lo que he dicho)

Anónimo dijo...

¡¡¡ Pobrecillo de su amigo... de lo que se pierde !!!! También creo que como se dice "la práctica hace al maestro", si lo haces, con empeño, cada vez te sale mejor... las dos cosas, ja, ja
Hace veinte años y poco más, mi marido tenía que ir a una fábrica a una hora por autopista de la ciudad... al volver caía una especie de "chaparrón" parecido al que hemos tenido no hace mucho. Al no tener toda la visibilidad normal,tomó la decisión de cambiarse al carril de baja velocidad y armarse de paciencia hasta que aquello pasará... empezó a rezar el rosario... otro, un camión para transporte de materiales, tomó la decisión de aparcar allí mismo.... Si... se encontraron... una semana de hospital,veinticinco puntos en la cabeza, un coágulo cerebral, un mes de reposo absoluto en cama... y la certeza de que allí estuvo Ella. que Paz!!

Rita Pino dijo...

Efectivamente se puede hacer ambas actividades.

Anónimo dijo...

pues no lo veo yo tan claro, si se quiere prestar atencion a la conduccion y al Rosario...

Dominica dijo...

A algunos les pasa que se duermen si rezan el rosario mientras conducen, en ese caso es mejor dejarlo para otro momento.