sábado, 16 de enero de 2010

Al día



Tiene
26 años y está siempre al día: ésa es su meta y su obsesión. Usa el último juguete electrónico y lo pone en marcha con el último sistema operativo y el programa informático más reciente. Le horroriza llevar una matrícula antigua en el coche. No tolera que nadie se le adelante. Maneja la última jerga de la tribu; usa palabras y palabros recién salidos del horno, cuyo significado nadie conoce, salvo él.

Dice que navega en la cresta de la ola, que está tres metros por delante de los demás. Le fascina la última teoría sobre cualquier aspecto de la realidad y desprecia lo que el llama "pensamiento desclasificado".

Lo extraño es que no parece tonto. Tiene una memoria infalible y asegura (él mismo) que es un genio de los juegos matemáticos.

Le he dicho que la vida no es un juego; que el afán de estar al día siempre y en todo es un síntoma inequívoco de inmadurez y la mejor forma de vivir fuera de la realidad.

Creo que me he pasado. Se ha enfadado conmigo.



11 comentarios:

GAZTELU dijo...

A mi me parece que el consejo que usted le dió,seguramente será el mejor que haya recibido en su vida.
Se enfadó? ya volverá, me apuesto con usted lo que quiera.
GRACIAS

Dani dijo...

Pues desde un punto de vista menos espiritual... le saldrá caro, no? Todas las novedades son carísimas, yo soy de los que esperan lo nuevo para que se bajen los precios de lo anterior.

Andrés dijo...

Completamente cierto, creo que todos tenemos que ver la parte de "él" llevamos dentro.


P.D.: D.Enrique, me parece insano "postear" a las 6 de la mañana.

Saludos

Papathoma dijo...

Creo que ha pasado usted a engrosar su lista de desclasificados... No sé si es inmadurez, lo que sí sé es que acaban aislándose, sintiéndose por encima de los demás y ajenos a las cosas importantes de la vida. Ah, y suelen hacer sufrir a la gente que les quiere.Espero que se desenfade pronto, antes de que se acabe convirtiendo en otro zombie virtual.

Boo dijo...

Si llegara a enterarse de cómo conseguir "lo último" en humildad le haría caso y se bajarío de su podio.
¡pobrecito!su mal es muy a´ntíguo aunque esté actualizado.

Anónimo dijo...

La manía de estar a la última, o peor, a lo siguiente se da mucho (en mi también a veces) cuando queremos evitar pensar en cosas importantes. Es una especie de huída hacia adelante para no profundizar en nada.

Creo que es importante estar al día pero no hay perder de vista lo importante.

Isa dijo...

Ese amigo suyo si corre tanto se va a estampar...y va a quedarse solito y sin nada de verdadero valor.

Se le pasará el enfado enseguida, ¡seguro!

Yuria dijo...

Quizás se pasase en la forma de decírselo pero no en el contenido. Creo que necesitaba que lo ubicasen en la realidad.

Bernardo dijo...

Sin entrar a juzgar o calificar la actitud de su amigo -no soy quién para hacerlo-, sólo le daré una palabra de advertencia de perro viejo: es carne de cañón de tecnocharlatanes. Mantenga los ojos bien abiertos porque si pueden, le harán gastarse su último céntimo en aceite de serpiente de última generación.

¿Saben de aquél que dijo...

Estoy leyendo el libro "El Hombre Light" de Enrique Rojas, un ensayo sociológico sobre el hombre moderno (¿o posmoderno?) en el que precisamente analiza el perfil de este chico. La necesidad de abarcarlo todo, de no perderse nada; pero, irónicamente, se persigue conocer y tener todo y nada al mismo tiempo.
Muchos somos los que estamos o hemos estado ahí. Quizá sea una fase que algunos han de pasar.

Ulin dijo...

Cuando he leído esta descripción, me he acordado, como un rayo, del personaje de Lord Goring en "un marido ideal", de Wilde. La diferencia es que él se tomaba el asunto a broma: "la moda es lo que lleva puesto uno, lo pasado de moda, lo que llevan los demás", "los demás son espantosos. Solo es posible llevarse bien con uno mismo", "Me encanta hablar sobre nada, es el único tema que domino", "¿Treinta y seis años? Por favor, padre, todos creen que tengo treinta y dos" y "amarse a uno mismo, Tibbs, es el principio de un romance eterno". A lord Goring se le pasó con el matrimonio. Ya nos contará...