jueves, 25 de septiembre de 2008

Me pongo un lazo

El artículo, una vez más, es de Enrique García-Máiquez, publicado en el Diario de Sevilla

Adorno se preguntó si era posible escribir poesía después de Auschwitz. A pesar de su imponente prestigio y de la literatura que ha generado, aquélla fue una pregunta precipitada… y optimista. Tomando Auschwitz como símbolo de la barbarie y mirando alrededor, la pregunta correcta sería: ¿se puede escribir poesía mientras Auschwitz?

El valor de cada vida humana es inconmensurable, de modo que cuando ETA asesina a Luis Conde estamos todavía en un campo de exterminio. Y cuando un nasciturus es abortado, también. Con el aborto el parecido resulta inquietante tanto por los métodos industriales como por la cobertura legal y los motivos eugenésicos (el número de niños con síndrome de Down que nacen en España ha descendido brutalmente) o discriminatorios (en muchos países se aborta a las niñas por serlo). Nadie piense que con esto relativizo el horror del nazismo, que por otra parte incluía, desde luego, el propio aborto y la eutanasia, a través de la Aktion T4.

Pero el aborto es lo que nos cuestiona aquí y ahora. Por eso, para oponernos, se deben hacer artículos y novelas y poemas y pintadas, si no quedara otro remedio. Las armas que uno tiene en una democracia son, a fin de cuentas, la palabra y la razón, y de vez en cuando el voto.

Como ven, me ha resultado muy fácil contestar a si se puede escribir. En realidad, la pregunta complicada es ésta: ¿puede escribirse de otra cosa mientras se realizan 100.000 abortos al año en España? De nuevo, sí, creo, por dos razones. Primero, porque es la única forma de que te lean. Si yo, semana tras semana, escribiese sólo contra el aborto, como me pide la conciencia, terminaría agotando al respetable y hasta al propio periódico, a pesar de su inmenso respeto por mi libertad de expresión. Para poder rebelarme cada cierto tiempo, tengo que ser un columnista variado y —en la medida de mis posibilidades— divertido.

Y en segundo lugar, porque, si se trata de defender la vida, nada más lógico que amarla con locura en todos sus extremos. Aunque el mundo esté como para cubrirse de ceniza, no podemos ser cenizos. Vivir es una apasionante aventura inagotable que, por muchas que sean las dificultades, entusiasma.

Mientras me salgan, yo seguiré escribiendo poemas y artículos y lo que pueda sobre lo que se presente, desde lo más frívolo a lo más grave. Pero, igual que contra ETA nos ponemos un lazo azul y eso significa que, estemos donde estemos, estamos siempre contra el terrorismo, pongan ustedes un lazo negro a todo lo que firmo. El aborto es una herida abierta de la sociedad y mía —que a veces me cubro y otras no— pero que llevo en carne viva.


5 comentarios:

Boo dijo...

¡Qué razón tiene!...yo también me pongo un lazo negro.

Pg dijo...

D. Enrique, invito (perdón por la impertinencia) a todos sus lectores a que se sumen ¡ya! (¡que estáis tardando!) a la iniciativa derechoavivir.org que ha lanzado la gente de HazteOír.

Y sumarse a la iniciativa implica, además de palabras, más cosas. En el apartado "Colabora" de la Web derechoavivir.org se dan ideas...

En el ámbito de la Red... extender esto (derechoavivir.org) como la espuma, como pedía Juan Pablo II y usted nos recordaba en su entrada del martes 23.

NO PUEDO ENTENDER que nos duela tanto... y hagamos tan poco.

No puedo entender que, a día de ayer, (hoy, ahora, no puedo verlo porque una vez vez más los promuerte han "atacado" la página y está "caída") solo hubiera poco más de 30 blogs (decirlo me da pena y hasta una cierta vergüenza) adheridos a la campaña.

Hay que GRITAR alto y claro, a los cuatro vientos..., en favor de la vida.

Al fin y al cabo, se supone que somos + ...

CRIS dijo...

Pues sí...vamos a ponernos un lazo y las pilas...

A ver si a alguien se le abren los ojos y los oídos y el corazón...y nos entra en la cabeza que atacar la vida, es tirar piedras contra nuestro propio tejado...

Y a ver si en vez de tanta demagogia, se empieza a practicar un poco de "misericordia", con los niños que son abortados y con las madres, que, en muchos casos, se ven empujadas a ello, sin siquera pensar en alguna otra esperanza, y por supuesto, sin saber, que lo que les quedará será peor que cualquier dificultad que hubieran podido encontrarse.

No hay que desanimarse...se puede conseguir mucho y como dice el refrán: "Quien calla...otorga".

Un saludo

E. G-Máiquez dijo...

Una vez más, muchísimas gracias. Y al consejo de pg.

Bernardo dijo...

Hola!

Yo no me pongo un lazo negro: yo me pongo un "pin" precioso en forma de dos pies pequeñitos, reproducción a tamaño natural de los pies de un ser humano de 10 semanas de gestación.

A ver si sale la dirección completa, sin cortes:

http://www.hh76.com/pro_life_products_details.asp?prod_id=2115&display_grouping_id=&group_id=8&page=1&site_id=&look=1


Me voy a bañar a Jaime, que ya le toca. Hoy le voy a dejar jugar un rato extra en el agua.