jueves, 10 de noviembre de 2011

Nombres

 Mi nombre es Becada; pero también me llaman Sorda, Chocha perdiz o gallinuela. Según
―¿Cómo te llamas?
El chaval duda un poco.
―Bueno, mi nombre es Juan Antonio, pero en casa me llaman Pichu. Mis amigos me dicen Neo, como el de Matrix,  y mi Nick es Magneto... Ya sabe, el mutante malo de la peli. 
Dentro de unos días bautizaré a una niña a la que llamaremos Alicia. Sus padres se han pasado seis meses consensuando el nombre. Ojalá lo conserve muchos años sin demasiados destrozos.  Creo que escribiré algo sobre el tema, que no es tan banal como parece. 
―Pues anda que tú..., no pretenderás ponerte de ejemplo 
―No te metas en esto, Kloster.

20 comentarios:

Vila dijo...

jajaja, sí mas vale que mantenga a Kloster al margen de ésto y que no desvele su variada posible nomenclatura.

Buen día todos.

Relicary dijo...

Afortunada, o desgraciadamente, tengo una situación similar a la de este chico. Pero bueno, lo más importante para mí es que cada persona que conozco sepa cómo llamarme, pues algunos 'motes' son más importantes que otros, ¿verdad Kloster?

Altea dijo...

Yo a veces también tengo crisis de identidad. A quienes tenemos nombres compuestos nos sucede eso.

Mercedes dijo...

Antes incluso de estar embarazada de mi segundo hijo, ya pensábamos nombres para cuando tuviéramos un niño o una niña. Todo el embarazo seguimos con ello y al final llegamos a unos que nos gustaban a los dos: Blanca para niña y Santiago para niño. Fue Santiago y a pesar de que yo siempre decía a todos que se llamaba Santiago, no Santi, fue inútil. Todos sus amigos y compañeros le llaman Santi. Y eso que es un perfecto "hijo del trueno" (¡qué carácter, madre!) desde que tenía meses. ¿Se imagina a San Juan llamando Santi a su hermano Santiago?

Relicary dijo...

Mercedes, ¡quizás por eso se enfadaban! Imagina a San Juan picando así al Apostol Santiago.

PD: ¿Es correcto decir San Santiago?

Anónimo dijo...

Los romanos sí que sabían. Al primogénito, como el padre. ¿Y los demás? pues Segundo, Tercero, Cuarto... De ahí lo de Quinto Mucio, Octavio Augusto, etc.

Enrique Monasterio dijo...

No, Relicary. Es una redundancia. Santiago es Sant-Yago o San Diego, o San Jacobo...

yomisma dijo...

Ves, anónimo tiene razón. En casa les cambio los nombres a todos y me consta que no soy la única madre que lo hace. Quizá hubiera sido mas fácil ola atlas uno, dos, tres, cuatro, cinco, y seis.

Cordelia dijo...

Anda, eso de San Diego no lo sabía.
Por cierto, al menos en mi familia la responsable de la polinomia es mi madre, que no sólo pone motes sino que luego los elabora, conjuga y declina. Así que mi hermana Iciar es de todo (Pitu, Pichi, Chisi, Peti, Petante...) menos Iciar. Y a mí tuvo una temporada que me llamaba Cotonificio de Badalona (sí, sí, como suena y todo seguido).
Lo que no sé es porqué se molestaron en pensar tanto los nombres...

Antuán dijo...

Que raro. Cuanto tiempo sin sacar a relucir un pajarito con la escusa de los nombres raros, en eso le doi la razón hay gente que se queda con el final como las peliculas para que sea más facil y encima si tiennes dos presume de nombre como los principes colega. Mientras no deformemos la identidad que es más penoso porque acabas por desconocerte. A mi cada vez que voy al pueblo lo que me toca es matar alguna gallina... mi hermana me anima: mira me han dicho una manera muy facil con un rabo de escoba. no a escobazos, ya anochecido y eso si al azar: salvese quien pueda agarras una y bajo el palo le tronchas el pescuezo. se siente. hay que sobrevivir o ponen huevos o al caldo, que la ceva cuesta lo suyo. Adiosle

Anónimo dijo...

Yo sólo tengo una hija, pero en casa responde a cuatro o cinco nombres o apelativos.
Monse

Bernardo dijo...

Al final cada uno tiene derecho a elegir cómo quiere ser llamado.

Me da mucha pena cuando llaman a alguien por nombres por los que que no quiere ser llamado. Es un ataque directo contra el ser de la persona.

Si mis hijos deciden cambiarse el nombre algún día, me propongo respetar su decisión... si creo que la hacen libre y fundadamente.

Vila dijo...

acabo de caer, Alicia es la hijita de Alison::?. si es así mis felicitaciones mas sinceras. Otro mas en la familia.

Dorita/Alh dijo...

En Holanda los Catolicos tenemos por lo menos dos nombres; de los padrinos, o tres;, el que le gusta a papa o mama y los dos de padrinos, o cuatro; el que gusta, los dos de los padrinos, y el de algun que otro Santo que venera papa o mama. Salu2

Enrique Monasterio dijo...

Así que acabas de caer, Vila. Una mala caída. La mamá de Alicia se llama Alicia. Se casó en Gazolaz hace 12 años y de momento sólo tiene 7 niños.

yomisma dijo...

Ya era hora de que Alicia llamara a una hija Alicia. Espero ue sea tan salad como la madre a la que envoi in beso muy gordo.

Vila dijo...

Me caí con todo el equipo por "listilla", sí señor.
Mis felicitaciones pues a Alicia y Nacho. Me quito el sombrero por su generosidad.

Espero que en el Bautizo, esta vez, funcione estupendamente la luz y la megafonía.

Mis felicitaciones de nuevo

maria dijo...

El año pasado escribi la importancia de poner nombre a un hijo

http://mariajardinera.blogspot.com/2010/05/ponerle-nombre-un-hijo.html

poetaporlibre dijo...

Que a mí también me pasa, también me multiplico,
a veces pienso solo y otras me duplico,
mi mente se reparte, se empieza a separar,
me miro desde fuera para verme por dentro
a veces busco a alguien y en él siempre me encuentro,
cual pájaro bicéfalo me lanzo a mi volar.

.Mi Kloster me acompaña, camina mi camino,
mis ansias son sus ansias, nos une el mismo sino.
Sonríe con mi ripio retruécano y guasón,
él piensa lo que dice y yo le hablo en verso,
él vive en este mundo y yo en el Universo,
mas yo soy el auténtico y él es sólo un clon.

Aquí lo manifiesto, lo firmo en esta villa,
me quejé de las luces, trové a la tortilla,
con lágrimas de rosas me vine a convertir...
Por despejar las dudas ahora se lo indico,
que yo soy el que existe, y mi Kloster es Nico,
Y el uno sin el otro no nos gusta existir.

Heteroayuda dijo...

Apoyo a D. Enrique. Conozco algún Santiago -nombre excelente, por cierto- y procede de Jacob - Agios Ιάκωβος. Como siempre, entre Atenas y Jerusalén.