jueves, 12 de enero de 2012

En mi lugar


─Póngase en mi lugar…
Llevamos más de media hora de conversación. Él sabe muy bien que yo no puedo curar la enfermedad mental que sufre desde hace más de diez años; pero viene a verme de vez en cuando y charlamos.
Al fin no tengo más remedio que despedirlo. Le hago ver que no puedo dedicarle más tiempo esa tarde, que me esperan otras personas y debo predicar un retiro o dar una clase. Me pongo en pie y, entonces, vuelve a repetir la misma frase como una súplica:
─¡Póngase en mi lugar!
Nadie puede hacerlo del todo. Sólo Dios penetra en el corazón de cada uno y nos comprende mejor que nosotros mismos. Sólo Él se pone en nuestro lugar, porque amar es eso, y Dios es amor.
Si le dejamos, Él tomará sobre sus hombros la cruz terrible de la soledad.

8 comentarios:

MaríaLuisa dijo...

Así es, sólo Dios puede penetrar en el sentimiento. Sentir no es malo. Supongo que en ocasiones debemos concedernos una tregua pero siempre atentos a la actitud que mantenemos.

Saludos.

Anónimo dijo...

Qué pena da...

Relicary dijo...

Me ha dejado pensando la entrada de hoy... Por una parte le comprendo a él. Con este tipo de enfermedades es muy fácil caer en la depresión y el pesimismo porque son más difíciles de curar y la misma impide al cerebro hallar la esperanza de una solución.

Dios puede manifestarse de muchas formas pues "ponerse en el lugar de otro" no es, creo yo, una reencarnación sino el ver qué haría otra persona en las mismas circunstancias. Si, por ejemplo, esta persona debe de ir a un especialista, el que se ponga en su lugar se lo diría, y le diría que tenga paciencia y sepa querer mucho a los que le rodean. Que la enfermedad no sirva de media para tratar mal a los demás, sino para ser ejemplo de superación.

Menuda parrafada me he metido, espero haberme hecho entender. ¡Buenos días!

yomisma dijo...

Cuando dos no hablan el mismo idioma es muy dificil entenderse...

pacita.. dijo...

Lo que más paz da en esta vida es pensar que Dios en su infinito Amor nos quiere por encima de todo y a pesar de nuestras miserias

Antuán dijo...

LLo mejor Relicary para salir de esa enfermedad -llamemosla- o estado de animo es como dice mi madre: gente pará malos pensamientos, es tener un quehacer. Yo ayer me di una panza de hacer croquetas gracias a Dios que tuve ayuda, lo que seria pongase en mi lugar, a la derecha o izquieda y sin necesidad de mucha conversación la cosa se hace más ligera, sobre todo que tienes que acelerar para que no te llenen el recipiente de pan rayado. Vamos que casi pierdo el conocimiento, pero hay estan. ya hay cena para varios dias. Un refrán que me invento: "lo que se hace entre dos es más ameno y sale mejor" Adiosle

maria dijo...

Dios se pone en su lugar , pero podemos nostros "ponernos en sus zapatos "

Anónimo dijo...

¡Clama ! comprensión, cariño, atención.Pero ponerse en su lugar es imposible, una vez me dijo un padre, no puede ponerse en mi lugar porque a usted no se le ha muerto un hijo.Nunca mas lo volví a decir.Antuan ojo con las soluciones faciles,esto es muy serio.Escuchar y rezar. Saludos