domingo, 22 de enero de 2012

un mensaje misterioso

Me ocurrió hace un par de años y lo rescato ahora de mi carpeta de anécdotas. 

Regresaba a casa una noche cuando recibí un mensaje en mi teléfono:
Ola papá, soy la Lola. Te juro que no lo haré +, me perdonas?
Contesté inmediatamente:
Querida Lola: no soy tu padre. Creo que te has equivocado de número. Soy cura y lo perdono todo, incluso esa “ola” sin hache. Seguro que tu padre también te perdona. Por cierto, ¿qué le has hecho?
Lástima. Lola no contestó. Podía haber sido el comienzo de una bonita historia.

11 comentarios:

Adaldrida dijo...

¡Grandioso! En medio de la corrección de exámenes, por descansar un poco abro su blog... ¡y cómo me he reído!

Altea dijo...

Una vez alguien me mandó un mensaje diciendo que quería quedar conmigo, que no la importaba que estuviera casado. La contesté diciendo que a lo mejor a él sí le importaba. Tampoco volví a recibir respuesta.
Alguien me sugirió que podía reponder como la esposa del tipo con el que quería quedar, pero no me atreví.

Vila dijo...

Relicary, no te escapes y canta cuándo es tu boda, creo que debes de estar en capilla...¿No?.

D.Henry, me ha parecido simplemente genial que tenga una carpeta en el ordenata sobre "anécdotas".
Esta mañana me he reído mucho porque me he acordado que alguien que le conoce bien, con mucho cariño, me dijo que usted era "el hombre anécdota " ... Y entiendase en el sentido de su facilidad para sacar moraleja de cualquier cosa por peregrina que sea, jajaja no vaya yo a generar un conflicto ahora...

Papathoma dijo...

Y a lo mejor lo fue, solo que no se enteró.

maria dijo...

..." por cierto, qué has hecho?..."
Padre, confesar por celular mensaje de texto se puede? Por eso salió "arrancando"

Me he reido mucho

Anónimo dijo...

Creo que no le gusto la rectificación de su gran falta de ortografia.

Maria Teresa de José Molina Santana dijo...

Pienso que nada sucede por casualidad. Tal vez lo que usted le respondió era lo que necesitaba: el perdón de Dios y por lo tanto el perdón de su papá. Para mí esta anécdota no es motivo de risa sino de alegría porque cuando lo leía sentía que ella era un alma redimida, estaba siendo tocada por Dios de una u otra forma. Dios se vale de todos los medios para hacerse encontrar hasta por un teléfono celular. Padre, en verdad fue algo hermoso ese encuentro que tuvo usted con esa joven!!! Jesús Sacramentado, María de Coromoto y San José lo bendigan!!! :-D

Papathoma dijo...

Anónimo-corrector-de-faltas-de-ortografía-ajenas: eres un tiquismiquis.

Y si no lo publica, me da igual, ya está bien con lo de las faltas y el perfeccionismo que le exigen; que una es filóloga y jamás me he metido con las faltas -a veces grandiosas- de mis colegas de este globo.

Sin acritud. :)

Enrique Monasterio dijo...

para María: no, eso no vale

Papathoma dijo...

ANÓNIMO: entendí mal tu comentario. TE PIDO PERDÓN!!!!
Ahora veo que no le estabas corrigiendo a D. Henry sinó que era una broma sobre el hecho de que éste le hubiera corregido la ortografía.
:S

SORRY POR EL PATINAZO!! (La segunda parte no la rectifico, que esa era más general).

Antuán dijo...

Holaaaaaaaaaaaaa! no soy Lola, cierto que podria ser el principio de una bonita historia. Acabo de llegar del pueblo, hoy al subir al primer tren no tenia sueño al principio y empece a escribir parte de una historia que tengo a medias en honor a mi padre, se la debo por muchas razones unque una sola basta: por ser mi padre. Y a mi madre, faltaría más. Adiosle