lunes, 30 de julio de 2012

Las cosas que me llevo

 Las aves también cambian de casa
Al hacer inventario de todo lo que ha venido conmigo a Tajamar, compruebo que tengo muy pocas cosas: la ropa que necesito, casi siempre negra, un ordenador con impresora, un viejo plumier con bolis y rotuladores, un despertador que proyecta la hora en el techo, algunos búhos de distintos materiales, y libros.
Los libros son de tres clases:
  1. “Espirituales”: la Biblia, el Catecismo de la Iglesia, la Liturgia de las horas, manuales de teología, las obras de San Josemaría…, etc.
  2. Libros de aves. Cada cinco o seis años me desprendo de los que me han ido regalando. Tajamar ha recibido alguna de mis donaciones periódicas. Ahora sólo tengo quince. 
  3. Literatura: especialmente poetas. García-Máiquez está ahora mismo junto a Garcilaso, Rilke y Rocío Arana. Las crónicas de Narnia y Harry Potter se quedaron en mi vieja casa.
Sólo hay un objeto que está conmigo desde hace 50 años: una cruz de madera negra que me regaló San Josemaría en 1960 por ser la primera vocación de la primera obra corporativa de enseñanza de la Obra. Creo que ya lo conté en otra ocasión, pero me apetece repetirlo, más que nada para presumir.
―¿Y cuántas cosas dejaste atrás?
―Casi nada, Kloster, casi nada… Solo recuerdos

8 comentarios:

pacita.. dijo...

Pues yo no lo sabía,precioso!

Anónimo dijo...

Me encanta leerle presumir, presumiendo de presumir!.
:)

yomisma dijo...

Pies hace Ud. bien al viajar ligero de equipaje, como decía Machado. Nosotros acabamos de llegar a casa con 7 maletas 7.

Clara dijo...

Pues no había leído nunca que era "la primera vocación de la primera obra corporativa..."
Feliz día de San Ignacio!

ARdV dijo...

No es justo! ser la primera vocación de cualquier centro, obra corporativa, etc. se va volviendo cada vez más y más difícil.... ya todos los primeros puestos están tomados.
Usted presume, nosotros le envidiamos.
Felicidades!!

Naval dijo...

José Luis Manzanares, antiguo vocal del CGPJ y actual miembro del Consejo de estado, también colecciona búhos.

Enrique García-Máiquez dijo...

Qué privilegio ir junto a esa cruz de madera. ¡Para que luego digan que escribir poesía no trae cuenta!

Alguien dijo...

Qué suerte D Enrique!
Ay, los presumidos...
Usted con su cruz y Naval con sus conocimientos...