domingo, 22 de julio de 2012

La causa de la crisis



No cometeré la grosería de explicar la parábola a gentes tan perspicaces como vosotros. Pero, al releer este diálogo del Lazarillo de Tormes con el ciego, he llegado a la conclusión de que seguimos igual que entonces. Así empezó la crisis. 



 “Agora quiero yo usar contigo de una liberalidad, y es que ambos comamos este racimo de uvas, y que hayas dél tantas partes como yo. Partillo hemos desta manera: tú picarás una vez y yo otra; con tal que me prometas no tomar cada vez más de una uva, yo hré lo mesmo hasta que lo acabemos, y desta suerte no habrá engaño.”
Hecho así el concierto, comenzamos; mas luego al segundo lance el traidor mudó de propósito y comenzó a tomar de dos en dos, considerando que yo debría hacer lo mismo. Como vi que él quebraba la postura, no me contenté ir a la par con él, mas aun pasaba adelante: dos a dos y tres a tres, y como podía las comía. Acabado el racimo, estuvo un poco con el escobajo en la mano y meneando la cabeza dijó:
“Lázaro, engañado me has: juraré yo a Dios que has tú comido las uvas tres a tres.”
“No comí, dije yo, mas ¿por qué sospecháis eso?”.
Respondió el sagacísimo ciego:
“¿Sabes en qué veo que las comiste de tres en tres? En que comía yo dos a dos y callabas.”

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Explíquelo, por favor. Quién comía de tres en tres y quién callaba.
¿En qué cárcel están los comilones? Nombres, nombres.

Almudena dijo...

Me quito el sombrero. Gracias

Asumpta dijo...

Que buena la frase"El traidor mudo de proposito",menuda pareja.....jajaja

Altea dijo...

¡¡Mmmmmm!! ¡Qué uvas! ¡Slurp!

Anónimo dijo...

De dóne saca tiempo para todo??

Minasterio dijo...

Yo yo yo, mi mi mi, ego ego ego

Relicary dijo...

Impresionante como la sabiduría humana nos lanza voces ya sea desde la antigua Grecia o nuestro Siglo de Oro de las Letras.

¡Cuántos han pensado antes que nosotros y los ignoramos!